Cofrades

Foro y Blog Semana Santa Sevilla


LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción está situada en la calle Castillejos, entre la Casa-Palacio de los Marqueses de Cerverales y el antiguo Hospital de enfermos que regentaba la cofradía de la Asunción.

Tras la conquista de Estepa el 15 de agosto de 1240 se constituye la cofradía de la Asunción y se le dedica una ermita y hospital en la villa vieja intramuros. Esta primera ermita y hospital desaparece a lo largo del siglo XVI y a principios del siglo XVII con el nuevo auge de devoción a Ntra. Sra. de la Asunción se construye una nueva ermita y hospital en el nuevo núcleo urbano, fuera del castillo. En el año 1616 se erige una primera ermita y hospital en la calle Mesones. De esta época puede también datar la actual imagen de Ntra. Sra. de la Asunción.

En 1646, treinta años después, se comenzó la construcción de una nueva iglesia. Al parecer la encargada de la construcción de la iglesia fue la Cofradía de la Asunción, pero también se contó con las aportaciones de mecenas. Fue posible gracias a las donaciones de los marqueses de Estepa, del marqués de Almunia y de personas ilustres de la villa, especialmente de doña Catalina Bailén, liberta de los marqueses, y de doña María Zamudio en 1636. La imagen de Ntra. Sra. fue trasladada a la enfermería del hospital el 9 de abril de 1646, cuando se comenzó a derribar la antigua ermita. El edificio es construido en mampuesto revocado, con planta de una sola nave que se cubre mediante bóveda de cañón de cuatro tramos, con arcos fajones y lunetos, media naranja sobre pechinas en el presbiterio. El 10 de agosto de 1652 se bendijo la nueva ermita dedicada a Nuestra. Sra. de la Asunción por el vicario Gerónimo de Rivera. La imagen fue trasladada en procesión solemne, danzas, colgaduras en las calles y asistencia de gentes de toda la comarca.

Junto a la iglesia se construye el nuevo Hospital de enfermos de la Asunción, añadiéndose posteriormente sobre el frontón triangular del vano de acceso al edificio, el escudo de armas de rey Carlos IV (1788-1808), protector de esta institución benéfica, con la leyenda “Real Hospital de Pobres Enfermos de Nuestra Señora de la Asunción”

En el siglo XVIII la iglesia es ampliada y comienza a decorarse en su interior. La ermita fue ampliada en 1716 con la construcción del camarín debido a la donación testamentaria de D. Salvador del Barco y Robles, acabándose antes de 1746. El camarín fue el primero construido en Estepa con la estructura de torre-camarín. Se construye el núcleo de cripta, sacristía, escalera y camarín en la cabecera. El camarín de la Virgen de la Asunción está configurado por un hexágono, donde las paredes se subrayan por medio de leves pilastras adosadas a los ángulos. Por encima de la cornisa que las recorre, cinco ventanas de tipo termal iluminan el recinto, coronado por una cúpula de media naranja de seis paños. El zócalo de mármol rojo reviste la parte baja de las paredes. Su diseño se resuelve a base de círculos y óvalos tallados, además de placados colgantes. Se accede a las escaleras del camarín a través de una capilla adosada al lado del evangelio. Detrás de la torre-camarín se abre un pequeño jardín.

El retablo mayor es de Juan José González Cañero de escuela ecijana realizado en 1749. En el manifestador pequeña escultura de la Inmaculada, sobre él la apertura al camarín que contiene la imagen de vestir de la Asunción. En las calles San José y San Joaquín (izquierda) y San Roque y Sta. Ana (derecha). Por último el ático muestra el altorrelieve de la Asunción y a los lados ángeles portando atributos marianos.

La portada y el zócalo del camarín se atribuyen a Andrés de Zabala. El zócalo está realizado con mármoles rojos y negros que ofrecen un fuerte contraste cromático. El púlpito atendiendo a sus elementos clasicistas podríamos fecharlo a finales del siglo XVIII dentro de la estética neoclasicista, donde se juega con el cromatismo de las piedras: jaspe rojo, mármol negro y alabastro. Cada una de las cinco caras presenta un tondo circular enmarcado a su vez por un rectángulo en cuyas esquinas aparecen cabezas de querubines. Los altorrelieves representan la Anunciación con el Arcángel San Gabriel y la Virgen, el transito de la Virgen rodeada de los apóstoles, la Asunción orlada por una corte angelical, y la coronación de la Virgen con Cristo, Dios Padre y el Espíritu Santo.

En 1756 se finaliza junto a la ermita la Casa-Palacio del vicario D. Manuel Bejarano y Fonseca, cuyo sobrino y heredero de la casa será nombrado primer Marqués de Cerverales. Desde este momento la relación de este vicario y del marquesado de Cerverales será muy cercana con las Hermandades que residen en la iglesia: la Asunción y San Pedro. La Hermandad de San Pedro fue fundada en esta ermita en 1674. En el año 1695, esta Hermandad consigue erigir una capilla con la donación importante de los terrenos por parte del devoto Juan Miguel Chincoa y que es la que actualmente posee. Fue a partir de 1750 cuando el Vicario acondiciona la capilla y funda aquí en 1768 el Orden Tercero de Servitas de Nuestra Señora de los Dolores. Se decoran los muros con un zócalo que juega con el cromatismo rojo y negro de las piedras, aunque con un tratamiento distinto, al incrustarse en el mismo placados de jaspe. Muy interesante resultan las molduras de mármol negro que configuran unas preciosas enmarcaciones rococó para cuadros centrales de jaspe y decorado con rocalla. El retablo de la capilla se relaciona con la obra del antequerano Francisco Primo y Diego Márquez realizó la imaginería que lo decora. En él se veneran las imágenes de San Pedro, Ntra. Sra. de los Dolores y el antiguo Cristo de las Penas (o de la Humildad) del siglo XVI. A la izquierda un retablo del mismo taller con San Antonio de Padua, relacionado con el taller de Luis Salvador Carmona. En la capilla se conserva un relicario dieciochesco con una replica exacta de la lanza que traspasó el costado de Cristo junto a un clavo. En su interior una inscripción dice: lanza media y tocada a la lanza de Cristo. Una singularidad de esta capilla es el patronazgo que sobre ella tienen los Marqueses de Cerverales, en la cual se abre una ventana que la comunica con la Casa-Palacio de los marqueses.

A mediados del s. XVIII se produce un enriquecimiento decorativo del templo que le dará su aspecto actual, gracias a la generosa donación de Dña. Mariana Suárez de Figueroa. Fue su hijo, D. Lorenzo de Córdoba Centurión quien como albacea testamentario se encargaría de formalizarlo. Don Lorenzo eligió al maestro Manuel de Jódar y Romero, y pactó con él las condiciones en 1754. El acuerdo afectó exclusivamente al cuerpo de la iglesia, dejando a un lado la cabecera que ya estaría decorada. Las diferencias entre estas dos partes son claras y se advierten tanto en la temporalidad como en la temática y en el estilo. Sobre las pilastras, cornisas, arcos y espacios intermedios se reparten diferentes motivos geométricos, vegetales y figurativos, todo ello concebido como elemento secundario en la decoración. Frente a esto, los temas principales están realizados en lienzos pintados al óleo. El estilo de estos lienzos está relacionado con el taller de pintura sevillano de Domingo Martínez y su discípulo Juan de Espinal. Se pueden apreciar varias manos, por lo que se tiene en cuenta tanto el taller sevillano como el taller de Manuel de Jódar. Podemos considerar esta iglesia como un pequeño museo pictórico al mismo tiempo que un tratado de mariología. El sentido de estas pinturas sería: Dogmas, Devociones y Vida Ejemplar de María, misterios del Rosario, frases y símbolos de las letanías.

La bóveda del presbiterio presenta una original compartimentación en óvalos a base de yeserías, como los escudos que decoran las pechinas con el blasón dieciochesco de los marqueses de Estepa sobre el primitivo escudo de la villa. En estos registros se representan los Padres de la Iglesia, Santos Fundadores; los Santos Juanes Bautista y Evangelista, Santos Eremitas, Confesores y Doctores, Santas Vírgenes y Arcángeles varios. Este conjunto, discreto de calidad pero de alto valor decorativo es tal vez el más antiguo de la iglesia, datando de finales del XVII o principios del XVIII. Recorre toda la cornisa del presbiterio una leyenda mariana con referencia al canto litúrgico Ave maris Stella enmarcada por óvalos. En los medios puntos del presbiterio, Jesús y María como Divinos pastores, y cuadro interesante de la Imposición de la casulla a San Ildefonso entre óvalos de San Estanislao y San Juan Nepomuceno. En frente, dos óvalos de San Francisco de Borja y San Felipe Neri. En el lado del evangelio se abre la capilla que da acceso al camarín mientras que en la izquierda está la hornacina de Ntra. Sra. de la Paz.

La compartimentación en tramos de la bóveda de la nave se prolonga en los muros laterales hasta la altura del zócalo, mediante un esquema que se repite a lo largo de toda ella. Los arcos fajones y los lunetos se decoran a base de pinturas murales con motivos de ángeles y hojarasca, según el estilo de la primera mitad del siglo XVIII, mientras que en el registro central aparece un gran óvalo de lienzo rodeado de cuatro más pequeños. Los muros laterales y los medios puntos determinados por los lunetos responden a un esquema análogo. Dicha ornamentación es como sigue, comenzando por el tramo inmediato al presbiterio:

Primer tramo: En el centro de la bóveda un óvalo con la pintura de San José, rodeado de cuatro cabezas de santas, de las cuales se pueden identificar las de Santa Catalina, Santa Bárbara, Santa Inés y Judith. En los lunetos, figuras angélicas que portal un sol y una luna, mientras que los ángeles de las enjutas portan ramilletes de flores y cornetines. En los medios puntos que éstos determinan las pinturas de San Jerónimo y San Antonio Abad en los lados del Evangelio y de la Epístola, respectivamente. En el muro del Evangelio, una pintura ovalada representando la Dormición, y otras cuatro alrededor, de la misma forma, con los PP. de la Iglesia (San Ambrosio, San Agustín, San Jerónimo, San Gregorio), todas en sus marcos dorados. En el muro frontero, Jesús entre los Doctores, de interés, y las escenas de la Anunciación, Visitación, Natividad y Purificación.

Segundo tramo: El óvalo central con San Francisco de Asís, y alrededor otros más pequeños con cabezas de santos franciscanos, ángeles en los lunetos que portan una puerta y una escalera, mientras que los de las enjutas portan ramilletes de flores. San Pablo ermitaño, y San Onofre en los medios puntos. En el muro del Evangelio, óvalo central con la Virgen del Rosario entre Santo Domingo y Santa Rosa de Lima, rodeado de figuras angélicas que portan un templo y una estrella, San Gabriel con una azucena y San Rafael con un pez. En el lado opuesto, pintura de la Piedad, rodeada de las escenas de la Oración en el huerto, Flagelación, Calle de la Amargura y Coronación de espinas.

Tercer tramo: San Francisco de Paula, en el centro y cuatro cabezas de santos y mártires; ángeles en los lunetos que portan un pozo y una torre mientras que los de las enjutas guirnaldas de flores y un laúd. San Guillermo y San Hilarión en los medios puntos. En el muro del Evangelio, óvalo con la Inmaculada, rodeada de San Joaquín, Santa Ana, San Zacarías y Santa Isabel. En el muro opuesto, Coronación de la Virgen, rodeado de la Resurrección, Ascensión, Asunción y Pentecostés.

Tramo del Coro: En la parte superior, el arcángel San Miguel en el centro rodeado de cuatro ángeles. San Juan Bautista y San Macario en los medios puntos; ángeles en los lunetos que portan un espejo, una fuente y una rosa. En las enjutas las figuras angélicas muestran guirnaldas con rosas, azucenas y amapolas, guirnaldas y palma, además uno de ellos toca una chirimía. En la parte baja, San Vicente en el centro, con Santa Bárbara y San Cristóbal en los medios puntos. Los ángeles en los lunetos sostienen jarras de azucenas, mientras los de las enjutas portan filacterias mariológicas con los textos: Tutelaris Nostra, Mediatrix Nostra, Domina nostra y Auxiliatrix nostra. El coro se divide en dos calles laterales y una central en la que se abre una ventana que da a la fachada. Sobre la ventana dos ángeles sostienen un espejo, en las calles laterales Santa Justa y Santa Rufina en sendas hornacinas rodeadas de columnas con medallones con las efigies de Santiago el Menor, Santiago el Mayor, San Pablo y San Pedro. Bajo el coro se representaba un mural con la entrega de las llaves de la ciudad de Estepa al rey San Fernando, que se encuentra extraviado desde la restauración de la iglesia y sus pinturas murales en los años 80 del siglo XX.

La decoración pictórica del camarín presenta trazados simétricos con ejes de lazos, guirnaldas y hojarasca rizada. La cúpula está decorada con escenas pictóricas con ángeles músicos y símbolos de las letanías. En las pechinas que determina el hexágono las historias de la Presentación en el templo, la lección de Santa Ana, los Desposorios, la Circuncisión, la Natividad y la Anunciación. A los lados de la ventana y en los espacios triangulares, el Apostolado. En los frentes lienzos representando la Inmaculada, la Natividad de María, la Dormición, la Circuncisión, la Coronación, la Visitación y la Epifanía. La primera cornisa y la cornisa de la cúpula se decoran con la primera y segunda parte del Salve Regina. En el centro del camarín se alza Ntra. Sra. de la Asunción en un trono de talla que ha perdido las figuras angélicas que la rodeaban.

A finales del siglo XIX Aguilar y Cano describe la capilla que sirve de paso al camarín y sacristía con dos altares, el de frente dedicado a San Luis Gonzaga, y el de la izquierda al Cristo de la Columna. En el siglo XX la capilla fue modificada al incorporar el retablo del Oratorio de la Escuela de Cristo, con tallas de la Inmaculada Concepción, San José con el Niño y San Felipe Neri, realizado por Andrés de Carvajal en 1766. También se añadió la imagen del beato Fray Diego José de Cádiz, que ocupó el retablo dedicado al Cristo de la Columna. Actualmente preside este retablo la imagen de Ntra. Sra. de la Merced.

En 1961 se iniciaron las obras de restauración de la Iglesia de la Asunción. La imagen de la Patrona y los titulares de la Hdad de San Pedro fueron trasladados a la Iglesia de los Remedios, donde estuvieron hasta la reapertura de la iglesia el 15 de febrero de 1982. El maestro de obras que ha dirigió los trabajos fue Antonio Llopart y Castells entre 1967 y 1979. Esta restauración conllevó una serie de cambios en la decoración de la iglesia. Con motivo de la reapertura del templo, se organizaron una serie de actos que incluían un ciclo de conferencias, una solemne novena a la Virgen y una procesión extraordinaria. Una de las conferencias fue "La Iglesia de la Asunción a través de la historia" pronunciada por J.L. Machuca Fernández. También participaron Enrique Barrero González, pregonero de la Semana Santa de Estepa en 1981; Juan Juárez Moreno, director del instituto de Osuna, y Carlos Romero Moraga, arqueólogo. La iglesia ha estado en obras también recientemente, restaurándose en 2005 y 2006 la portada de la iglesia y concluyendo en 2009 las obras del proyecto de consolidación estructural de la cubierta de la nave principal de la Iglesia de la Asunción de Estepa.

Recientemente se ha incorporado a la iglesia la imagen de San Jerónimo, patrón de la ciudad de Estepa, que se encontraba en la iglesia parroquial de Santa María. La imagen se relaciona con la obra de Andrés de Ocampo y sus colaboradores que se encontraban a finales del siglo XVI trabajando en el retablo mayor de la iglesia parroquial. El santo ermitaño aparece portando en su diestra una piedra con la que se golpea el pecho mientras que con la izquierda sostiene una cruz en donde fija su mirada. Actualmente ocupa la hornacina de la derecha del presbiterio donde se veneraba Ntra. Sra. de la Paz de la iglesia de la Asunción.

Webs y obras consultadas:

-Memorial Ostipense, Aguilar y Cano, A. 1886. Anel, Granada, 1975

-Guía Artística de Sevilla y su provincia, Diputación Provincial, Sevilla, 1981

-Catálogo Arqueológico de Sevilla y su provincia, Tomo IV, Sevilla, 1954

-Cuadernos de la Estepa monumental: Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Ed. Ayuntamiento de Estepa, 2000

-La pintura en Estepa durante los siglos XVII y XVIII. Quiles García, F. Actas de las III Jornadas sobre Historia de Estepa. Ed. Ayto de Estepa, 1998

-El conjunto pictórico de la Asunción de Estepa, Aranda Bernal, A.Mª. Actas de las III Jornadas sobre Historia de Estepa. Ed. Ayto de Estepa, 1998

-El Barroco en Estepa y el arte de la cantería: la portada del Carmen y su autor. Rivas Carmona, J. Actas de las III Jornadas sobre Historia de Estepa. Ed. Ayto de Estepa, 1998

-Camarines estepeños: origen y función. Gómez Piñol, E. Actas de las III Jornadas sobre Historia de Estepa. Ed. Ayto de Estepa, 1998

-El Hospital de la Asunción de Estepa. Estudio económico de una institución de beneficencia. Navarro Domínguez, JM. IV Jornadas sobre historia de Estepa. Ed. Ayto de Estepa, 2000

-Notas para la historia de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en el siglo XVIII. Jorge Alberto Jordán Fernández. Boletín San Pedro.

-Los Jódar Romero. Pintores, doradores y estofadores en la Estepa de la segunda mitad del siglo XVIII. Jordán Fernández, JA. Miscelánea Ostipense, 2013

-Sobre la historia de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, y su última restauración (1962-1982). Rodríguez Crujera, A. Desde la Alcazaba

-Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Estepa (Sevilla). La Hornacina

-El pintor sevillano Andrés de Rubira en la Asunción de Estepa (Sevilla). Quiles García, F. Archivo hispalense: Revista histórica, literaria y artística. 1995

-La Capilla de San Pedro Apóstol de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Estepa: Aproximación a su estudio histórico-artístico. Díaz Fernández, EA. Actas de las III Jornadas de Historia sobre la Provincia de Sevilla. ASCIL. 2006

Visitas: 930

Los comentarios están cerrados para este post

© 2019   Creado por Pasionensevilla.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio