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Foro y Blog Semana Santa Sevilla


BLOG DEDICADO A LOS QUE LLEVAN A LA ESPERANZA EN EL CORAZÓN.

 

FUENTE:

 

* CASI TODO SOBRE LA HERMANDAD DE LA ESPERANZA DE TRIANA: Francisco Rincón Hernández.

* WEB DE LA HORNACINA.

 

FOTOS: WEB DE LA HORNACINA-BLOG SEMANA SANTA EN BLANCO Y NEGRO-TODO COLECCIÓN Y FOTOS ORIGINALES DE MARTA MARIA TRIANA.

 

Probablemente, es la imagen que en menos tiempo ha sufrido más restauraciones, ofreciendo a lo largo del tiempo diversos aspectos.

 

La primera que se recuerda fue en 1889, en que todas las tallas fueron repasadas para hacer la estación de penitencia tras 30 años sin salir. Sobre en qué consistió esa restauración, nada se conoce.

 

Nueve años después, el 2 de mayo, se declaró un incendio en el altar que la imagen tenía en la Iglesia de San Jacinto, cuya mascarilla quedó prácticamente carbonizada, pese a la rápida intervención de voluntarios.

 

Examinando detenidamente el estado en lo que quedó la imagen por el escultor de la época, Emilio Pizarro, dictaminó que aunque sería laboriosa, sí existía posibilidad de restauración.

 

Se encomendó a Gumersindo Jiménez Astorga, sobrino del insigne escultor Juan de Astorga (su presunto autor) su restauración y cinco meses más tarde ya estaba presidiendo el altar de nuevo, si bien el estado en que quedó no fue del agrado de muchos hermanos. Algunos decían que su rostro había perdido el embrujo y presentaba unos rasgos duros y hoscos.

 

 


Esta situación se prolongó hasta 1913 en el que se llegó a un acuerdo para que la talla fuera nuevamente intervenida. En este caso se encomendó la restauración a Don José Ordóñez. De nuevo cambió el aspecto del rostro que de presentar los ojos entornados, pasó a mostrarlos totalmente abiertos y los labios de cerrados a entreabiertos.


 

 

Críticos coetáneos a José Ordóñez le señalaban como autor de la talla, sobre lo que nadie se pronunció en contra.

 

La talla ganó en belleza y volvió a lucir una piel morena tan añorada por los devotos.

 

La siguiente restauración la realizó Antonio Castillo Lastrucci en vísperas de su traslado en paso de palio a la Parroquia del Divino Salvador para participar en la Exposición Mariana que, con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929, tuvo lugar en dicho templo.

 

Oficialmente Don Antonio sólo le realizó unas manos nuevas y repasarle la mascarilla, según la anotación que el propio Lastrucci en su libro “Libro de Toma de Razón” que textualmente dice: “VIRGEN DE LA ESPERANZA, PONERLE MASCARILLA Y MANOS: 500 pesetas”.

 

Pero en la realidad, tras la restauración, la talla imprime carácter con la mirada. Mantiene rasgos decimonónicos: cejas arqueadas, nariz recta, afinado mentón, cambia la posición de las lágrimas y encarna con el moreno de sus Dolorosas, mejorando notoriamente la belleza de la imagen.

 

Nada más salir del taller, corrió la voz de que Lastrucci habia hecho una nueva imagen, pues su aspecto se ofrecía muy distinto al anterior y con una belleza extraordinaria, amén de la clásica encarnadura morena. Corrió la noticia como la pólvora hasta el punto que determinados grupos lo daban por rotundamente cierto. El hecho levantó división de opiniones, unos decían que ésta no era su Virgen y otros estaban encantados por la belleza y dulzura que ofrecía.

 

Una revista sevillana logró que don Antonio Castillo Lastrucci les concediese una entrevista y éstas fueron sus palabras:

 

“ Cuando la hermandad de Triana me encargó restaurar la cara de la imagen, al meter la espátula para levantar la pintura, advertí que salía serrín por lo que interrumpí mi labor y llamé a los escultores Antonio Illanes y Echegoyán a fin de que fueran testigos del estado de la cabeza. Ante ellos, ensanché la abertura y entonces se deshizo la cara entera porque estaba completamente apolillada, así que tuve que hacer una cabeza nueva a la talla” (sic)

 

La imagen instauró un modelo iconográfico de Dolorosa serena y de una belleza que se encuentra cultivado desde los años de la postguerra.

 

La cabeza se mantiene en posición frontal, mientras que la mirada se dirige hacia abajo y levemente al lado derecho. Una expresión ausente, más que gozosa, surca su rostro, que parece percibir en su interior la esperanza ante la futura Resurrección de Jesús.

 

A pesar del relativo sosiego, el entrecejo sigue fruncido, aunque el dolor no desfigura la frescura de un rostro que muestra las cejas rectas y pinceladas, la nariz de tipo semítico con el hoyito bajo muy señalado y los jugosos labios entreabiertos presentando los dientes superiores tallados y la lengua proyectada hacia delante, rasgo inequívocamente astorguiano.

 

 

Los globos oculares son vítreos y se hallan enmarcados por trazos negros en sus contornos y pestañas de pelo natural en los párpados superiores, lo que contribuye a profundizar su mirada.

 

 

Lleva cinco lágrimas de cristal, simbolizando las Cinco Angustias sufridas por la Virgen, dos en la mejilla derecha y tres en la izquierda. La barbilla, pronunciada y tocada con hoyuelo, anticipa un cuello erguido y con los músculos marcados a consecuencia de la angustia que padece.

 

 

Las manos aparecen extendidas, oprimiéndose el pecho con la izquierda y portando en la derecha un pañuelo, con el que no se enjuga el llanto, sino que aparece tendido al pueblo para consuelo de los fieles, según la característica disposición que su vestidor Fernando Morilla Laso le otorgara desde 1945.

 

Al ser una imagen de candelero, posee brazos articulados en madera desbastada y pintada, así como un bastidor interno de base ovalada que parte del busto al suelo y está formado por ocho listones.

 

Sus encarnaciones son morenas, con suaves veladuras rosáceas en pómulos y párpados con el fin de reflejar el efecto de los sollozos.

 

Más de medio siglo transcurre hasta que la imagen sufre una nueva restauración, salvo el acoplamiento de un nuevo candelero en 1936.

 

En esta ocasión, el artista a quien se encomienda la restauración es Luis Álvarez Duarte que, en 1981, le hace una intervención menor, consistente en adaptarle un nuevo candelero desde la cintura a la base. El candelero consta de 8 paramentos lisos. También le articuló los brazos.

 

Ocho años más tarde, es sometida a una importante intervención por el mismo escultor que en compañía de los expertos Bernales Ballesteros y Hernández Díaz emitieron un informe tras examinar detenidamente a la imagen. Aparte de comprobar el estado de la talla, llegaron a la importante conclusión de que fue esculpida con anterioridad al siglo XIX, lo que supuso un dato inesperado.

 

Tras someter a la imagen a numerosas radiografías, habían observado que tenía clavados numerosos elementos metálicos, que la policromía había saltado en varias zonas y que el tono de color, ya de por sí moreno, se había oscurecido notablemente.

 

En primer lugar, como medida precautoria, Luis Álvarez Duarte obtuvo una reproducción en marmolina y envió a analizar el serrín obteniendo al ampliar el hueco de la corona, que delató la época de su materia prima.

 

Seguidamente fue sometida a una limpieza intensa. Repasó pómulos, barbilla, nariz y entrecejo, procediendo después a encarnarla y patinarla, imprimiéndole una policromía de gran realidad, quedando la talla esplendorosa y reforzada su belleza.

 

Desde entonces, se mantiene en su camarín en perfectas condiciones.

 

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Comentado por OLGA PEREZ PEREZ en enero 3, 2011 a 8:09pm

ES LA MAS BELLA ENTRE LAS BELLAS Y TE REPITO QUE ESTOS BLOGS ME GUSTAN MUCHO.

UN BESITO

OLGA

Comentado por OLGA PEREZ PEREZ en diciembre 31, 2010 a 1:42pm

ES MUY INTERESANTE ESTE BLOG Y DESDE LUEGO ACERTADISIMAS LAS  RESTAURACIONES PORQUE MAS BELLA NO SE PUEDE SER. GRACIAS MARTA POR ESTA INTERESANTE INFORMACION.

OLGA

Comentado por MARTA MARIA TRIANA en diciembre 31, 2010 a 1:48am
GRACIAS POR TU APORTACIÓN MANUEL.
Comentado por Marcos Quiroga en diciembre 31, 2010 a 12:57am

Totalmente de acuerdo con Ángel,es un blog para guardar. Felicitaciones por tu trabajo, Marta. Belleza sin par la de la Esperanza, desde la primera vez que la vez, es imposible olvidar su rostro después.

Un abrazo desde Argentina

Comentado por ANGEL TRIANERO en diciembre 30, 2010 a 10:18pm
Antes de publicar este blog me comentaste que alucinabas en colores.....y no es para menos,la verdad es que impresiona leer todo esto.Sin duda,un documento valiosísimo que todo buen cofrade debería guardar como oro en paño.Magnífico trabajo Martuki.Besos,y...¡¡FELIZ 2011!!.
Comentado por Azahar y jazmín en diciembre 30, 2010 a 7:24pm

Sea como sea, y de quien sea, el resultado, es el que es, ahí está y ahí la tenemos,

que siempre siga velando por todos sus hijos que la quieren y veneran, besos.

Comentado por Miguel Ángel Martínez Álvarez en diciembre 30, 2010 a 5:54pm
¡Qué gran trabajo que nos presentas hoy, amiga!. Al final de la serie de restauraciones a las que ha sido sometida, ha quedado "perfecta". Bella y resplandeciente como ninguna.
Comentado por INMA R.G. en diciembre 30, 2010 a 5:26pm

COMO ESCRIBIÓ MANUEL LOZANO HERNÁNDEZ:

¿QUÉ IMPORTA QUIEN LA HICIERA? QUIZÁ LA FE POPULAR DE UN BARRIO CON SU MIRAR LA MODELÓ PIROPO A PIROPO LIMPIO, HASTA DEJARLA ACABÁ EL PUEBLO, QUE ES QUIEN LA HIZO.

Comentado por Triana con su Esperanza en diciembre 30, 2010 a 5:02pm
Mucha gracias por la informacion de la MORENA saludos desde sanlucar
Comentado por Túrbula en diciembre 30, 2010 a 2:10pm
Digo como Conchita, la he conocido como está ahora y me gusta mucho más, que en las fotos antiguas. Un abrazo y gracias Marta.

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