Cofrades

Foro y Blog Semana Santa Sevilla


 

En lo más alto de la ciudad monumental Cacereña y como presidiendo este hermoso retablo de edificios medievales, tenemos la Iglesia Parroquial de San Mateo, con hermosísima fachada de los pies de la Iglesia, en cuyo centro abre una bella portada manierista labrada en la década de 1560 utilizando seguramente la trazas que presentó en 1549 el entallador sevillano Guillen Ferrant, uno de los autores del Retablo Mayor de la Iglesia Concatedral de Santa María de Cáceres..

 

Sobre altos plintos, se alzan dos hermosas columnas con fustes acanalados, cuyas acanaladuras son gruesas en la mitad superior – separada de la inferior por un anillo- y más finas en la parte inferior o baja, según un juego típico del estilo manierista imperante en la época; tales soportes se proyectan sobre retropilastras y van coronados por capiteles compuestos. Las referidas columnas enmarcan un arco carpanel con casetones de angelitos, y en las enjutas de dicho arco existen dos medallones con las efigies de San Pedro, el Príncipe de los Apóstoles, y San Pablo, el Príncipe de los Gentiles. El friso de entablamento, adornado con motivos bajorrenacentistas (“eses” vegetalizadas rematadas en fantásticas caratulas humanoides y modillones a los extremos), tiene en su centro otro clípeo, sostenidos por dos niños, con el busto de un joven varonil, que al no poseer distintivo iconográfico, no se puede relacionar con San Mateo, sino que será un medallón decorativo, al gusto “romano” de la época, los citados relieves no se distancian del estilo conocido de Guillen Ferrant y, por ello es lógico, atribuirle su traza.

Culminan esta portada, sendos niños de sabor muy italianizante: los labró el escultor cacereño Juan de Santillana en 1565, ambos se disponen sogre elevados plintos a los lados de un arco de descarga visible en el muro el de la izquierda porta la corona de espinas mientras que el de la derecha, lleva en su manos una calavera, signos del sacrificio, del amor y de la muerte, por los que todo cristiano debe pasar si quiere alcanzar las puertas del paraíso, que de este modo se simbolizan en la del templo.

Vista esta portada, si alzamos la vista, apreciamos en la misma fachada una ventana de medio punto en la que se trabaja en 1570,. Esta ventana ilumina la parte interior del Templo en la zona del Coro, observamos tambien las traza de una puerta tapiada, que sin duda fue la primitiva de este templo. Tambien destaca en el hastial de los pies, el saliente poligonal que contiene la escalera de caracol de subida a la tribuna coral, realizado a principio de 1570; tiene cuatro lados, pequeñas ventanas saeteras, cornisa clasicista y remata en un chapitel piramidal. Culmina la fachada una sencilla cornisa clásica con dos gárgolas manierista a modo de “eses” y por encima hay una especie de frontoncillo con plinto central, flanqueado con otras dos “eses” decorativas. Por todos los detalles expuestos y por las noticias documentales existentes, sabemos que este gran hastial de los pies de la Iglesia se levantó entre los años 1564 y 1573, los maestros de cantería Hernán López y Lorenzo Martin Paniagua que contaron con la colaboración de los citados Juan Santillana y Guillen Ferrant. No obstante en 1573, aun faltaban las ojivales  bóvedas interiores del tramo que cierra la descrita fachada, volteadas ya en el siglo XVII, y el remate de la torre que como veremos en su estudio es obra de finales del siglo XVIII.

La belleza estética de esta monumental iglesia se iba configurando poco a poco, y le faltaba una torre campanario que la definiera, es para ello que se contrata al arquitecto natural del pueblo de Garrovillas de Alconétar Pedro Vecino, quien entre los años 1781-1785, ultima los detalles de esta torre, de tres cuerpos separados. Esta torre se alza sobre la capilla de San Juan Bautista o de Doña Juana de Ulloa – hoy Cristo de la Encina- Desde el exterior podemos ver también una ventana rectangular, que proporciona luz a la citada capilla. Se nota perfectamente la unión de los muros de la torre con los distintos paramentos del templo; los angulos del campanario son de sillería, pero el núcleo de las paredes se construyo con ladrillo y mampostería. El cuerpo de campanas tiene cuatro vanos de medio punto, uno por cada lado, franqueados por toscanas pilastras de ladrillo. Remata el conjunto un chapitel piramidal de ladrillo con deteriorada veleta de hierro del siglo XVIII.

En el Extremo derecho de la fachada de los pies, en oposición a la descrita torre, se ubica una bonita espadaña, de sillería que haría la función de campanario de finales del siglo XVIII. Se labraría sobre los últimos años del siglo XVI y muestra curiosa forma angular, con dos cuerpos que incluyen cuatro vanos de medio punto. Los remates tiene la típicas bolas y “ces” manieristas y el conjunto culmina en una veleta que parece del siglo XVIII.

De los muros laterales, tenemos que destacar el del lado del Evangelio y que exterior mente está ubicado en el calle monja, y es interesante por el juego de volúmenes que provocan los salientes de las distintas capillas. Precisamente a consecuencia de la adición de dichas capillas no se ven, salvo en su parte alta, los cuatro grandes estribos que reciben los empujes de la bóvedas de crucería que cubre la nave del templo. Rematan tales contrafuertes en pináculos piramidales florenzados, de carácter gótico , y tres ventanas abocinadas levemente apuntadas y adornadas con molduras asimismo góticas, se disponen en el centro de cada paño su relativa pequeñez y la altura a la que se encuentran contribuyen a crear un espacio interior bastante oscuro. Seis curiosas gárgolas, dos en cada uno de los tres paños limitados por los contrafuertes y situadas sobre las sencillas cornisas en gola que recorre todo el edificio, ayudan a eliminar el agua de los tejados y muestran curiosas tipologías zoomorfas o humanoides.

En este muro del Evangelio, permanece una de los dos puertas laterales del templo que en la actualidad esta tapiada en su parte baja, mientras que la superior, es una ventana: su tipología de medio punto, sencillamente moldurado con cuádruple escalón, sin duda se corresponde con las obras de los años finales del siglo XVI. Se ubica dicha puerta en el muro exterior de lo que hoy es capilla bautismal, por encima de la cual se distinguen, el grosero añadido de la caja de escaleras que sirve para subir a la torre. Al lado de la capilla bautismal, la de los Saavedra exibe al exterior, como único detalle decorativo, una ventana de medio punto, flanqueada por dos baquetones con basas y capiteles góticos. Sobre ella campea el escudo de la familia Saavedra.

Gran empaque clasicista muestra el aspecto externo de la capilla de los Sande, actual sacristía. Da su frente a la antigua casa solariega de la familia, y se ubica a continuación de la de los Saavedra, según avanzamos hacia la cabecera del templo. Su noble arquitectura descansa en un elevado plinto, sobre cuyos extremos de orden gigante, cajeadas por los tres frentes: los capiteles se inspiran en el orden corintio, pero muestra un fondo superior de ornamentales aquillo de medio punto, y,  por encima, corre una cornisa cóncava con tres querubines alados, uno por cada costado. El cuerpo central de esta monumental fachada, de lisa sillería, tiene como únicos elementos decorativos, una ventana de medio punto von vegetal modillón en la clave – típica de Rodrigo Gil de Hontañon – dos medallones circulares, vacios que flanquean la referida ventana y una cartela mixtilínea, anepigrafa, que se observa por debajo de la misma la ciñen “eses” vegetalizadas, similares a las del frontoncillo principal del templo, tiene una caratula de león en lo alto y otros elementos de carácter manierista; seguramente esta cartela se proyectaría para contener la inscripción conmemorativa de la construcción de la capilla, luego no realizada. Remata el conjunto un templete con frontón clasicista y dos “ces” laterales, muy parecidas a las que se pueden observar sobre los contrafuertes de la parroquia cacereña de Santiago en la que también intervino el arquitecto de Salamanca, Rodrigo Gil de Hontañon. Tiene dicho frontón en lo alto una cruz, de tipología manierista, escoltada por dos dragones, y cierra el descrito templete un bellísimo escudo marmóreo de los Sande, inscrito en una cartela manierista de cueros recatados. En las esquinas de la capilla, sobre la cornisa, hay dos curiosas y fantásticas gárgolas semejantes a Águilas, ave rapaz, que, precisamente, constituye el blasón familiar de los Sande. Dos balaustres decorativos rematan los laterales de esta noble arquitectura.

Si nos hemos detenido en la descripción de este recinto es porque en su construcción intervinieron importantes arquitectos del Renacimiento español. Así antes del año 1550 contrató la obre el citado Rodrigo Gil de Hontañon , que ya había elaborado trazas para la cacereña Iglesia de Santiago por encargo de don Francisco de Carvajal y Sande , Arcediano de Plasencia y gran mecenas del arte extremeño. Quizás por esa razón, los Sande parroquianos de San Mateo le solicitaron el proyecto inicial según el cual indudablemente se realizo la capilla, ya que su personalísimo estilo esta impreso en ella. Lo que ocurre es que debido al mucho trabajo que en la época desarrollaba Rodrigo Gil de Hontañon, enseguida delego la ejecución material de la obra en otros artífices. Así el también notable arquitecto Pedro de Ezquerra, continuó las labores, finalmente traspasadas por Ezquerra a los maestros santanderinos Pêdro de la Torre y Andrés de la Maza que en este tiempo se encontraban en nuestra ciudad, según se infiere la participación del primero en la renovación del presbiterio de Santa Maria en el año 1550. Todo ello consta en un interesantísimo documento otorgado ante el escribano de Cáceres Diego Pacheco el dia 22 de marzo del año 1550.

La capilla de los Ovando-Mogollón o de San Benito se dispone al costado de la de los Sande descrita y, en ella, se aprecia una antigua puerta , rematada por arco rebajado y hoy cegada. Los parámetros exteriores de esta capilla son lisos: tan solo se observa un oculo de iluminación culminado por el escudo de los Ovando-Mogollón.

En el Angulo Noroeste del tempo, junto al ábside, esta el saliente que fue antigua sacristía. Sus muros externos no presentan nada de particular, tan solo dos elementos vanos de iluminación rectangulares. Además se obsereva -por la junta vertical que forma los sillares- que su construcción se hizo en dos fases sucesivas, hasta enrasar con el testero de la vecina capilla de los Ovando-Mogollón. En la parte que creemos primitiva – mas cercana a la cabecera del templo- hay uina inscripción visible en la cuarta hilada de sillares “1616”, opinamos que nada tiene que ver con la construcción original de esta capilla, mucho más antigua según comprobaremos cuando analicemos su interior, si no que más bien se relacionará con alguna reparación posterior.

El aspecto externo del ábside eclesial es bastante sencillo y el tan solo destacan dos grandes contrafuertes, rematados por los ya referidos pináculos góticos: su parte interior tiene la esquinas redondeadas y la superior presenta sección trapezoidal para mejor recoger los empujes de las bóvedas interiores; en la unión de los expresados cuerpos se aprecia una especie de ménsula adornada con pometeados, que datan sin dificultad esta zona del templo en los años iniciales del XVI. Tres gárgolas del diseño parecido al ya mencionado se observan en el sitio del testero.  

El lado del Epístola presenta una menor complicación, ya que las capillas de esta parte son menos profundas. Junto al ábside hay un contrafuerte similar a los ya citados de la cabecera, con cuerpo superior trapezoidal. Y entre el mencionado estribo y el siguiente, enrasada con sus frentes, se ubica la capilla de los Obando-Mogollón de este lado del tempo, frontera a la del mismo linaje existente en el lado del Evangelio: su escudo incluido en una cartela manierista de cueros recortados, nos habla de los propietarios del recinto.

En línea con la precedente se dispone la llamada capilla de San Miguel en cuyo muro exterior se distinguen diversas marcas de cantería una ventana saetera tapiada. Un vano circular Ilumina el Interior.

En el siguiente espacio entre los contrafuertes lo ocupa la llamada capilla de San Francisco o de los Ulloa, sin nada de particular en sus muros externos. A su lado se distingue la elemental portada de la Epístola, abierta en arco de medio punto.

Tres ventanas perforan la parte de los muros de este lado de la Epístola, idénticas en numero yu formas del otro costado ya descrito y los mismo pináculos góticos culmina los tres estribos mas próximos a la cabecera, mientras que unos pináculos clasicistas, con bolas sobre plintos, rematan los dos contrafuertes más cercanos a los pies del templo y nos hablan de la mayor modernidad de esta parte del edificio. Gárgolas animalísticas similares a las del Evangelio se distinguen en los dos tramos adyacentes al ábside. Las de los dos tramos restantes muestran otros diseños, como una, a modo de “ese”, de carácter manierista. E indiquemos que, que por este lado, se distinguen perfectamente las sucesivas uniones de la obra vieja con la nueva, de tal manera que podremos rehacer las diferentes etapas de la construcción del edificio.

 

Fuente “La Parroquia de San Mateo (Cáceres) Historia y Arte” Florencio J Garcia Mogollon

Fotos: Fernando Montes

 

Próximo capitulo Iglesia Parroquial de San Mateo (2ª Parte)

 

Visitas: 1507

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Cofrades para añadir comentarios!

Participar en Cofrades

Comentado por MANUEL en abril 5, 2011 a 10:02pm
En una de las varias ocasiones que he estado en Cáceres,tuve el honor de visitar tan hermosa iglesia...Es un verdadero portento,como las demás...Magíficamente contado en tu interesantísimo blog.Voy a ver los otros.Gracias-
Comentado por Jose Manuel, ecijano en febrero 17, 2011 a 10:13pm

Como dice nuestra amiga Turbula hay que salir pitando para Caceres amigo Fernando.

Muy bien ilustrado y ha esperar la siguiente

Un fuerte abrazo

Comentado por Francisco A. Mazuecos. en febrero 17, 2011 a 4:34pm
preciosa entrada amigo fernanado de este blog, esta iglesia recuerdo que la vi en una de las veces que fui a caceres y la verad es preciosa igual que toda la ciudad, enhorabuena por este trabajo tan eleborado, saludos de paco...
Comentado por Miguel Ángel Martínez Álvarez en febrero 17, 2011 a 9:29am
Minucioso y detallado recorrido por las distintas partes de las fachadas de la iglesia cacereña de San Mateo. Felicidades y... espero ya con impaciencia la continuación.
Comentado por Salva en febrero 17, 2011 a 12:08am

Que suerte tienes, por poder contemplar tanta monumentalidad todos los días. Y qué suerte tenemos los que disfrutamos con tus elaborados y completísimos documentos.

Muchas gracias, y mis mejores deseos.

Sobre


Publicidad

 




 

Pasión en Sevilla

Música

Cargando…

© 2019   Creado por Pasionensevilla.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio