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Busto de Pedro de Mena en la calle Afligidos de Málaga,

junto a la que fue su casa-taller



-Biografía:

Pedro de Mena y Medrano nació en Granada en 1628 y fue bautizado el 29 de agosto de ese año en la desaparecida parroquia de San Andrés. Sus padres fueron Alonso de Mena, famoso escultor, y su segunda esposa Juana de Medrano. Sus primeros años de aprendizaje los pasó con su padre junto con otros aprendices de taller entre los que se encontraba Pedro Roldán. Al fallecimiento de su padre en 1646, Pedro, con dieciocho años, se hizo cargo del taller. El 5 de junio de 1647 contrajo matrimonio con Catalina de Vitoria y Urquízar, natural de Granada, con la que tuvo seis hijos durante su estancia en Granada, de la que sobrevivieron seis que se hicieron religiosos. A partir de 1652 compartió su taller con Alonso Cano, con quien trabajó y colaboró estrechamente, poniendo a su disposición su propio taller. Gracias a esta colaboración, Mena pudo asimilar unos procedimientos de trabajo más elaborados y un nuevo concepto estético que desarrolló por la vía de la perfección técnica y el realismo.

En 1658 fue llamado por el obispo de Málaga, Diego Martínez de Zarzosa, para realizar la sillería del coro de la Catedral de la Encarnación de Málaga. En esta ciudad montó su taller definitivo con gran éxito de encargos en el que estuvo instalado durante treinta años. Durante su estancia en Málaga tuvo junto a su mujer ochos hijos, quedando en vida sólo dos, que también se hicieron religiosos.

Se trasladó a Madrid y Toledo durante los años 1662-1663 para conocer la obra de la etapa madrileña de Cano, además de la de otros artistas y, aconsejado por éste, para darse a conocer en la corte. En mayo de 1663 fue nombrado maestro mayor de escultura de la catedral de Toledo por iniciativa del cardena Baltasar Moscoso y Sandoval. Poco después, regresó a Málaga, donde había dejado la familia, pero dejó en Madrid un representante encargado de recoger posibles encargos y de suministrarle material necesario para su trabajo, facilitando así que sus trabajos llegaran a toda la península. Su hijo jesuita Alonso colaboró con su padre en la difusión de sus obras en los templos de su orden en Alcalá de Henares, Madrid, Marchena, Sevilla e incluso en Ciudad de México o Lima.

Mena mantuvo una gran vinculación religiosa con distintas cofradías y fue hermano mayor de la del gremio de artistas del Santísimo Corpus Christi, Ánimas y Misericordia. Fue aceptado como familiar del Santo Oficio de la Inquisición en 1678 y nombrado teniente alcalde de la fortaleza de Gibralfaro en 1679. En este mismo año se vio afectado por la enfermedad de la peste, de la que le quedaron secuelas ya que, a partir de entonces, puso al frente del taller a su discípulo Miguel Félix de Zayas. En estos últimos años de vida, se cree que la participación de Mena en los trabajos del taller se limitó a dibujar y hacer bocetos, ya siempre con modelos repetidos, pero que cumplían los encargos solicitados al taller.

Redactó su primer testamento en 1666, un segundo en 1675 y un tercero en 1679. Por sus firmes creencias religiosas, pidió ser enterrado entre las dos puertas de la iglesia del Císter para que su lápida fuera pisada por todos los fieles que entraran en la iglesia, y regaló al convento de Santa Ana del Císter, a cambio de su sepultura, la pareja de bustos de una Dolorosa y un Ecce Homo. Su fallecimiento ocurrió en el mes de octubre de 1688.

En 1876, la abadía cisterciense de Santa Ana de Málaga fue derribada y se localizaron sus restos en una caja de pino, entonces fueron trasladados a la iglesia del Santo Cristo de la Salud, hasta su nuevo traslado en 1996 a la actual iglesia del Císter, muy cerca de la casa donde vivió y murió, donde sigue enterrado en una pequeña capilla con los bustos de la Dolorosa y el Ecce Homo, que había realizado y donado para tal fin.


-Su obra y estilo

En sus obras destacan los rostros y rasgos alargados de sus figuras, las ropas trabajadas con unos perfiles extremadamente finos, la policromía empleada a base de colores en fuerte contraste y el realismo en las encarnaduras.

En sus primeras obras se aprecia perfectamente el estilo de su padre que va transformando poco a poco. La gran influencia que tuvo Alonso Cano sobre su obra artística, se aprecia en que los rostros femeninos los va haciendo más ovalados, los cuellos más largos, la nariz la perfilaba estrechándola y reducía la boca. A partir de su estancia en Málaga fue proyectándose hacia un estilo mucho más realista y naturalista además de ir adquiriendo un gran dominio técnico en la talla y policromía. El conocimiento de las obras y artistas castellanos le lleva a simplificar las formas y los volúmenes de sus figuras, sobrecargando en cambio su contenido espiritual; es cuando consiguió sus mejores obras. Sólo en su última etapa los modelos se volvieron más simples, y es donde se aprecia su maestría y su habilidad técnica, ya que sin gran esfuerzo, realizaba obras muy dignas.

En su primera etapa de trabajo se ocupaba él mismo del acabado de sus imágenes y de la aplicación de la policromía. Con el tiempo dejó esta labor en manos de un pintor especialista que lo realizaba siempre bajo su supervisión. En sus primeros tiempos la policromía empleada era con estofado de ricos motivos y bordes con cenefas y carnaciones tostadas. A partir de su colaboración con Cano, fue dejando las estofas y prefiriendo los tonos lisos con colores contrastados y el realismo en las austeras estameñas del hábito de los santos franciscanos. Las carnaciones se hicieron más claras, añadiéndose los postizos frecuentes de la época: pelo natural, pestañas, dientes de marfil y ojos de cristal.

Los modelos iconográficos que empleaba en su gran mayoría no eran creaciones personales, sino que estaban inspirados en los realizados por sus allegados: su padre, Alosnos de Mena, Alonso Cano, Gregorio Fernández, Pablo de Rojas. Otro punto de inspiración fueron pinturas o estampas; aunque en Mena, la calidad de la técnica es lo que imperaba, dando como resultado orillas de las túnicas y mantos que parecen telas finísimas y rostros que expresan una gran espiritualidad. Toda su producción fue de tema religioso excepto las imágenes de los Reyes Católicos de las catedrales de Granada (1675) y Málaga (1676).

Reyes Católicos. Catedral de Granada
Reyes Católicos. Catedral de Málaga


-Sus obras más destacadas:

Sillería de la catedral de Málaga: Se realizó el contrato el 25 de julio de 1630 para la realización de cuarenta paneles con imágenes de santos, propuestos por el cabildo catedralicio, en los que se incluyen mártires de la iglesia universal y española, padres y doctores de la Iglesia, fundadores y miembros de órdenes religiosas. Por un parte, imágenes de una gran serenidad totalmente clásica, como la imagen de San Lucas o San José con el Niño; y, por otra, las realizadas posteriormente, donde se ve el realismo y los detalles naturalistas como en San Ignacio de Loyola, San Agustín, San Ciriaco o Santa Paula. Para la capilla de Nuestra Señora del Carmen de la catedral realizó también la imagen de San Elías.





San Francisco de Asís: Realizado para la sacristía de la catedral de Toledo. El tema de San Francisco de Asís fue uno de los más frecuentes dentro de su producción, con ligeras variantes como el del museo Municipal de Antequera y el de la iglesia de San Martín de Segovia.





María Magdalena Penitente: por parte de la Casa Profesa de la Compañía de Jesús de Madrid recibió el encargo de realizar una María Magdalena penitente. Representa a una mujer joven aunque demacrada por la penitencia, con la cara ovalada y que muestra un gran sentimiento con una espiritualidad que refuerza la nariz afilada, la boca pequeña entreabierta y la mirada triste; una gran cabellera le cae sobre los hombros. El dramatismo se aprecia en la mano derecha abierta sobre su pecho y siguiendo la mirada de la imagen hacia el crucifijo que sostiene en la mano izquierda; cubre su cuerpo con un tejido de estera de palma hasta los tobillos, atado con una soga formando un gran nudo a la cintura. Se encuentra de pie; asomando por debajo del sayo los pies descalzos y tiene el izquierdo adelantado como en acción de echar un paso. Es una pieza de gran realismo que trasmite profundo valor místico-espiritual. La talla se encuentra en el Museo Nacional Colegio de San Gregorio.


Ecce Homo y Dolorosas: Mena fue un gran productor de bustos de Ecce Homo y de Dolorosas. Estas esculturas responden a la necesidad de devociones familiares o conventuales; todas son de dimensiones relativamente pequeñas.

El Cristo puede representarse de medio cuerpo con una altura de unos 95 cm y se corta la imagen por debajo de las caderas, con las manos cruzadas y con los atributos de corona de espinas, soga y caña, como los ejemplares de Budia en provincia de Guadalajara y el de las Descalzas Reales en Madrid. Otro modelo tiene el busto hasta los pectorales, con los brazos y las manos atadas y los atributos pertinentes, como el de las Madres Mercedarias de Madrid. Por último, el tipo más numeroso es el del busto corto representado hasta el arranque de los brazos, con la soga colgada del cuello y la corona de espinas, logrando el impacto principal con la policromía del rostro. Entre ellos están el del convento de la Concepción de Zamora y el de la casa Profesa de Ciudad de México.


Como los Ecce Homo, las Dolorosas están realizadas con los mismos tipos y mismas medidas, siendo el más corriente el de medio busto, donde aparece la Virgen con los brazos completos, como la guardada en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid, la del Museo de Bella Artes de Granada, o la de las Descalzas Reales también de Madrid, de medio cuerpo con túnica roja, velo blanco y manto azul, con una mano sobre el pecho y la otra extendida, en el rostro los ojos entornados con la boca entreabierta y lágrimas sobre las mejillas, con dolor contenido; el modelado es sobrio y la talla de los paños finísima.


Una de las creaciones singulares de la escultura granadina atribuida a Mena, es la de emparejar ambos bustos. Entre éstos destacan el grupo del Monasterio de las Descalzas Reales (Madrid), fechados en 1673, los procedentes de la iglesia parroquial de Valdestillas que se guardan en el Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid, de la Iglesia de San Luis de los Franceses de Sevilla o los de la iglesia de San Pedro de Lima.



Artículos y obras consultadas:
-Semblanzas: Pedro de Mena y Medrano (La Hornacina)
-De Mena, Pedro (foroxerbar)
-Fotos de las tallas de Pedro de Mena y de su círculo de alumnos (Cofrades Málaga)
-Pedro de Mena (Museo 'Revello de Toro', Málaga) - Vídeo
-Una obra cumbre de la escultura barroca española: la 'Magdalena penitente' de Pedro de Mena (RTVE) -Vídeo
-Can art be too real? Luke Syson on Pedro de Mena's polychrome sculptures (The Met) -Vídeo
-Lázaro Gila Medina (2007). Pedro de Mena, escultor 1628 - 1688. Madrid, Arco.
-Andrés Llordén (1960). Escultores y entalladores malagueños. Ensayo histórico documental (Siglos XVI -XIX). Ávila, Real Monasterio de El Escorial.
-Ortueta y Duarte (1914), Facsímil: Sánchez-Mesa, Martín (1988). Pedro de Mena. Málaga, Universidad-Colegio de Arquitectos.

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