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En el siglo XVIII Jaén es lugar de residencia de notables escultores y pintores, y algunos de ellos pasan por ser erróneamente naturales de nuestra ciudad, como es el caso del primer biografiado de este artículo, y de Francisco Calvo Bustamante padre, autor de varios retablos de San Ildefonso en Jaén, el cual era natural de Valladolid.

José de Medina nació en Alhaurín el Grande (Málaga) el 2 de agosto de 1709 y era hijo de don Juan de Medina Flores y Dña. Dionisia Monzón y Anaya.

Pasó los dos primeros años de su infancia en Mijas (Málaga) donde sus padres habían fijado su morada, y con ellos estuvo hasta los 14 años que marchó a Málaga, a casa de su tío Antonio Monzón, presbítero. Deseaba aprender a ejercer el arte de la talla, lo que hizo seguramente bajo la custodia del que debió ser su maestro: Sebastián González, de 60 años de edad a mayo de 1730, fecha en que declara como testigo desde Málaga, en el expediente matrimonial de nuestro escultor.


Llegó a Jaén en agosto de 1729 para trabajar en la Catedral. Así consta en la demanda presentada por la que sería su esposa Dña. Juana Feliciana Moreno, de esta naturaleza por incumplimiento de la palabra dada de matrimonio, con la agravante de que entraba en casa de ella a todas horas, lo que causaba escándalo en aquel tiempo, y la demanda temía que él se ausentara de Jaén, por lo que fue detenido y encarcelado y embargados sus efectos que eran su ropa más fina de vestir. Fue puesto en libertad bajo fianza de otro gran maestro de cantería y escultor: Blas de Landeras.


Su matrimonio se celebró en la desaparecida parroquia de San Lorenzo el 14 de mayo de 1730. El cual falleció en esta ciudad el 21 de abril de 1783 siendo sepultado en la bóveda de la Capilla de Nuestra Señora del Sagrario, de la parroquia también desaparecida de Santiago, en la plaza de su nombre y había sobrevivido a su esposa fallecida el 1 de marzo de 1768. Tuvieron varios domicilios en distintas feligresías y una casa en propiedad en la calle de Cambil, casi inmediata a la iglesia de Santiago, donde también habitaron y en ella fallecieron.

El 24 de febrero de 1782 ante don Antonio José de la Barrera, efectuaron el inventario y partición de los bienes gananciales, con motivo de la defunción tiempo antes, de la esposa y madre de los Medina. Los siete hijos que sobrevivieron tocaron cada uno a 821.15 reales. No entró en la partición el octavo hijo, Vicente, ausente en América sirviendo en el ejército o en otra profesión de S. M. y del que nada sabía desde que se marchó. A don José de Medina padre, la mitad del monte total que le pertenecía, suponían 5750 reales.

La propiedad familiar era la casa de la calle Cambil valorada en 14000 reales y una pequeña heredad de viña con arboleda en el "Portichuelo" por un valor de 1400 reales.


José de Medina otorgó testamento el 18 de abril de 1783 ante el citado don Antonio José de la Barrera y un anexo del mismo es la relación de bienes muebles que había poseído en su casa, que independientemente de los enseres de hogar, modestos todos, constan varios lienzos, principalmente de Jesucristo y de la Virgen, los más valorados en 50 reales cada uno. La suma total de este capítulo es por 1169 reales. Además de lo anterior, y sin valorar, consta una cabeza de San Juan Bautista y un San Sebastián de escultura, de dos tercios de alto con su peana dorada. No ofrece ninguna otra noticia relativa a su profesión artística.

Los hijos adultos fueron: 1, María Lorenza nacida el 5 de enero de 1733. 2, Ana Josefa el 12 de noviembre de 1734, ambas solteras. 3, Juan Antonio nacido el 7 de septiembre de 1736 que usó tanto el nombre compuesto como sólo el segundo, y del que hacemos una breve cita seguidamente. 4, Mateo Eustaquio, también escultor, nacido el 20 de septiembre de 1741. 5, Ignacia, nacida el 29 de julio de 1743 que casó con Salvador González Trigueros, vecinos en Alcaudete. 6, Ignacio, Sargento del Escuadrón de Voluntarios de Caballería de Castilla, ausente de Jaén, que cede sus legítimas a su hermano don Fernando para que continúe sus estudios eclesiásticos y pueda ascender de grados. 7, don Fernando José de órdenes menores el año 1782, Catedrático de la Universidad de Baeza y profesor de su Seminario, y posteriormente Canónigo de la Catedral de León. 8, don Vicente, ausente en América.

La obra escultórica de este Giennense de adopción es muy dilatada y está repartida en varias provincias, tanto de Andalucía como de otras regiones. Así lo dice el Profesor René Taylor, quien atribuye el San José de nuestra Catedral en lo que discrepan otros críticos, y la Dolorosa de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús. Pero Jaén debe contar con más obras de él, desconocidas hoy.

En el testamento de don Manuel Fernández del Rincón, antepasado directo del Beato Maximiano Fernández del Rincón y Soto-Dávila Obispo de Guadíx nuestro paisano, otorgado ante Don Rafael Antonio de Luna, reconoce una deuda a favor de don José Medina, "por la compostura de un Señor Crucificado que me renovó". Hoy se piensa que esta compostura que realizó nuestro biografiado pudo ser el actual Cristo de la Expiración, partiendo quizás del primitivo y desconocido, que estuviera en mal estado.

Dos hijos fueron escultores: Juan Antonio y E. Mateo, el primero contrajo matrimonio en Antequera (Málaga) con Dña. María Gertrudis Ruiz Salazar y de los hijos habidos en ella, uno nació en nuestra ciudad (Manuel), el 14 de abril de 1754. Juan Antonio desarrolló su labor escultórica sobre todo en la provincia de Málaga.

Mateo de Medina recibió en la pila bautismal como primer nombre el de Eustaquio que parece nunca usó. Fue bautizado en la parroquia de San Andrés, falleciendo en Jaén el 5 de septiembre de 1813 con sepelio en la de Santiago, enterrándose en la bóveda de la Santa Capilla de San Andrés. Había casado en Lucena (Córdoba) con Dña. María Francisca Cabrera Zamora de la que no tuvo hijos. En Lucena cuentan con buena parte de sus realizaciones, y en Jaén es suya la imagen de Santa María Magdalena de la iglesia de igual nombre, para la que también ejecutó una Dolorosa destrozada en el año de 1936.


Rafael Cañada
Escultores en la Ilustración: José de Medina e hijos.
Real Sociedad Económica de Jaén

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Comentado por Fran Cubero en noviembre 22, 2011 a 12:14pm

Gran artículo que conincide con el 250 aniversario de la hechura del Cristo de la Expiración de Jaén, para mí junto al Cachorro, las 2 mejores imágenes de Cristo expirante que existen en nuestro país.

Comentado por Emi(Angel macareno) en noviembre 21, 2011 a 8:09pm

Muy interesante. Que bonita foto la del Cristo!!!!

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