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A raíz del convulso siglo XX podemos anotar una serie de cambios que se han producido en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Estos cambios no han alterado el sentido por el cual templo fue construido a partir del 1646 y decorado con bellísimas pinturas y retablos a mediados del siglo XVIII: honrar a la Virgen María en su Asunción a los cielos. El estado actual de la iglesia descrito en la serie publicada de los “Cuadernos de la Estepa Monumental” se puede comparar y así encontrar diferencias con la descripción que hace Antonio Aguilar y Cano en su Memorial Ostipense a finales del siglo XIX, con las fotografías de la Universidad de Sevilla en los años 40 del siglo XX o en los sucesivos inventarios de la iglesia.


-Restauración de la iglesia: El principal cambio que podemos observar en las fotografías es el buen estado de las pinturas del templo que se debe a la restauración de las mismas. Las obras de restauración fueron iniciadas en 1961 y acometidas por el maestro de obras Antonio Llopart y Castells entre 1967 y 1979. La reapertura del templo aconteció el 15 de febrero de 1982, después de veinte años de cierre del templo. En esta restauración tenemos que lamentar la perdida del mural bajo el coro que representaba la entrega de las llaves de la villa de Estepa al rey San Fernando el 15 de agosto de 1240 y que constituye el comienzo de la devoción asuncionista en la villa y de su patronazgo. En el siglo XXI han continuado las obras en la iglesia, restaurándose en 2005 y 2006 la portada de la iglesia y concluyendo en 2009 las obras del proyecto de consolidación estructural de la cubierta de la nave principal.


-Óculos del presbiterio: En la construcción de la iglesia de 1646 se levanta el presbiterio bajo cúpula de media naranja sobre pechinas. A finales del sigo XVII o principios del XVIII se decora la cúpula con una original compartimentación en óvalos a base de yeserías. En estos óvalos se representan los Padres de la Iglesia, Santos Fundadores; los Santos Juanes Bautista y Evangelista, Santos Eremitas, Confesores y Doctores, Santas Vírgenes y Arcángeles varios. En las fotografías de la Universidad de Sevilla se puede observar que dos de estos óvalos eran ventanas que arrojaban luz al presbiterio y que posiblemente en la restauración de la iglesia del siglo XX fueron cegados. Los dos óculos se encontraban en el segundo anillo de óvalos que representaba a los Padres de la Iglesia y a fundadores de diferentes órdenes. Los óvalos que corresponden con los óculos son el de San Jerónimo y el del Santo acompañado por un ángel.





-Ángeles del presbiterio y de la nave: En las fotografías antiguas se observa que no sólo eran las pinturas las que decoraban el presbiterio y la nave de la iglesia. Tanto en las esquinas del presbiterio como en las cornisas de la nave había esculturas de ángel.




-Ángeles o figuras del trono del camarín: En una fotografía publicada en la Revista de Feria de 1985 se observa que el trono del camarín de Ntra. Sra. de la Asunción estaba también decorado con figuras angélicas. En la fotografía publicada la imagen lleva los ojos vendados, por lo que podría también tratarse de la representación de la Fe. Por lo tanto, el trono de la Patrona estepeña podría estar decorado con ángeles o con las virtudes. Llama también la atención de las fotografías antiguas las preciosas lámparas de araña que penden de la bóveda.




-Tornavoz del púlpito: El púlpito atendiendo a sus elementos clasicistas podríamos fecharlo a finales del siglo XVIII dentro de la estética neoclasicista, donde se juega con el cromatismo de las piedras: jaspe rojo, mármol negro y alabastro. Sobre el púlpito se ve en las fotografías un púlpito de estilo barroco que se puede relacionar con la escuela ecijana o antequerana, que trabajaron ambas en los retablos de la iglesia. Aunque si se relaciona con la fecha de realización del púlpito, correspondería más bien con la antequerana. Actualmente no se conserva en la iglesia este tornavoz ni se conoce su paradero.




-Alteración de la capilla del presbiterio: A finales del siglo XIX Aguilar y Cano describe la capilla que sirve de paso al camarín y sacristía con dos altares, el de frente dedicado a San Luis Gonzaga, y el de la izquierda al Cristo de la Columna, que estaba vinculado desde antiguo con la cofradía de la Asunción. En el siglo XX la capilla fue modificada al incorporar el retablo del Oratorio de la Escuela de Cristo, con tallas de la Inmaculada Concepción, San José con el Niño y San Felipe Neri, realizado por Andrés de Carvajal en 1766. Las imágenes y retablo fueron traídas desde la sala continua a la iglesia, a la que se accede por una puerta en la nave de la iglesia. Este retablo estuvo antes en la sala baja del hospital de la Asunción hasta 1811.
En la misma sala Aguilar y Cano describe una serie de cuadros que representan a los doce apóstoles. En las fotografías antiguas se ven estos cuadros colgados en la nave de la iglesia. Actualmente han vuelto aceptadamente a las paredes de la sala continua a la iglesia.
También se añadió a la capilla del presbiterio la imagen del beato Fray Diego José de Cádiz, que ocupó el retablo dedicado al Cristo de la Columna, cuya imagen fue perdida. Actualmente preside este retablo la imagen de Ntra. Sra. de la Merced.



-La Torre-Camarín: Los arquitectos que construyeron las iglesias de las hermandades rosarianas en Estepa (Asunción, Remedios, Carmen y Concepción) construyeron el camarín para la Virgen María adosado a la cabecera de la nave de la iglesia y reproduce con fidelidad la estructura de torre-camarín que se compone de tres niveles: cripta en el subsuelo, sacristía en el plano de la nave y el camarín, donde se venera la imagen titular y se encuentran los efectos ornamentales. La lectura iconográfica de esta torre-camarín es la de la salvación del alma pecadora por la intercesión de la Virgen María. La torre-camarín de la iglesia de la Asunción fue la primera que fue levantada, hacia 1716, y la que conserva integra el concepto de torre-camarín, ya que la de los Remedios y Carmen no posee cripta y la de la Concepción no se conserva. La torre-camarín de la Asunción es sencilla, de planta hexagonal, en la que se abren tres vanos de luz que corresponden con cada uno de los niveles de la torre. En el nivel inferior se encuentra la cripta, que es uno de los espacios más desconocidos de la iglesia, a la que se accede a través de una escalera de quince peldaños que gira en su bajada y se cubre con bóveda de medio cañón, dando a la izquierda con la cripta y al frente con un pequeño jardín. En la escalera cuelga una gran cruz de madera teñida en negro con mutilados restos de los instrumentos de la pasión y calavera a los pies. El exterior de la torre-camarín de la Iglesia carece de iluminación artística y se puede apreciar desde la calle Humilladero.




-Cambio en la hornacina de Ntra. Sra. de la Paz: Junto al retablo mayor en el lado de la epístola Aguilar y Cano menciona la hornacina donde se veneraba a Ntra. Sra. de la Paz. La presencia de esta devoción en la iglesia se relaciona con la antigua Esclavitud de la Paz que se fusionó con la cofradía del Dulce Nombre, aunque la talla que se conserva en la iglesia es una representación gloriosa y relacionada con la imaginería de Olot. Actualmente esta hornacina está ocupada por la talla del patrón de la villa, San Jerónimo, perteneciente a la iglesia de Santa María.




-Alteración de la imagen de San Antonio de Padua: En la capilla de los Dolores de la Hermandad de San Pedro se realizó en el siglo XVIII un retablo para albergar una imagen de San Antonio de Padua que se relaciona con el escultor vallisoletano Luis Salvador Carmona. Esta imagen se encuentra actualmente en mal estado de conservación debido a las numerosas alteraciones que ha sufrido a lo largo del siglo XX. La primera de ella es la errónea interpretación de la posición del Niño de Dios, como se puede apreciar en las fotografías antiguas. La posición de los brazos permitiría que el Niño Jesús estuviera tendido entre sus brazos, como en la mayoría de las obras de Luis Salvador Carmona, y explicaría así la dirección de la cabeza y la mirada del santo estepeño. Desafortunadamente, esta valiosa imagen del Niño Jesús fue sustraída de la capilla y cambiada por una imagen del Niño Jesús que no guarda relación con la talla de San Antonio. Posteriormente, la imagen fue dejada sin Niño Jesús. Para entender su representación, la imagen de San Antonio debería completarse con una copia de la imagen original del Niño Jesús que se aprecia en las fotografías y colocado en la correcta posición entre sus brazos.





-Cambio en el retablo cerámico de Ntra. Sra. de la Asunción: En las fotografías antiguas se observa el retablo cerámico que la villa de Estepa le dedicó a su Patrona a la izquierda de la portada de la iglesia y protegido por un tejado del que colgaban dos faroles. Actualmente se sitúa en la fachada de la sala continua a la iglesia y sin estar protegido por este tejado.




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