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La Imagen de San Juan Evangelista en la Villa de La Orotava

 

Con la llegada de las ideas provenientes del Concilio de Trento a Canarias en el siglo XVII, se inicia una renovación ideológica y estética en las celebraciones religiosas. Son los santos que rodearon a Cristo los que ayudaron a promover la teatralización de esta catequesis piadosa que es la Semana Santa.  Entre estos personajes destaca San Juan Evangelista, cronista de la Pasión, que acompaña a Cristo en su caminar por las pendientes calles del Casco Histórico de la Villa de La Orotava.

 

San Juan Evangelista (izquierda). Apostolado. Atribuido a Sebastían Fernández. Siglo XVIII. Grupo escultórico de la Oración del Huerto. Iglesia de San Francisco de Asís. Hospital de la Santísima Trinidad.

 

En el ámbito escultórico de la Villa, existen diversas representaciones que se conservan en las distintos templos del casco histórico. La Iglesia de San Francisco de Asís guarda las más antiguas. El apostolado que acompaña al Santísimo Cristo del Huerto, obra anónima castellana de 1639. Consta en los archivos que el grupo escultórico completo fue restaurado por Nicolás Perdigón Oramas (1856-1939) en 1880, dejando anotado en el abdomen del Cristo que fueron "pintada y reformada" en dicho año. Se desconoce el alcance de esta reforma, sin embargo debió de ser notable, pues es un escrito dirigido al obispado nivariense se manifiesta "haber practicado unas mejoras" pues las imagenes se hallaban "notablemente destrozadas". Los apóstoles fueron incorporados al grupo posteriormente, realizados en el siglo XVIII y atribuidos al santacrucero Sebastían Fernández

 

San Juan Evangelista. Anónimo. ¿Siglo XVIII?. Iglesia de San Francisco de Asís. Hospital de la Santísima Trinidad.

 

Esta imagen de San Juan Evangelista pertenece al Calvario de la iglesia del Hospital de la Santísima Trinidad. Comparte hornacina junto con el Cristo Crucificado, atribuido a Fernando Estévez, y Nuestra Señora de la Soledad, hermosa talla andaluza del siglo XVII. La imagen del Evangelista y del Crucificado fueron reformadas por Nicolás Perdigón Oramas en 1885. Debido a la escasa calidad del tallado del cabello, podemos intuir que originalmente pudo ser una imagen de un santo franciscano, y que el cabello actual sea un añadido, con el fin de adaptar una imagen para crear un Calvario, sobre todo sabiendo que el Calvario de la iglesia se trasladó a la vecina parroquia de San Juan Bautista en 1835. Además, la forma hierática con la que sostiene el libro y la pluma dejan una posible vía a esta hipótesis. Esta imagen no procesiona en la Semana Santa villera, sin embargo, esta presente como cronista de la Pasión en el Calvario que durante la Cuaresma preside el altar mayor de la Iglesia de San Francisco.

 

San Juan Evangelista. Anónimo. Siglo XVIII. Parroquia de Santo Domingo de Guzmán

 

Esta imagen fue realizada por Cayetano Fuentes Acosta a mediados del siglo XIX, utilizando una cabeza y unas manos que correspondían a otra iconografía datada del siglo XVIII. Con su angustiado rostro y la boca entreabierta, esta imagen es la protagonista de la procesión del Encuentro, donde emprende la carrera para avisar a María Santísima. Ha sufrido varias intervenciones, siendo la última del escultor orotavense Ezequiel de León. Entre su ajuar, destacan las dos túnicas verdes y dos mantos marrones, ambas de terciopelo confeccionados uno por Dña. Gloria Rodríguez Pérez, nombrada Villera de Honor a principios del presente mes, durante la década de 1960 y otro por Mª Gracia Martín y Mª de los Angeles Rodríguez, en el año 2004. Sin embargo, lo que destaca es el trono de madera, con relieves tallados relacionados con la vida del apóstol, realizado por el ebanista villero Isaac Valencia Pérez en 1959.

 

San Juan Evangelista. José Luján Pérez. 1799. Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción.

 

Esta bella esfigie del discípulo amado responde al encargo realizado por la Cofradía de la Vera Cruz y Misericordia al escultor José Luján Pérez, con el fin de sustituir a la antigua esfigie cuyo encargo esta fechado en 1621. Era una imagen de candelero, reformada posteriormente por el escultor Blas García Ravelo, discípulo de Martín de Andujar Cantos. Ya las cuentas e inventarios nos hacen saber el valioso ajuar que poseía. Sin embargo, con el espíritu reformista del Obispo Tavira, la Cofradía decide sustituir sus imágenes por unas más acordes con las nuevas ideas ilustradas que llegaban a las islas. Esta tarea cayó en manos de Luján, quien realizó la imagen de la Dolorosa, en 1798, y la de San Juan, en 1799. La imagen sólo tiene talladas la cabeza, manos y pies, y el resto del cuerpo fue realizado con la técnica de lienzos encolados. La policromía fue realizada por Manuel Antonio de la Cruz (1750-1809), nacido en el Puerto de La Orotava (hoy Puerto de la Cruz). El portuense optó por una coloración azul para la túnica, en contraste del rojo intenso del manto, siendo los dorados los que le dan su toque particular. Este pintor y estofador solía utilizar colores vivos e intesos en la obra de Luján, quedando reflejado en la Virgen de la Luz de la ciudad de Las Palmas, o la Encarnación de Haría, Lanzarote. Destaca sobre todo, el trabajo de la barba, realizado con suaves movimientos difuminados. Luján optó por representar al evangelista de pie, en el momento de redactar el Evangelio, siendo la única imagen de esta iconografía que realizó de este estilo, ya que el resto de imagenes son esculturas de candelero. Se le realizaron diversas intervenciones, pero destaca la restauración llevada a cabo hace unos años por el restaurador Ayala, quien dedolvió a la imagen su policromía original. Nunca se terminó de restaurar, pues desgraciadamente el prestigioso restaurador falleció mientras realizaba esta tarea.

 

San Juan Evangelista. Fernando Estévez de Salas. Anterior a 1835. Parroquia de San Juan Bautista.

 

Esta hermosa imagen de San Juan Evangelista perteneció a la Hermandad del Santo Entierro, que tenía su sede en el desaparecido convento de San Lorenzo Mártir. Considerado por Viera y Clavijo como "El Escorial de Canarias", la iglesia del antiguo Hospital de la Trinidad era una de las más ricas y prestigiosas, destacando en el altar mayor la milagrosa imagen de Nuestra Señora de la Caridad. De tres naves, esta esfigie se encontraba en una de sus capillas donde se situaba el retablo del Calvario, compartiendo hornacina con la imagen hispalense del Stmo. Cristo difunto, que se utilizaba para el acto del descendimiento y la dolorosa, sustituida en 1816 por la actual obra de Fernando Estévez, debido a su lamentable deterioro. Debido a la desamortización de Mendizábal, y tras ganar el pleito con la Parroquia de la Concepción por su posesión, el cortejo procesional es trasladado a la parroquia de San Juan Bautista del Farrobo en 1835, junto con otras imágenes. Para colocarlas en su nueva morada, se habilita el retablo de Ánimas y se coloca de nuevo el Calvario. Desde allí comienza a procesionar cada noche del Jueves Santo junto al Stmo. Cristo atado a la Columna, descendiendo las calles hasta la iglesia del convento clariso de San José. Esta edificación fue sustituida a medidados de siglo por el edifio actual de las Casas Consistoriales. Por este motivo, cada noche las imagenes entran en la Plaza del Ayuntamiento, bajos los sones de Tosca de Puccini. Al día siguiente, el discípulo amado acompaña al Señor Muerto en la tarde del Viernes Santo por las calles orotavenses, quien hace estación en la iglesia del Hospital, volviendo cada año de esta manera, al ex-Convento franciscano.

La imagen de San Juan Evangelista se trata de una completa a tamaño natural, vestida con telas naturales, donde el escultor se centró, sobre todo, en la cabeza y los pies, portando unas sandalias. De su policromía, destaca las patillas bien trabajadas, a juego con las del San Juan Bautista de Telde (Gran Canaria), obra también del mismo autor. Es conocido popularmente como "El Enamorado", por levantar la vista a los balcones donde se asomaban las jóvenes aristócratas para ver pasar la procesiones de Semana Santa. Entre su ajuar destacan sus tres túnicas, una de terciopelo rojo con manto marrón, otra de terciopelo verde y manto a juego, color de la Esclavitud del Santísimo Cristo atado a la Columna, y otra de terciopelo morado, también con manto a juego.

 

San Juan Evagelista. ¿Aurelio Carmona López?. Siglo XIX. Parroquia de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza (EL Calvario).

 

Esta imagen de candelero, anónima del siglo XIX, acompaña cada mediodía del Viernes Santo al incomparable grupo escultórico del Santísimo Cristo del Calvario (1814) de Fernando Estévez. El tallado del evangelista imita a las esculturas estevianas, aunque de menor calidad. Debido a sus similitudes con otras obras, García Sosa lo incluye como posible obra del escultor palmero Aurelio Carmona Lopez, seguidor de Estévez, que por esas fechas se hallaba realizando otros encargos para La Orotava. El rostro se nos muestra abatido, sin más lágrimas que poder derramar, con una teatralidad que lo acerca a pautas barrocas. Este hecho lo hace ideal para una procesión que muestra a Cristo sin vida, en los brazos de María. La Real y Venerable Hermandad de Misericordia del Calvario es la encargada de su custodia. De su ajuar destaca el trono realizado en madera tallada por el ebanista villero Manuel Martín, que realizó también el trono procesional de Santa María Magdalena para la Hermandad del Calvario. Posee dos túnicas, una de terciopelo verde con manto marrón, y otra de terciopelo azul con manto a juego.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

- Del Castillo, Juan. La Semana Santa de La Orotava, mi Semana Santa. 2003

- González Palenzuela, Desiderio. La Venerable Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Historia, arte y devoción en la Villa de La Orotava. 2008

- Rodríguez Mesa, Víctor. El paso de la Oración en el Huerto, de los franciscanos de La Orotava. 2000

- Alloza Moreno, Manuel y Rodríguez Mesa, Manuel. Misericordia de la Vera Cruz en el Beneficio de Taoro, desde el siglo XVI. 1984

- Calero Ruiz, Clementina. ...Y la madera cobra vida. Estofadores y pintores en la obra de Luján Pérez, en Luján Pérez y su Tiempo. 2007

- Lorenzo Lima, Juan Alejandro. El Legado del Farrobo. Bienes patrimoniales de la parroquia de San Juan Bautista, La Orotava. 2008

- García Sosa, Iván. La devoción mariana de los franciscanos de La Orotava: Nuestra Señora de la Caridad. Programa de Cultos de la Cofradía de Ntra. Sra. de La Caridad. 2010

 

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Comentado por Moy en diciembre 27, 2010 a 11:13pm
Buenísima entrada dedicada a San Juan en la Villa de Orotava que tanto me sorprende.

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