Cofrades

Foro y Blog Semana Santa Sevilla


Traigo hoy la historia de uno de los personajes que aparece en el maravilloso misterio de la hermandad de San Pablo, la historia de Caifás, José Caifás, o Cayafás el gran conspirador. Lo primero decir que pertenecía a la secta de los saduceos, muy al contrario de lo que piensa la mayoría de la gente que lo clasifica dentro de los fariseos.

Foto de http://www.jesuscautivoyrescatado.com/

Los Saduceos.

Su acepción en los dialectos semíticos es -Saddikin- creyentes o sinceros, fueron llamados todos aquellos que negaban la inmortalidad del alma y la resurrección del cuerpo. Debido a estas anomalías, Cristo les decía :"Pues bien, Dios no es Dios de muertos, sino de vivos"; pero los judíos refutaban que esa afirmación no se hallaba en los Cinco Libros de Moisés. Como habrán notado, esta secta judía era el reverso de la moneda farisea; es decir su tendencia fue conservadora, negando la Providencia y la resurrección de la carne, desechando las tradiciones que consideraban perimidas, reconociendo solamente El Patanteuco - La Thorá.

Influenciados en el espíritu heleno fueron acercándose paulatinamente a la idolatría pagana. No eran numerosos, pero tuvieron en razón de su poderío económico y tambien intelectual, importante gravitación en el heterogéneo y sumiso pueblo. Aquéllos fariseos y éstos saduceos estaban siempre suntuosamente ataviados y estos últimos, sus sacerdotes en hábitos violetas y púrpuras, relucientes de pedrerías y oro, para mejor auscultar e impresionar en sus frecuentes e inoperantes oficios y bendiciones baladíes.

Si bien es cierto que ambas sectas judías reconocían a un solo Dios, lo hacían solamente con los labios, pués su comportamiento dejaba mucho que desear, incluso en el Consejo Supremo del Sanhedrín, que entendía más en los negocios mundanos y sus viscitudes que en los intereses de Dios.

Su papel en el nuevo testamento.

Caifás siendo Saduceo no creía en la resurrección de los muertos, como sí creían en ella los fariseos. Según el Evangelio de Juan, las noticias sobre una supuesta resurrección de Lázaro (Eleazar en hebreo) realizada por Jesús alarmaron a los sacerdotes al punto de que el Sanedrín (tribunal supremo de los judíos) se reunió en sesión extraordinaria, presidida por Caifás, en su calidad de sumo sacerdote en ejercicio. Anás, sumo sacerdote retirado, también asistió ya que el título se preservaba de por vida.

Cuando Jesús fue arrestado, lo llevaron a la casa de Anás donde fue detenido, interrogado y golpeado. Anás se lo entregó a Caifás, pero Caifás no tenía autoridad para ordenar pena de muerte a nadie, por tanto llevó a Jesús ante Pilatos, gobernante romano, para que decidiera su suerte (Mateo 27; 2).

Los romanos no realizaban ejecuciones basadas en transgresiones a la ley judía, por tanto el cargo de blasfemia no tenía validez para Pilatos. Pilatos, al saber que Jesús era de Galilea, jurisdicción de Herodes Antipas, lo remitió a Herodes, que en aquellos días estaba en Jerusalén (Lucas 23; 7). Pilatos habría deseado que Herodes Antipas se encargara del caso, mientras que el Sanedrín habría deseado que Pilatos se decidiera por la ejecución de Jesús. Herodes con sus soldados menospreció a Jesús y se burló de él vistiéndolo con una ropa espléndida como de reyes (aquí es cuando le colocan la túnica blanca como señal de locura); y se lo regresó a Pilatos (Lucas 23; 6-12).

Caifás tenía que demostrar a como diera lugar que Jesús era culpable no solo de blasfemia sino de proclamarse el Mesías que podría ser entendido como el retorno del rey David. Esto habría sido un acto de sedición que podría merecer la pena de muerte por parte del Romano.

El argumento de rebelión y sedición que presentó Caifás no le dio resultado ya que Pilatos no lo encontró culpable, a pesar de que Caifás afirmó que el pueblo de Judea no tenía más emperador que el César Romano. Pilatos, en cambio, deja que la muchedumbre decida la suerte de Jesús dándoles a escoger entre liberar a un preso de nombre Barrabás o liberar a Jesús.
La muchedumbre animada por los sacerdotes escogen la liberación de Barrabás y la crucifixión de Jesús (Mateo 27; 15-26).

Con la Iglesia primitiva.

Después de la crucifixión de Jesús, Caifás continuó persiguiendo a la iglesia Cristiana primitiva. En una ocasión llevó a los apóstoles delante de los líderes religiosos y les recordó que ya se les había prohibido diseminar las enseñanzas de Jesucristo (Hechos 5; 28-29). La Biblia no dice nada más de él, por otros escritos sabemos que Caifás murió asesinado, en la toma de Jerusalén por los romanos.

La tumba de esta "joyita" de hombre fue encontrada en el año 1990, su papel fue el de engañar acerca de Jesús y sus seguidores hasta poniendo palabras en su boca, hasta que consiguió verlo en la cruz ya que no pudo demostrar ningún delito por el que mereciera este castigo.

Es por esto por lo que le dedico esta entrada, ya que sin su ayuda no hubiese muerto un hombre justo en la cruz para librarnos del pecado en el mayor gesto de amor conocido, y no hubiese podido resucitar para colmarnos de esperanza.
Por ello le doy gracias por enseñarnos que la maldad puede dar consecuencias excelentes.

Trompeta -sangre con la ayuda de internet como inagotable fuente de información.


Saludos.

Visitas: 1250

Los comentarios están cerrados para este post

Comentado por CHE (Maria Jose Cejudo) en noviembre 24, 2009 a 8:44pm
Gracias por la informacion, desconocia muchas de las cosas que has contado, como lo que hizo despues de la muerte de Jesus o lo de que se habia encontrado su tumba.Menuda joyita como tu bien lo llamas.Un beso.
Comentado por esperanza jimenez vazquez en noviembre 20, 2009 a 12:21am
Enhorabuena y felicidades por esta pedazo de entrada que nos has regalado, maravillosa, y bien documentada, a Caifás lo tengo de vecino, pero lo conozco poco, sabía que muy bueno no era, pero hoy me he terminado de enterar como se las gastaba. Gracias Ana por haberme dado a conocer mejor a este personaje.

Un fuerte abrazo desde triana.
Comentado por Moy en noviembre 20, 2009 a 12:05am
Muy curiosa e ilustrativa entrada amiga.
Muchas gracias.
Comentado por tianera en noviembre 19, 2009 a 11:22pm
muy buena informacion gracias ana por estar siempre ahi con estas cosas interesantes
un beso
Comentado por Emi(Angel macareno) en noviembre 19, 2009 a 10:13pm
Yo tampoco sabía que hubiesen encontrado su tumba. Quién a hierro mata, a hierro muere, eso fué lo que le pasó a Caifás. Excelente trabajo Ana. Un besazo.
Comentado por Elías en noviembre 19, 2009 a 8:36pm
Muy interesante este blog, te dejo una foto del Caifás de San Gonzalo. Un saludo

Comentado por Vicente Sánchez Cabrera en noviembre 19, 2009 a 7:14pm
Muy buen blogs
Comentado por irene en noviembre 19, 2009 a 4:08pm
No tenia mala leche el "gachon", cualquiera le tosia, lo unico que hay que agradecerle, es que en cierta forma, contribuyo a que "hubiese " semana santa. Pero vamos, que el nota tenia guasa.
Te animo Ana, a que sigas "desenmascarando" a tanto implicado en la sentencia de muerte de jesus, asi de camino, mas de uno sabrá lo que tiene delante de los ojos, cuando vea un paso de misterio. Estupendo trabajo. Muchos besotes.
Comentado por INRI en noviembre 19, 2009 a 2:41pm
Vaya peazo de información que nos has regalado sobre Caifas, uno de los protagonistas de la Pasión y tal vez muy olvidado. Gracias por este texto. Hija lo haces todo bien, igual escribes un poema que nos presentas a un protagonista de la Pasión. La verdad Ana que tu pregón va a ser espectacular.
Comentado por Azahar y jazmín en noviembre 19, 2009 a 2:05pm
Gracias Ana por traer la historia que representa este gran Misterio del Cautivo de San Pablo, tambien relacionado en parte con una de mis hermandades, muchas gracias nuevamente y por la foto que me has enviado, es preciosa, un beso amiga.

Sobre


Publicidad

 




 

Pasión en Sevilla

Eventos

Música

Paused...
  • 1.
    adaptacion de marcha

© 2021   Creado por Pasionensevilla.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio