Cofrades

Foro y Blog Semana Santa Sevilla


Antigua Cruz de Cerrajería, punto central del laberinto de sentimientos que encierra el barrio más hermoso del universo. Allí la sangre de Dios ha transformado en hierro la madera y las murallas han guardado en la más profunda austeridad el perfil del barrio. La liturgia del mismo se mueve en torno a dos pilares: Dios y su Madre, pero con una peculiaridad. En la antigua judería, Dios y María marcan con su mirada el verdadero camino y sentido de la Fiesta por excelencia. En el barrio de Santa Cruz, Dios y María siempre miran al Cielo.

 

Siempre mira al Cielo la Virgen de la Antigua. Si, no me equivoco, al Cielo digo. Porque díganme si la cara misericordiosa de ese Dios no es el mismo Cielo, díganme si en ese rostro no están todas las respuestas y a la vez todas las preguntas de la humanidad. El Stabat Mater que embellece la tan sutil faz de la Madre del Señor regala a Sevilla una de las más importantes fotografías de la vida de Dios.

 

Siempre mira al Cielo el Señor de las Misericordias. Mira al Cielo y encomienda su espíritu al Padre, pues no le queda más por hacer en el mundo que morir. Busca a la gente que en los balcones le reza, a los que le lloran en sus terrazas, busca el aire entre el incienso, la fuerza en la Giralda que se levanta ante la Alcazaba... Y por mucho que busca solo encuentra aire... Aire para despedirse de la humanidad o, mas bien, para empezar a conocerla de verdad.

 

Siempre mira al Cielo la Virgen de los Dolores. Si antes lloraba de rodillas ante la Santa Cruz del Hijo, ahora lo hace en soledad por las calles de Sevilla y con el quebranto infinito con el que la muerte la ha envenenado. Si el dolor tuviese que definirse con una imagen, no me cabe la menor duda de que la mejor forma sería con el llanto de esa Madre entre la oscuridad de la noche. Dolores de Santa Cruz, dolor de Madre.

 

Siempre mira al Cielo el Barrio de Santa Cruz. Su hermosura se sustenta en ese azul brillante del techo grandioso de Sevilla, en sus callejones, en sus tabernas y bares... Hay tanta Semana Santa en este barrio, hay tanta Semana Santa en esos rincones... Hay tanto Dios en el Cielo de Santa Cruz.

 

Buscan el mismo destino

en el barrio Madre e Hijo:

El color del Celeste divino.

 

Claman arriba cada año,

en la tarde del Martes Santo,

al más puro estilo de antaño.

 

Allí en la antigua judería

sufre el Señor sin consuelo,

se muere al llegar a la luz.

Allí viven Dios y María,

siempre mirando al Cielo,

a la vera de Santa Cruz.

 

 

 

 

José Antonio Montero Fernández.

 

A mi padre.

A María Amor.

A mi hermandad.

Visitas: 1356

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Cofrades para añadir comentarios!

Participar en Cofrades

Sobre


Publicidad

 




 

Pasión en Sevilla

Música

Cargando…

© 2019   Creado por Pasionensevilla.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio