Cofrades

Foro y Blog Semana Santa Sevilla


Buenas noches mis estimad@s y querid@s amig@s del mundo capilleril.

Nuevamente ante el teclado para escribir, mejor dicho para copiar un artículo que leí ayer y que tod@s los Herman@s de San Benito seguramente tendrán, pero para los que no lo tienen pues os lo paso. Solo decir que no es el artículo normal que uno se puede encontrar en un Boletín de ahí que me ha gustado muchísimo y espero que a vosotros@s también.

Está firmado por Jesús Manuel Rocha Ortiz y desde aquí mi mas sincera felicitación. Se titula “Cuando el sentimiento nace…”.

“Aún no era nadie, ni nombre, ni brazos, ni tan siquiera conciencia mi ser tenía… pero algo se había forjado en el interior del vientre de mi madre…

Aún siendo una persona en formación ya escuchaba a mi madre rezar en su interior y llegar hasta mí el rezo tornado plegaria por mi salud, cuando quien cuidaba de mí era su calor interno y su devoción por el padre que me mostraba.

Las imágenes que mi madre tenía en su interior iban recorriendo su espina dorsal, iba entremezclándose con sus nervios y su sangre, iban regando casi la placenta y llegaban al interior de la bolsa que me protegía dejando ante mis ojos la imagen de un hombre de no mucho más de treinta años, que miraba al suelo con las manos entrelazadas y susurraba mi futuro nombre con cariño, llevándome a un sueño sereno en el que sólo su susurro me guiaba.

Mi madre me forjaba cada mes de mi vida, con versos para una señora que ella también llamaba Madre y a la que, con más fuerza si cabe, le dedicaba los más hermosos poemas que en su mente se juntaban con los rezos de un rosario inmaculado. Sólo le pedía para mí la dulzura que sus manos desprendían, le pedía para mi toda la salud del mundo y yo en su vientre sonreía.

Tenía formadas ya mis pequeñas orejitas y un sonido irrumpía desde las paredes del vientre de mi madre, sonaban golpes secos de compás, “quejíos” de gargantas que pedían una escalera para subir al madero, sones de viento musicales que marcaban un tintineo de campanillas y la voz profunda de mi madre que decía… “así suena Sevilla”.

Que de veces tengo que agradecerte mami, cada uno de esos gestos, como con cada instante de esos nueve meses me fuiste forjando hermana, me fuiste haciendo cofrade de la hermandad de la que tú no formas parte en su nómina pero si en su corazón.

Cómo sabías que esa mañana de Martes Santo, esa de las que tanto me hablabas, ansiosa andaba por salir, deseosa estaba de ver aquel magno espectáculo, no entendía que salir yo, te privaba a ti de sentir el estremecimiento de tu alma, al ver salir por el dintel ese madero que sostiene el cuerpo del que me cataba las nanas al anochecer para que no te diese patadas.

Oía a lo lejos esa marcha, que ya conocía hasta su nombre de tanto repetirlo tú, Encarnación Coronada… eso quería decir que los primeros tambores, así me habías dicho que se llamaban, eran los que anunciaban que Pilatos ya había presentado a Jesús a Sevilla entera, a ese barrio de la Calzada en el que me contaste que habías nacido…
Entonces yo ya me impacientaba, cogí aire y comencé a empujar; yo quería nacer un Martes Santo madre, yo quería nacer bajo el manto de esa paloma blanca que cruza Sevilla entera una tarde de pasión para ser la madre de la familia, yo quería ver como ese Jesús que me acunaba se marchaba con la espalda dolorida camino de la Catedral para volver dormido en un madero, soñando en que mañana me volverá a despertar.

Y por eso luché contra tu voluntad y no pudiste aguantar más al pasar nuestra Virgen y estirarle el tito el costal, que ya habías visto pasear a todos delante de las plantas de los que tú y yo mas queremos, por eso ahora me tocaba a mi, tu ya habías disfrutado suficiente, yo quería ver la vida de un Martes Santo, quería escuchar las marchas por las calles del que debió ser mi barrio.

Y así nací, con el orgullo mas grande que puede tener una hermana de San Benito, naciendo el día que mis hermanos, y mi familia entera, acompañan a los que me ayudaron a ver la luz hasta la Catedral.

Rompí a llorar al salir al mundo… pero no era por el golpe de quien me asistió, sino por saber que muy pronto estos ojos verdes iban a ver la cara del que que cada noche me susurró”.

A tod@s los que me agregaron buenas noches………… y a los que no también.

Visitas: 110

Los comentarios están cerrados para este post

Comentado por macarena madrid en noviembre 20, 2009 a 9:34pm
El mundo necesita madres que den amor y transmitan las tradiciones, que no nos dejen que olvidemos nuestras raices y nos enseñen a que nosostros el día de mañana hagamos lo mismo con nuestros hijos.Un saludo desde mi rinconcito.
Comentado por Margarita Vidal Alvarez en octubre 22, 2009 a 1:49am
¡ Qué cosa más bonita y delicada, Carlos! Gracias por dárnolo a conocer, es precioso y viene muy bien para estos tiempos que nos ha tocado vivir. Ver como se mima una nueva vida enseñándole las tradiciones más hermosas que hay. ¡ Amor hacia Dios y su Santa Madre!

Un fuewrte abrazo, amigo.
Comentado por JOSE ANTONIO en octubre 19, 2009 a 2:11pm
Precioso, si señor, muy pero que muy bonito. Me ha gustado mucho, gracias por compartirlo. Espero que mi hijo, que aún está en el vientre de mi mujer tenga ya impregnado en su ser la devoción que intento inculcarle incluso antes de que venga a este mundo. Saludos

Sobre


Publicidad

 




 

Pasión en Sevilla

Eventos

Música

Paused...
  • 1.
    adaptacion de marcha

© 2021   Creado por Pasionensevilla.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio