Cofrades

Foro y Blog Semana Santa Sevilla


En la villa de Estepa existía una devoción muy antigua al conocido como “Cristo del Matadero”. Durante la Encomienda Santiaguista, se llamaba hacia 1495 y 1549 a un terreno extramuros como “Matadero” en referencia a la actividad del sacrificio del ganado que se realizaba allí.

Durante siglos, el cabeza de familia fue el encargado de matar y despedazar las reses destinadas al consumo doméstico, hasta que fueron paulatinamente sustituidos por los carniceros, siendo el matadero el lugar público o privado donde se sacrificaban los animales de granja para su posterior procesamiento, almacenamiento y comercialización. Entre los romanos el oficio era desempeñado por “hombres libres y respetables” pero el lugar asignado para tal era un barrio mal afamado. En un largo proceso, los carniceros separaron la matanza de la venta, especializándose por productos (vaca, cerdo y carnero junto con cabra), pasando a ubicarse junto al resto de los comerciantes y a vender a peso en vez de por trozos o lotes como era tradicional. Estos artesanos se agruparon en la Edad Media en corporaciones que les conferían derechos, pero también obligaciones, y aumentaron así su importancia en las localidades. En el siglo XVIII la carne llegó a ser en importancia similar al negocio de las panaderías o atahonas, conociéndose en nuestra villa las carnicerías como un negocio de carácter familiar que se acometía en los caserones y que dio lugar al producto de los afamados polvorones y mantecados con la parte sobrante de las matanzas, que se realizaban preferentemente en otoño para facilitar su conservación con la llegada de los fríos. Parte del pueblo fue llamado “mondongueros” en alusión a las vísceras de los animales por ser ellos, con más solvencia económica, los que podían realizar esta actividad.


Hasta principios del siglo XIX, los carniceros tenían sus instalaciones en el centro de las poblaciones, pero Napoleón obligó a que los mataderos públicos se situaran fuera de los centros urbanos y se controlara las carnes para evitar riesgos para la salud pública. El matadero de Estepa, sin embargo, parece que mantuvo su actividad hasta bien entrado el siglo XX. La relación de Estepa con el sacrificio del ganado ha quedado grabada así tanto en su riqueza material e inmaterial como en su conocida gastronomía.

Será en el siglo XVIII cuando se le denomina a una calle cercana a ese lugar como la calle “Cristo” o “Cristo del Matadero”, lo que alude a una imagen del Señor a la que se le rendiría culto junto al matadero. A principios del siglo XX, en 1908, se menciona de nuevo esta calle como “Señor del Matadero”.

Esta imagen del Señor se veneraba junto al antiguo matadero en una pequeña capilla u oratorio, cercana a la plaza de la Victoria y a la calle Cuesta. El oratorio debía contar con licencia para un poder celebrar culto divino y estar concedido en beneficio de una comunidad o grupo de fieles que hicieran uso de este oratorio, al que podrían acceder el resto de fieles. Para poder celebrar Misa en él era necesario contar con Bula, Breve o Indulto que el Papa concedía y la Licencia del Ordinario que concedía una vez que lo había visitado. Si el pueblo de Estepa afirmaba que existía un “Oratorio del Cristo del Matadero” en este lugar, sería porque los requisitos y requerimientos de las autoridades competentes se hubieran cumplimentado correctamente para poder erigir este oratorio allí. Cabe destacar que una calle cercana se llamaba antiguamente calle Capilla en alusión a este pequeño oratorio destinado al culto, posteriormente se llamó Escalones y hoy en día conocida como San Francisco.

Menos probable es que el edificio o culto religioso que se realizase en este lugar se tratase de un retablo callejero, es decir, de la exposición en el exterior de una imagen sagrada, ya sea escultura, en relieve, azulejo o pintado sobre la pared. Estos retablos callejeros consistían en nichos, hornacinas, vanos y simples molduras donde la austeridad decorativa hacía destacar la exaltación de la advocación que alberga. Servían y sirven para acercar lo sagrado al pueblo que pasa por la calle, con la intención de rezar una oración o como recordatorio de algún suceso en ese lugar. Las referencias a la existencia de un oratorio en el lugar llamado “Matadero” hacen descartar la opción del retablo callejero.

El Oratorio del “Señor del Matadero” fue levantado como tal para llevar el culto a un determinado grupo de fieles y por la cercanía de edificio del sacrificio del ganado pudo tratarse de una pequeña capilla u oratorio donde celebraban misa los carniceros, aunque no se conoce la fundación de ninguna capellanía aquí, pudiendo tratarse más bien de un oratorio particular. El elemento gremial en las devociones del siglo XVII y XVIII es ampliamente conocido, dándose en Estepa la fundación de varias cofradías en torno a sacerdotes en el siglo XVII por ser sede vicarial y más recientemente en el siglo XX la fundación de cofradías por militares y obreros.

Lo más destacado de este pequeño Oratorio era la imagen del conocido “Cristo del Matadero”. La imagen pudo tratarse de la que conserva una familia estepeña con esta advocación, tratándose en este caso de una imagen de pasta del siglo XVII que representa a Cristo sentado en actitud reflexiva y paciente tras la flagelación. Esta iconografía fue muy popular en la zona central de Andalucía en el siglo XVII y XVIII dando lugar a la fundación de cofradías en torno a ella. El gremio de carniceros de Estepa pudo encargar esta imagen en el siglo XVII, teniendo en cuenta la existencia de otras imágenes realizadas en este material en Estepa, y construyeron un oratorio para la imagen junto al edifico donde realizaban su oficio. La devoción al Señor compartida por el gremio de carniceros y por el pueblo de Estepa hizo que la calle del Oratorio fuera conocida como calle “Cristo”, “Cristo del Matadero” o “Señor del Matadero” durante los siglos XVIII, XIX y principios del siglo XX.

En la historia de Estepa quedan los carniceros, una calle y la devoción a su Señor, cuya curiosa advocación hacía referencia al lugar de sacrificio de su oficio, pero que ya el profeta Isaías mencionó: Fue oprimido y afligido, pero no abrió su boca; como cordero que es llevado al matadero.

El edificio del Antiguo Matadero de Estepa es la

sede actual de la Escuela Municipal de Música "Diego de Salazar".

La Cruz de hierro sobre la columna indica que cerca de la antigua plazuela

había alguna capilla u oratorio.

Artículos consultados:

-Memorial Ostipense, Aguilar y Cano, A. 1886. Reedición Anel, Granada, 1975

-Calles y plazas antiguas de Estepa. Historia de Estepa. E. Díaz Fernández. 2012

-Los oratorios de EstepaDevociones de Estepa. 2015

Visitas: 52

Los comentarios están cerrados para este post

© 2017   Creado por Pasionensevilla.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio