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Foro y Blog Semana Santa Sevilla


Informe secreto del Grean Poder sobre la "Madrugá" del 2000. Único que se filtró. Leedlo, no tiene desperdicio. ¿qué opinais casi 10 años después?










Gracias a Juán Moli por pasarmelo y dejar que lo publíque. Juan, eres un gran costalero, pero mejor persona.

Este blog está dedicado a las hermandades de la Madrugá por el comportamiento tan estóico que tuvieron, y el valor de nazarenos y costaleros, de todo el cortejo de las hermandades.


El tema sigue siendo interesante aun después de los años transcurridos,decir tambien que a juan miguel vega le aconsejaron que no siguiera con la investigación si no queria tener problemas,hay muchas dudas por supuesto quién o quienes estan interesados en que esto nunca salga a la luz.
Aqui os dejo el informe de la hermandad del Gran Poder sobre lo ocurrido ,no tiene desperdicio ninguno.


INFORME OFICIAL DEL GRAN PODER

Esta hermandad había iniciado su estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral saliendo exactamente su cruz de guía a las 12:45 de la Madrugada del Viernes Santo, día 21 de abril del presente año. La estación discurrió con absoluta normalidad hasta el momento de producirse los hechos de todos conocidos, no obstante hay que reseñar por si fuese de interés que en la plaza de San Lorenzo, justo en el momento de iniciarse la salida, se produjo un conato de invasión de las sillas que esta hermandad coloca en la plaza para recaudar limosnas con destino a la Bolsa de Caridad, intento efectuado por parte de un grupo de personas que estaban fuera de ellas y que fue abortado por los agentes de la Policía Nacional que se encontraban en el lugar en aquel momento, sin que hubiera más incidencias.

Formaban la cofradía un total aproximado de 2.450 personas, incluyendo nazarenos, costaleros y personal auxiliar (capataces, capilleres, contraguías, aguadores, encendedores, etc.). Se cumplieron los horarios de la carrera oficial, incluso saliendo de la Catedral con cinco minutos de adelanto sobre el horario oficial. Como quiera que la información meteorológica vaticinaba cierto riesgo de lluvia, creciente conforme avanzase la Madrugada, los responsables de la marcha de la cofradía tenían instrucciones del Hermano Mayor de acelerar dicha marcha cuanto fuese posible, una vez quedase expedito nuestro camino. Sí hay que destacar que se notó bastante falta de fuerza policial en la calle y que, en concreto, en la confluencia de Arfe, García de Vinuesa y Castelar, al llegar la cruz de guía estaban circulando coches, y que un grupo de individuos jóvenes montados en motos pretendieron entrar a través de la cofradía subidos en dichos vehículos y en sentido contrario al discurrir de la hermandad, impidiéndolo enérgicamente el agente de la Policía Nacional único que prestaba su servicio en la cruz de guía, a cuyo agente la hermandad quiere felicitar por su extraordinaria eficacia e inmejorable disposición.

A las seis menos veinte de la madrugada, cuando la cruz de guía se encontraba parada ante el número 46 de la Plaza del Museo, dispuesta para entrar en la calle Alfonso XII, los nazarenos que en ella formaban ven venir una avalancha de gentes gritando desde Alfonso XII en dirección al Museo. Las gentes gritaban que había un hombre haciendo disparos con una pistola, otros que había alguien con cuchillo e incluso algunos gritaban que se había escapado un toro. Esta avalancha no llega a afectar a la cruz de guía, puesto que a pocos metros de ella, la mayor parte de la gente que la formaba se para y, reacción extraña, comienza a correr justamente en sentido contrario, es decir, por Alfonso XII en dirección hacia la Campana. En este punto de la cofradía no se producen más incidentes.

Paso de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder

Sin poder precisar con exactitud la hora de inicio de los incidentes en las inmediaciones del paso del Señor, pero con toda seguridad en torno a las seis menos veinte, los nazarenos que formaban cerca del paso y muchos de sus costaleros perciben en primer lugar un sonido extraño. Todos los que lo han oído repiten una misma frase: Tengo metido el ruido en la cabeza. Dicho sonido se describe por algunos como muy extraño y difícil de imitar, otros lo describen como un arrastrar de contenedores a ritmo más lento que el de una carrera y como un sonido muy intenso y rítmico con una cadencia más pausada que el de una carrera. En ese primer momento no hay avalancha en el paso del Señor. Todos los testimonios coinciden en el carácter extraño e intimidatorio de ese sonido que precede a la avalancha y en su fuerte intensidad e incluso hay hermanos que sugieren que era algo producido con un aparato de ultrasonido. El paso del Señor se encontraba en la calle Gravina, preparado para hacer el giro hacia la calle Pedro del Toro. En ese momento se produce el sonido antes referido y no hay avalancha, tan solo un gran desconcierto y el movimiento de las gentes que se encontraban en las proximidades del paso. Los canastillas (diputados) de los tramos de penitentes con cruces que iban detrás del paso del Señor reciben esta avalancha desde la calle Canalejas, avalancha que va derribando a los penitentes, muchos de los cuales resultan lastimados o con lesiones de consideración menor. La confusión se hace tremenda, pero los nazarenos no abandonan su puesto, reintegrándose en su sitio los que habían sido literalmente arrollados. Algún nazareno que en el tumulto pierde el antifaz e incluso un penitente que resulta con la túnica destrozada piden permiso para retirarse, puesto que en esas condiciones no podían seguir en el cortejo. Los costaleros y nazarenos dicen haber oído a las gentes decir que había hombres con navajas y alguno dice haber oído que en la calle Canalejas habían sonado disparos. Estando en esta calle, el paso del Señor se vio envuelto en humo. No es sin duda alguna el humo de los inciensarios, puesto que éstos estaban ya en la calle Pedro del Toro, a unos doce o catorce metros del paso. Tanto algunos costaleros como personal que se encontraba delante del paso afirman que habían echado algo debajo de éste desde la parte de atrás y que llegó a salir por la parte delantera. El segundo capiller, Don Miguel Martín Fernández, afirma haber oído una especie de estallido sordo -no el estallido fuerte de un cohete, sino algo más apagado, algo así (onomatopéyicamente) como un ¡Paft! e inmediatamente apareció el humo. Hay un detalle que queremos hacer constar con la salvedad de que no podemos probarlo, pero en la calle Gravina, un nazareno portando cirio apagado color tiniebla (amarillo), procedente del cuerpo de nazarenos del Señor se acerca andando a mucha velocidad y haciendo un escorzo pasa por la presidencia del paso entre el teniente de Hermano Mayor y el nazareno que estaba a su derecha que era Don Antonio Ríos Ramos. Este nazareno habla con otro miembro de la presidencia (Don Manuel Bohórquez) y le dice escuetamente: "En el Duque hay tiros". Y sigue inmediatamente su camino. Don Manuel Bohórquez identifica a este hermano como uno de los enlaces de la cofradía, pero ese enlace aparece por la presidencia, procedente de la cruz de guía un cuarto de hora después y, además, como todos los enlaces, no portaba cirio amarillo. Nos crea la duda de que se trate de un posible infiltrado, pero no tenemos forma de comprobarlo, ni de asegurarlo. Se restablece precariamente la calma y el paso del Señor entra en la calle Pedro del Toro y, una vez dentro de esta calle, recibe una avalancha que procedía del tramo de Pedro del Toro o Marqués de Parada. Esta segunda avalancha es más intimidante. Los costaleros en general y los nazarenos cercanos al paso afirman que el suelo vibraba como si por debajo pasara un tren; los propios costaleros afirman que el paso tembló y ellos decidieron sentarse en las zambranas y sujetarse a las trabajadoras en una intención de sujetar el paso. El capataz,. Don Rafael Ariza, recibe un golpe en un ojo y el desconcierto es tal que algunos costaleros preguntaban: ¿Dónde está el Señor? El teniente de Hermano Mayor, Don José León-Castro Alonso, se adelanta en busca de un enlace que comunique a la cruz de guía lo que está pasando para que acelere la marcha. Al llegar a la altura de la puerta principal del Museo se cruza ante él un individuo de estatura mediana, edad intermedia, no mal encarado, con pelo negro rizado y vistiendo una cazadora de cuero negro muy cruzada que le dice: "Ándese con cuidado porque hay pistolas". Y rápidamente desaparece. El Sr. León-Castro afirma poder reconocer a este individuo si lo viese. Gracias a que a pesar del desconcierto ni los nazarenos, ni los costaleros abandonan sus puestos, se reinicia de inmediato la marcha de la cofradía que en la calle Miguel de Carvajal recibe una nueva avalancha, menor que la anterior. Después de esta avalancha ya no se produce ningún incidente más en este paso que continúa hasta la Basílica, en la que entra con un cuarto de hora de adelanto sobre su horario oficial, ya que se dieron las órdenes oportunas para quitar la cofradía de la calle lo antes que fuese posible, dadas las circunstancias.

Paso de la Santísima Virgen

Sin poder tampoco precisar con absoluta fijeza la hora, pero en torno a las seis menos veinte de la madrugada, el paso de la Santísima Virgen del Mayor Dolor y Traspaso se encontraba dentro de la calle Zaragoza a escasos metros de la salida de dicha calle con la calle San Pablo, concretamente delante de una perfumería, y más exactamente delante de un escaparate de la misma en cuya parte superior hay un rótulo: Aromas. Ya en el cruce de la calle se encuentran ciriales y acólitos y por delante de éstos, más en el cruce, la presidencia y antepresidencia del paso y el último tramo de nazarenos con cirios. En ese momento se oye un gran griterío que procede de la plaza en la que se encuentra la Parroquia de la Magdalena y se siente un ruido que al que suscribe le pareció en un primer instante como si se derrumbase una casa, pero inmediatamente se constata que es el ruido de una gran masa de personas corriendo en dirección adonde se encontraba la cofradía. La masa de personas, muy numerosa, que se encontraban el cruce de San Pablo, mira hacia atrás, y cuando ve la muchedumbre que corre hacia ellos estalla en un grito de auténtico pavor y se lanza repentinamente y en masa a correr en dirección a la calle Reyes Católicos. Esta muchedumbre arrasa cuanto encuentra a su paso de tal manera que los pocos que no son derribados no se explican cómo pudieron mantenerse en pie. La gente gritaba que había hombres con pistolas disparando. El ímpetu y proporciones de esta avalancha es tal que si el paso de la Virgen hubiese estado en mitad del cruce de San Pablo, no cabe la menor duda de que hubiese sido volcado por la multitud. Lo primero que se hizo fue proteger a los servidores y monaguillos que iban ante el paso, arrimándolos al único sitio que teníamos a mano algo más protegido, es decir, a la propia delantera del paso. A pesar de este intento, la multitud se lleva por delante a un servidor de once años al que empujan hacia Zaragoza, en donde unos jóvenes pertenecientes a la Hermandad del Baratillo lo recogen, llevándolo a dicha hermandad y desde la que se pusieron en contacto con la familia del niño, pasando su padre a recogerlo.

Junto a esta avalancha en sentido transversal a la cofradía y al mismo tiempo, el paso de Virgen recibe otra avalancha por detrás, procedente de la calle Zaragoza que no llega hasta el paso, pero que derriba a numerosos penitentes de cruces del paso de Virgen. El efecto es tal que el niño antes aludido manifiesta que, mientras era arrastrado hacia Zaragoza vio cómo pisaba sin querer la cabeza de uno de estos penitentes. Alguno de ellos pierde incluso la cruz y el antifaz en el tumulto. En esos momentos un miembro de la presidencia y el Hermano Mayor, junto con uno de los policías que iban ante el paso, dan voces y hacen gestos de calma a las gentes que, inesperadamente, los reciben calmándose algo, como si estuviesen deseosos de que alguien los llamase al sosiego. Los nazarenos desplazados se reincorporan a sus puestos, algunos no sin grandes dificultades, pues habían sido desplazados hasta la calle Julio César y en poco tiempo se hace una relativa y tensa calma en la que todos están aterrados y expectantes. En ese momento, el Hermano Mayor da orden de atravesar lo más rápidamente posible el cruce de San Pablo, lo que es posible efectuar sólo gracias a que, a pesar del enorme desconcierto, ninguno de los costaleros y capataces del paso de la Virgen abandona su puesto. Al llegar a la esquina de Gravina con San Pablo, lugar en el que había previsto un relevo de costaleros y antes de que el paso se pudiese introducir en la calle Gravina en el espacio que se había hecho indicando a los hermanos que apagasen los cirios y desbaratasen las filas para hacer sitio al paso y sus penitentes, se produce una segunda avalancha que coge a estos penitentes en pleno cruce con los efectos consiguientes.

A consecuencia de todos estos incidentes, hay hermanos lesionados en número no conocido, aunque sí sabemos de un hermano con una brecha en la frente, otro con un brazo roto y otro al que han tenido que intervenir en un pie por arrancamiento de uña. Afortunadamente, lesiones ínfimas para lo que hubiese podido ocurrir. Se han producido como desperfectos materiales la rotura de nueve cruces penitenciales y desperfectos en un cirial del paso de Virgen. La primera avalancha no afecta al penúltimo tramo de cirios de la Virgen, que se veía formado dentro de la calle Gravina. Una vez dentro de dicha calle hay una tercera avalancha más pequeña, tras de la cual se continúa la marcha sin solución de continuidad y sin más incidentes.

Conclusiones

Tras esta experiencia tan negativa como inolvidable, el sentimiento que nos deja, aparte de la evidente y preocupante vulnerabilidad de nuestra Semana Santa, es el que podemos resumir en los siguientes puntos:

1º. Que lo ocurrido fue fruto de una táctica pensada y organizada.
2º. Que las avalanchas producida en el paso de la Santísima Virgen desde la calle San Pablo y Plaza de la Magdalena hacia Reyes Católicos, es efecto de lo provocado en otro punto y encauzado hacia el cruce de la calle San Pablo, así como la avalancha que llega y no afecta a la cruz de guía es efecto de lo provocado en la Plaza del Duque y entrada de la cofradía del Silencio.
3º. Que, por el contrario, lo producido en el paso del Señor y la avalancha que sufre el paso de Virgen desde el interior de la calle Zaragoza hacia San Pablo son intentos de provocación de nuevos focos que, por la apreciación que podemos hacer desde dentro de la cofradía, no llegó a tener mayores repercusiones, entre otras posibles circunstancias, gracias a la serenidad y disciplina que mostraron en todo momento los propios nazarenos y costaleros e integrantes en general de nuestra cofradía.

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Comentado por OLGA PEREZ PEREZ en marzo 4, 2010 a 10:05pm
CUANTO DESCEREBRADO HAY SUELTO ..............
Comentado por Jose M en marzo 3, 2010 a 10:23pm
Yo estaba en plena calle Sierpes, ocupando una silla cuando por alli pasaba el Señor de las Tres Caidas, fue algo impresionate, la gente corria muy asustada, las sillas al suelo... En fin esperemos que no se repita mas
Comentado por Julia Baquet de Pablo en marzo 3, 2010 a 8:58pm
A mi aquella madruga me pillo a 900 kmts de Sevilla, hacia poco que habia dado a luz a mi 3º hijo y era demasiado pequeño para un viaje tan largo. pero lo estabamos escuchando por la radio y no lo podiamos creer, la del año pasado la vi por la tele por la mañana y no se notaba nada raro, pero tambien lo escuchamos por la radio, no me explico como los niñatos pueden arruinarlo, si quieren emborracharse y hacer botellon que se vayan al recinto ferial y asi no molestan a los que nos gusta la SS, he dicho al racinto como podia haber dicho a cualquier otro sitio a la mismisima m por ejemplo.
Comentado por loli en marzo 3, 2010 a 8:47pm
pues la verdad es una pena q siendo sevilla la ciudad mas vicitada para nuestra semana santa pasen estas cosas , claro sienpre por encima de todo la tranquilidad de nuestros hermanos penitentes y nazarenos q en el dia tan especial q se vive es muy duro y lamentoso tener q pasar algo asin , yo el año pasado tanbien pase algo de miedo ,pues tras los incidentes en triana , gitano y salida de catedral de macarena q no fue nada ya te descontrola , espero q tengamos este año una estacion de penitencia tranquila
Comentado por fernando pariente ocaña en marzo 3, 2010 a 7:40pm
no puedo entender como pasan esas cosa en los tiempo que estamos pero siempre estan los clasicos golfos. bueno dios quiera queno buelba apasar mas y las cofradias podamos hacer nuestra estacion de penitencia. gracias por su testimonio
Comentado por RAFAEL NAVARRETE BOHORQUEZ en diciembre 28, 2009 a 9:45pm
Yo no viví la Madrugá de este año, pero sí la de 2000. Yo iba con mi hijo mayor, que tenía entonces diez años. Habíamos visto el Gran Poder y el Mayor Dolor en Jesús del Gran Poder; la Sentencia y la Macarena desde un sitio pésimo, la callle Conde de Barajas y el Silencio y la Concepción revirando de Orfila a Lasso de la Vega. De ahí tiramos a Laraña para ver el Señor de los Gitanos. Una vez que pasó nos metimos en la calle Arguijo en un mesón que había al comienzo de dicha calle según se entra a mano izquierda y él se pidió una Coca-Cola y yo un café. Estaba echándole azúcar al mismo cuando se oyen en la calle dos disparos y a continuación un estampido en la calle de centenares de personas chillando y el jaleo de los veladores cayendo al suelo mientras se hacían añicos los vasos y botellas que habían en los mismos. Los que pudieron entraron al bar, que en breves momentos se puso abarrotado, se sintieron más protegidos pero el pánico se veía en sus caras, especialmente en la de los niños.
El dueño del mesón, a los pocos minutos de empezar aquello dijo que había que abandonar el local, a lo que varias personas le indicamos que nadie saldría a la calle hasta que se supiera lo que había pasado en la misma. A mí todo aquello me recordaba los trenes de las películas de la segunda guerra mundial en los que van vagones atiborrados de judíos.
En ese momento me da por ver la tele, a la que hasta ese momento, no le había echado la menor cuenta y veo la famosa escena del nazareno de los Gitanos corriendo con el bacalao y parándose para informar ante la Junta Directiva o como se llame los nazarenos que portan, creo, que el Libro de Reglas.
Ahí sí comemcé a preocuparme y me dio por imaginarme que todo era un atentado de Eta, aunque por otro lado no me cuadraba con el modus operandi de esta organización.
Mi hijo estaba hecho un manojo de nervios y no hacía más que preguntarme: ¿No va a pasar nada, papá? ¿Verdad que no va a pasar nada?. "Pues claro que no", era mi lógica respuesta pero a mí todo aquello me olía muy mal.
Justo a mi lado había una pareja con su niña como sobre la edad del mío que era una auténtica Magdalena y que eran del grupo que había entrado de la calle. En un aparte le pregunté al padre qué era lo que había pasado. Y me respondió: "Mira, lo único que puedo decirte es que estábamos en la esquina de Laraña con Cuna viendo revirar los Gitanos, cuando oigo a mi lado dos chavales como de dieciocho o veinte años hablando uno de ellos por móvil y que dice: "Vale, entonces vosotros habéis empezado ya. Pues ya vamos nosotros". Se guardó el móvil en el bolsillo y del otro sacó una pistola con la que pegó dos tiros. Y en ese mismo momento, lógicamente, empezó la desbandada".
Yo no vi más que lo que he contado que vi, pero de lo que estoy segurísimo es que hubo algo raro y muy bien organizado aquella noche.
Todas las teorías oficiales que circularon desde el Áyuntamiento, señor Alfredo Monteseirín, la Concejalía de Festejos, la de la señora Roche, Delegada Provincia, Las de la Policía Nacional y Municipal, a saber, la del tío del cuchillo, de la explosión de una tubería de agua por San Lorenzo, el juego del rol, que estaba copiada de la novela del jerezano Juan Bonilla "Nadie conoce a nadie" y de su película homónima que tuvieron,tanto novela como película, bastante éxito gracias a los hechos que ocurrierom porteriomente, el complot en el que estaban implicados chavales de la extrema derecha sevillana, el boicot por parte de empresas turísticas del norte de España para derivar el turismo a ellos y no a Sevilla, nada de eso me lo creo. Mi opinión particular, no la tengo; carezco de datos pero eso sí; los pocos de los que dispongo me apuntan todos a que fue un grupo de no más de veinte o veiticino jóvenes con ganas de hacer mucho daño. Lo que no logor entender, si mi hipótesis fuera cierta, es como la policía sevillana, que suele ser bastante eficaz, no dio con algunos de ellos y tiró del resto. Este fallo policial me lleva de nuevo a la tesis de que en dicho grupo había chavales con poder, con mucho poder de familias de mucho, muchísimo poder en Sevilla: Queipo de Llano, Alvarez Ossorio, Rojas Marcos, Rodríguez de la Borbolla, pero vuelvo a la duda porque creo que en el estado en que vivimos estas personas no hubieran quedado impunes.
Señores, yo no sé lo que pasó, y lo peor de todo, es que me temo que nadie lo sabe. A nueve años vista, se ha repetido algo de aquello del 2000. Y el día que Dios lo quiera aquí va a pasar una catástrofe.
Permítanme que me haga algo de publicidad y que les comente que el 8 de marzo de 2002 presenté una, llamémosle colección de cuentos, con el título de "Cuentos de las cinco estaciones" editada por Padilla. El último de los cuentos, el quinto, lleva por tíulo "15 de Nisán de 2000" y habla de aquella fatídica madrugá del 2000, pero no se asusten porque, es lo bueno que tiene la ficción, que los buenos ganan y los malos pierden. Sinceramente creo que es lo mejor que se ha escrito sobre aquellos sucesos, y además con mucha, muchísima fantasía al mismo tiempo que tratando con todo rigor los sucesos que ocurrieron. Si a alguien se le ha levantado las ganas de leer que me mande un mensaje y quedamos para el intercambio.
Gracias y perdón por el mensaje publicitario, pero si lo hacen en televisión, digo yo que también podré hacerlo yo.
Comentado por Inma del Sol en diciembre 10, 2009 a 12:00pm
Bueno , llego tardísimo a este post , pero eso tiene la ventaja de poder leer todos los comentarios que se han puesto , a cual más interesante . Antes que nada , Emi , felicidades por haberte podido hacer con este importnate documento y por tu valentía en publicarlo, lo desconocía totalmente y la verdad es muy clarificador .-

A mi me cogió en un sitio privilegiado : en la calle Castelar . Acababa de ver el Gran poder por Zaragoza y nos disponíamos a esperar al Calvario provistas de un vaso de chocolate y una ración de churros cada una (éramos tres) . Digo que el sitio fue privilegiado porque no nos cogió valancha ninguna pero sí pudimos observar las carreras de la gente . Al principio pensábamos que eran una serie de niñatos que corrían desde la plaza del Molviedro para coger sitio en el Postigo o en el Baratillo para ver la Esperanza de Triana , pero cuando vimos personas mayores corriendo con las caras blancas empezamos a preguntar . Nos contestaron que había un tío pegando tiros . Nosotras , con nuestro chocolate y churros en la mano , pensábamos que el tío estaba en el Molviedro , así que nos metimos en una entrada de garage rezando pa que no le diera por tirar para Castelar y nos viera allí . Para mí fue impresionante ver un nazareno del Gran Poder de más de dos metros corriendo a todo correr acompañado de un servidor . -

Llegamos a comernos los churros con el chocolate con las manos temblando y metidas en el hueco del garage y poco a poco se iban juntando conocidos nuestros a los que la avalancha le había cogido en el palio del Gran Poder . Nos contaban cosas escalofriantes. Entonces tiramos de la radio y nos enteramos que el tío de los tiros no estaba en el Molviedro sino que había pasado un monton de incidentes a la vez en distintos sitios , que habían afectado a casi todas las hermandades de la madrugada y que las explicaciones que daban en la radio eran de lo más tonto : que si una tubería que había estallado , que si un tío con una navaja , que si una pelea en el Duque. No había quien se lo tragara.-

¿Qué pasó realmente esa noche? Exactamente no lo sé , me han llegado varias versiones y una de ellas bastante creíble , pero si esa es la verdadera hacen bien todo el que lo sepa en callarse . Lo que tengo clarísimo es que los incidentes no fueron provocados por grupos de rol . En esa época tenía contactos con los que había en Sevilla y no es la forma de actuar de ninguno de ellos , aparte de que las autoridades saben perfectamente quienes lo componían por esas fechas y sabían positivamente que ellos no habían sido.-

Que pudieran ser niñatos de otras características , pudieran ser , pero , y esto es una opinión personal , si esta es la versión buena , esos niñatos no eran de Sevilla. También es mi opinión personal que los incidentes que han ocurrido esta última madrugada nada tienen que ver con aquellos del año 2.000.-

Un beso a todos.-
Comentado por Emi(Angel macareno) en diciembre 9, 2009 a 6:33pm
No Pablo, no es tan simple como eso, ojalá, y yo exijo saber la verdad, como ciudadana de un pais ¿democrático?
Comentado por Pablo Lastrucci Barranco en diciembre 9, 2009 a 1:47pm
No pasó nada.Simplemente unos "chavales" la liaron y cundió el pánico.
Hablar de esto es simplemente darles espectación a dichos individuos.

Un saludo.
Comentado por Jose Manuel Jódar Marín en diciembre 9, 2009 a 11:51am
GENIAL, EMI !! Un aporte interesantísimoGracias a Juan Moli y a Tí por aportar tan interesante documento. Muchos de los "comunitarios" deberíamos de aprender de tu labor para y con esta Comunidad. Un abrazo

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