Cofrades

Foro y Blog Semana Santa Sevilla


Recorre el patio de vecinos, recién regado, una bocanada de viento fresco. Empapados los helechos, las macetas de geranios que cuelgan de las paredes, acabadas de regar, gotean su cera transparente. El zócalo de la casa estaba sacado de los antiguos moldes que Antonio Kiernam soñó en la vieja fábrica de Cerámica Santa Ana. Junto a la pila, una planta de jazmines con los que harán moñas para venderlos al calor de la Velá y, sobre el muro de la casa, un azulejo del Señor de la Salud al que le acaban de poner romero, como todas las mañanas.
Amanece un día especial en la casa. Tanto, que las cuarteadas manos de quien vende flores en la plaza esta mañana, ni siquiera, tenían pulso para hacer sus ramitos de clavellinas a euro. Hoy, las únicas flores que cobran sentido son las que va a pisar su Señó de la Salud cuando, esta tarde, derrote los muros del templo.

Fuera, de las Almonas al Zurraque, el barrio se le hacía pequeño. Se habían cumplido siglos desde que la hermandad abandonó el lugar, cruzando el río que separa el corazón de la ciudad en dos mitades. Sin embargo, en la vieja cava trianera seguían perfumando el patio, al relente de la noche con cantecillos que emulaban a aquellos de yunque y fragua.

Incienso y noche de bohemia para las gargantas gastadas y roncas de quienes rezan con las manos abiertas de par en par y hacia el cielo. Hoy la ciudad no tiene más madrugada que la de este gitano erguido, capaz de parar el tiempo con la velocidad a la que le dejan andar sus devotos.

Estos gitanos del siglo XXI viven sin rencores lo que la Sevilla de hace cuatrocientos años les hizo pasar. Hubo un tiempo en el que la ciudad se avergonzaba de su presencia, por eso los bautizaron como “castellanos nuevos” en los registros administrativos, para evitar transcribir la palabra “gitano”; como si fuera pecado pronunciar una palabra que hoy se emplea hasta para lanzar piropos.

Tan sólo se hicieron respetar aquellos que tomaron el camino del arte, embadurnados en la España del folclore que veía en la etnia gitana el matrimonio del duende que iba de Sevilla a Jerez. Los que durante siglos fueron criados de la nobleza y repudiados entre los propios cristianos, se sirvieron de los valores de Ceferino Jiménez “El Pele”, que vino a demostrar que no hay leyes más gitanas que el amor por los demás.

Ahora, estos “castellanos nuevos” son sevillanos viejos que atesoran en sus venas nobles buena parte de la esencia de esta ciudad que el tiempo, y algunos de sus gobernantes, se está encargando de descafeinar poco a poco.

Y es que, hace muchos años, los gitanos hicieron una hermandad para dejar de ser perseguidos y considerados esclavos desde el preciso instante en el que abandonaban el vientre materno. Pero el tiempo lo cambia todo y, paradojas del destino, hoy seremos miles de payos los que vayamos detrás de ellos - esclavos de su compás - buscando la zancada corta de un Cristo; patriarca de esta tierra de dioses de madera humana.

José Antonio Rodríguez
Publicado en ABC el 2 de marzo de 2009 (Vía Crucis de las Hermandades)
Fotografía: Alberto Fraile Carmona

Visitas: 297

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Cofrades para añadir comentarios!

Participar en Cofrades

Comentado por MADRUGA en enero 16, 2010 a 5:16pm
sin palabras, como veras hoy me he dedicado a beber de los hermosos sentimientos que emanan de tus sentidas palabras, y no te imaginas cuanto estoy disfrutando, cada dia que pasa te admiro mas. un abrazo, sigue asi.
Comentado por rafael en octubre 23, 2009 a 9:04pm
MARAVILLOSO
Comentado por jose antonio en octubre 23, 2009 a 7:03pm
ole los que huelen a canela y clavo enhorabuena jose peazo de blogs te lo dice un costalero del gitano de ecija y ole la gente con su color de bronce
Comentado por MARIA VICTORIA GARCIA PEREZ en octubre 23, 2009 a 1:04pm
Felecidades por el artículo. La solidaridad, la paz y la tolerancia deben prevalecer en cualquier hermandad.
Comentado por JOSE JOAQUIN BAENA NAVARRO en octubre 23, 2009 a 9:44am
Enhorabuena José Antonio por la magnífica columna. Soy un hermano y me acabas de derramar varias lágrimas conforme leía tu artículo. De nuevo felicidades. Un abrazo.
Comentado por Margarita Vidal Alvarez en octubre 23, 2009 a 2:25am
Y yo sigo yendo detrás de Él y muy orgullosa de que se llame Manuel " Dios con nosotros".
Con todos nosotros, payos y gitanos porque para ese Dios que va pasito a pasito cruzando Sevilla de madrugada, no hay razas.

¡ Enhorabuena!
Comentado por Regina Osta en marzo 2, 2009 a 4:09pm
Qué preciosidad!!que maravilla, ahi se nota el NO RACISMO,esa es la verdadera hermandad, la verdadera solidaridad, asi tenemos que ser los cofrades, iguales ante los ojos de Cristo y de su Santísima Madre.Un beso porque te lo mereces
Comentado por Rafa Torres en marzo 2, 2009 a 11:52am
Impresionante. Enhorabuena por la columna
Comentado por auxi en marzo 2, 2009 a 10:39am
Precioso,como todo lo que escribes.Saludos.
Comentado por JOSE RICARDO en marzo 2, 2009 a 10:34am
Ciertamente José Antonio, hoy seremos nosotros los que seguiremos esa pequeña, pero firme zancada de Ntro. Padre. Que ese pequeño paso sirva para que todos los que tengamos que dar en nuestras vidas sean así de "grandes".
Enhorabuena por tu artículo.

Que Dios te Bendiga.

Sobre


Publicidad

 




 

Pasión en Sevilla

Eventos

febrero 2020
DLMXJVS
1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
       

Música

Cargando…

© 2020   Creado por Pasionensevilla.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio