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LA HUELLA ESPAÑOLA EN LA COLONIZACIÓN AMERICANA ES INNEGABLE.
La labor de los grandes humanistas, que defendieron los principios del derecho de las gentes en los nuevos territorios americanos, no ha sido lo suficientemente destacada y, muchas veces han tenido más fuerza, en la opinión colectiva las teorías, malintencionadas, que desprestigian la colonización hispana.
Todavía sufrimos las consecuencias de esta mala intención. Como ejemplo, no tenemos más que recordar los recientes ataques a España del presidente venezolano Hugo Chávez.
Con esta entrada pretendo, en la medida de mis posibilidades, revindicar la memoria de aquellos que defendieron los derechos del indio, reconociendo y revindicando su categoría personal, que no podía ser menos que la de los españoles y europeos de este tiempo.
Como ejemplo de estos hombres, me centraré en la vida y obra de Fray Juan Ramírez que nació en Murillo de Río Leza el 21 de Septiembre de 1529 y murió, siendo obispo de Guatemala, el 24 de Marzo de 1609.

"Ya se que soy muy pesado con las tradiciones y cosas de mi tierra, pero este sintimentalismo, "de campanario", que reconozco con orgullo, tiene en esta ocasión justificación plena : Por la trascendencia humana de la labor de fray Juan Ramírez y por ser su obra casi desconocida".
MOISÉS BENITO ESTEBAN


NUEVAS CORRIENTES:
Los dominicos de la Salamanca del XVI y el humanismo renacentista

En el monasterio de S. Esteban de Salamanca, los dominicos destacaron en su afán de establecer nuevas normas jurídicas válidas para el contexto internacional que se estaba gestando en centuria del dieciseis.
Las doctrinas de Francisco de Vitoria y otros, sobre el derecho de gentes, estableciendo los fundamentos de las nuevas normas que regulasen las relaciones internacionales, en relación con el nuevo concepto del humanismo renacentista, influyen acusadamente en la formación intelectual de los dominicos del siglo XVI.

Estos principios, se extendieron por Europa y se proyectaron después en los pueblos que acababan de descubrirse.
Los dominicos, encaminan sus teorías y disertaciones a todos los problemas palpitantes de la época, en especial, al más apasionante, el de la conquista de América, que someten a crítica aguda y valerosa: Amparaban al indio en su condición de hombre libre, defendiéndolo contra los inevitables abusos que acompaña a toda empresa colonizadora.






FRAY JUAN RAMIREZ. SU VIDA.

"Quienes conocieron a Fray Juan (1529-1609), incluso sus más entusiastas admiradores, le describieron como un hombre de carácter agrio y espíritu enérgico, enemigo de las componendas y obstinado hasta la imprudencia. Mucho tiene que ver todo esto con el olvido en que cayó su memoria al poco de su muerte: fue siempre un personaje incómodo porque criticaba las injusticias y no se encontró la manera de hacerle guardar silencio".
Jesús de Leza

Sus primeros años

Nació, el 21 Septiembre de 1529, en la villa riojana de Murillo de Río Leza, localidad que está situada a unos 15 Km. de Logroño.

Según nos cuentan, sus padres eran humildes labradores y el niño Juan ayudaría, sin duda, en las tareas del campo a su familia pero, sin descuidar sus primeros estudios que, en esta época, solían ser impartidos por el cura de la localidad.
En las localidades de relativa importancia, existían preceptorías de latín en las que se ampliaba la enseñanza primaria y donde se preparaba a los niños para iniciar estudios eclesiásticos o de profesiones liberales.
El hecho de que más tarde encontremos a fray Juan recibiendo el hábito de los dominicos, es una prueba de que en la preceptoría murillense recibió una adecuada preparación.
De las breves referencias biográficas que encontramos de fray Juan, en La Historias de la Orden de Santo Domingo de Fray Juan López (1613), se afirma que ingresó en el Convento de Valcuerna de Logroño, donde recibió el hábito de Santo Domingo, pero sin citarnos fecha alguna. Supongo que a los 24 años recibiría el hábito por lo que la fecha de este acontecimiento sería alrededor de 1553.
El convento, que posteriormente fue llamado de Valbuelna (Nuestra Señora de Valbuena), estuvo emplazado, hasta finales del XIX, en los terrenos que hoy ocupa el Gobierno y la Intendencia Militar.

En la historia, que antes cité, de Fray Juan López, se dice hablando del Convento logroñes: “Fray Juan Ramírez, Maestro de gran virtud y santidad, fué obispo de Guatemala, y dió al cenobio algunas cosas de plata para el servicio del Altar”.
Otros padres dominicos recuerdan también los primeros pasos de Juan en Logroño y destacan sus virtudes e inteligencia por lo que sus Superiores decidieron enviarlo al Convento de San Esteban de Salamanca a fin de que ampliase estudios de Teología.

Su estancia en Salamanca. La formación de su personalidad

Fray Juan, llegaría a Salamanca hacia 1557 pero no podemos afirmarlo con rotundidad.
El ambiente intelectual que se vivía en la ciudad en esta época era intenso, febril.
Lecciones y discusiones de filósofos y juristas, no sólo sobre temas doctrinales, si no también sobre los acontecimientos más importantes de aquel tiempo, que eran analizados con toda libertad.
Además de Francisco de Vitoria, otros dominicos, Domingo de Soto, Melchor Cano, Domingo Bánez, y otros muchos, tanto en la Universidad como en el Convento de San Esteban, exponen sus teorías con el más alto sentido humanista y las aplican a los problemas más importantes de aquella época, y en especial, como ya dije anteriormente, al de la Conquista de América, que someten a crítica dura y valerosa.
Sabemos que las opiniones de estos hombres influyeron en la vida española pues Carlos V dirigió al Prior de San Esteban la conocida requisitoria que pretendía acallar las críticas sobre las acciones y los derechos de España en los territorios recién conquistados. Sabemos también que esta requisitoria cayó en saco roto y se celebraron, a instancias del monarca, varias juntas entre delegados de la Corona y autoridades dominicas para discutir la cuestión de la política colonial, a fin de regular, de forma justa y humana, la conducta que se debiera seguir con los indios de América.
Es natural que este ambiente, y la posición de la Orden Dominica con respecto a la empresa Americana, calara en la formación y personalidad de fray Juan Ramírez.
La formación de los misioneros dominicos en Salamanca era especialmente minuciosa y exigente.
Sus Superiores, viendo la aptitud y las dotes intelectuales de Juan, deciden enviarlo a misiones, donde sólo envían a los más preparados.
En el Convento salmantino de San Esteban había pasado 13 años.
Lo encontraremos hacia 1570 en Nueva España, actual México.


Su estancia en Nueva España.

Las referencias que hay sobre las primeras actividades de nuestro protagonista en Nueva España son muy limitadas.
Sabemos que llega a este destino hacia 1570, a la provincia de Oaxaca, para ejercer su ministerio entre los indios Chocos.
Convivió con estas gentes y, para ejercer su labor con mayor eficacia, aprendió su lengua rápidamente. Dicen que en menos de tres meses, a pesar de su dificultad, lo que nos da una idea de su determinación y dotes.
En este destino, fray Juan, comenzó a darse cuenta de la realidad de la colonización española: La esclavitud no existía oficialmente pero, el sistema de repartimientos, hacía que, de hecho, a los indios se les tratará como esclavos.
En este momento decide dedicar su vida por entero a la defensa de los indios, como la más alta finalidad de su ministerio sacerdotal.
A pesar de su labor misionera, continuó con los estudios de Teología. Esto, unido al acierto de su labor evangelizadora hace, que en poco tiempo ocupe la cátedra de Teología en el Convento Central de los Dominicos en Nueva España, donde desempeñará su cátedra veinticuatro años.
En el convento llegará ser Prior.
Su fama traspasa ya el ámbito dominicano y es designado Definidor y Calificador de la Inquisición.

Sus primeras actuaciones a favor de los indios.

Las tareas en su cátedra y sus cargos del Tribunal de la Inquisición, no le hacen olvidar su firme vocación de defensa de los indios, labor que considera exencial en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Los historiadores de la Orden Dominica, nos informan de sus viajes por todo el territorio de Nueva España para informarse de la situación real de los indios, la conducta que se sigue con ellos, las posibilidades de mejora.
Sus esfuerzos fueron recompensados pues, según nos dicen los mismos historiadores, consiguió resoluciones y rectificaciones en la conducta de las autoridades Coloniales que mejoraron la situación de los naturales del país.
En su acción como sacerdote, negaba la confesión a quien declaraba tener trabajando a obreros procedentes de repartimientos, con la intención de crear un ámbiente general de repulsa hacia el trabajo forzoso y abusivo.
Pero estas acciones no le parecieron suficientemente contundentes, y convencido de que ni con las autoridades de la Colonia, ni con las cartas que dirigía a Felipe II conseguía una solución a fondo del problema del repartimiento de los indios, decidió viajar a España para comentar al Rey este asunto de forma directa, en la esperanza de soluciones a favor del indio.
Las autoridades Coloniales debieron poner toda clase de obstáculos para impedir este viaje, conocedores de las documentadas acusaciones que podría exponer en la Corte y no le concedieron pasaje en Veracruz para ninguno de los barcos que partían hacia España.
Fray Juan, se traslada a Yucatán y desde allí, en un pequeño barco dedicado al cabotaje, llega a Cuba tras un accidentado viaje.
Tampoco en Cuba se le facilita el viaje en barco oficial, por lo que embarca en una pequeña nave particular que por ir sin escolta, es apresada por los ingleses, que conducen a Londres a toda la tripulación en calidad de rehenes. Al poco tiempo consigue la libertad. Los ingleses le autorizan su viaje a España, pero previo compromiso de honor de gestionar en Madrid el rescate de una personalidad inglesa que esta detenida, obligándose en caso contrario a volver a Inglaterra para continuar con su prisión.

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Comentado por MAITE en agosto 30, 2009 a 12:32pm
Se lo que te ha costado hacer este trabajo, pero al final lo has bordado como simpre, no tenia mucha idea de este gran hombre lo conocia pero no en profundidad como hasta ahora. la verdad que me gusta el tema ya que parte de mis antepasados hicieron ese sueño doraro. saludos.
Comentado por Sepulcro en agosto 29, 2009 a 10:51pm
Excelente y extensa entrada Moy, por lo que deduzco que te esta llevando un gran trabajo, dada la dificultad buscar documentación, gracias por tu esfuerzo.

hace ya veinte años, tuve la suerte de visitar las ruinas de la reducción jesuítica de San Ignacio Miní, en la provincia de Misiónes, Argentina.
Nunca se me olvidara lo que alli sentí, que gran obra desarrollaron los jesuítas, cierto es que les enseñaban la fé catolica, pero tambien literatura, pintura, musica, arquitectura, manufacturas etc, toda una ciudad construyeron allí, incluso los propios guaranís gestionaban la ciudad, mas tarde poderes facticos y politicos destruyeron el sueño de estos evangelizadores, que fueron un ejemplo para todos.
Comentado por esperanza jimenez vazquez en agosto 29, 2009 a 12:48pm
Muy buena e interesante entrada, hay que dar a conocer, todo lo bueno que tenemos en nuestra tierra, gracias a tí, he conocido un poquito a fray Juan, seguiré con interés todo lo que tengas que contarnos de él, para conocerlo más y mejor. Besos desde triana.
Comentado por Margarita Vidal Alvarez en agosto 29, 2009 a 11:37am
Moy, no digas que eres pesado. A mi no me parece pesado el querer dar a conocer todo lo que se pueda de la tierra de donde es uno, al contrario te honra el mostrar todo lo bueno que hay en esas tierras.
Seguiré con atención la historia de fray Juan Ramirez, porque se diferencia en mucho, con lo que nos han querido enseñar con respecto a la Evangelización de esas tierras y al trato que recibieron los indios.
También te diré que a los dominicos les tengo mucho cariño desde que siendo una jovencita, pude comprobar la labor tan grande que hicieron en Cádiz con unas misiones que se celebraron aquí. Además son los cuidadores en el Convento de Santo Domingo de Cádiz, de la Patrona , La Virgen del Rosario.
Un abrazo y te digo lo mismo que a Romualdo con los escritos a la Virgen de los Reyes ¡¡¡ADELANTE!!!!
Comentado por carlos quintana benito en agosto 29, 2009 a 10:19am
Moy gracias por darnos a conocer la vida y obras de Fray Juan Ramirez ,Tan desconocido en su tierra.ADios y con Dios
Comentado por Manuel Jesús en agosto 29, 2009 a 3:15am
Como siempre amigo Moy, acercandonos y aprendiendo cada vez más de vuestra tierra, sus monumentos,tradiciones, y personajes como el que nos trae en esta entrada.
Buena entrada y continuará.
Comentado por Moy en agosto 29, 2009 a 3:14am
El repartimiento fue un sistema de trabajo semiforzado impuesto por los españoles en diversos lugares de América, desde el siglo XVI hasta principios del XIX. A veces se confunde con la encomienda.
El repartimiento era un sistema laboral de adjudicación de mano de obra indígena en provecho de los miembros de la casta de españoles, que a cambio de una remuneración ínfima obligaba periódicamente a los indígenas a trabajar por temporadas, generalmente de ocho días por mes, en las casas o haciendas de la población española. Una vez concluida la temporada, los indígena debía volver a sus respectivas reducciones, a fin de que pudiesen trabajar en labores propias o en reunir el tributo que debía pagar a la Corona o a los encomenderos, y eran sustituidos en el repartimiento por otro grupo de indígenas.

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