Cofrades

Foro y Blog Semana Santa Sevilla


TEXTO DE LA PRESENTACIÓN DEL CARTEL DE LA SEMANA SANTA, LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN.

PRESENTACIÓN DEL CARTEL OFICIAL DE

 LA SEMANA SANTA

La Línea de la Concepción

Parroquia de San Pedro Apóstol

22 de Febrero de 2014

 

         Rvdo. D. Juan Valenzuela, arcipreste de esta ciudad, Rvdo. D. Juan Enrique Sánchez, Director Espiritual del Consejo Local y párroco de este templo, Excma. Sra. Alcaldesa, Dª Gema Araujo, Sr. Presidente y miembros del Consejo Local, inminente pregonera de nuestra Semana Santa, Dª. Antonia Gil, Junta de Gobierno y hermanos de San Pedro que nos acogen en su sede, hermanos mayores, cofrades linenses, autoridades municipales, vecinos y amigos todos de La Línea, una vez más, sean todos bienvenidos.

 

Existe un llanto en la penumbra, un quejido que apenas quiere dejarse notar, pues su dolor, sabe que es irremediable…

         Entre las nanas, se le escapaba algún que otro suspiro, aún sentía en sus oídos el hosanna en los cielos que los ángeles cantaron en Belén, cuando ha comenzado a oír el hosanna proclamado, por los niños de Jerusalén…

 

         ¡Que rápido pasa el tiempo! Simeón abrió un caudal de dolor, al traspasar con su proféticas palabras, por vez primera, tú alma de niña nazarena.

 

         Enredados en cada dolor que te absorba, queremos quedarnos prendidos, para acompañarte en este caminar al Calvario, en esta locura para los hombres que supone, el camino a la cruz, que ya, está a la vuelta de la esquina.

 

         Lleno de placer, me dispongo a presentar y desglosar, la que será la imagen oficial de nuestra Semana Mayor. Hacerlo en la parroquia, en la que llevo trabajando cerca de 30 años y que sea protagonista la imagen de Ntro. Padre Jesús del Perdón, es motivo de alegría, aún más, esta se convierte en gozo, al referirme al cartel que anunciará la Semana Mayor de mi pueblo.

 

         Es el Señor de San Pedro, pero no es el cartel de mi barrio, es el cartel de todos los barrios linenses.

 

         Comienzo reconociendo, el dilema que he sentido a la hora de ponerme a escribir, con gran dificultad para explicar, algo que ya todos conocían.

 

         Hasta hace unos diez días, he dado mil vueltas a la fotografía, sin saber de que manera convertir la imagen en voz, en palabra.

 

         La fotografía, era conocida por todos…pero el cartel no.

 

         Es por ello que mi tarea, ha de ser, traspasar ese muro que el papel ha levantado, frenando la visión en el punto donde se acaba la imagen.

 

         Un cartel de Semana Santa, no solo es la fotografía de una imagen sagrada, un cartel de Semana Santa, ha de ser visto como página del “Santo Evangelio, según La Línea”

 

         Son los Santos Evangelios, testimonio escrito, por discípulos y herederos del mensaje de Cristo y es este “Evangelio de La Línea”, testimonio impreso, de cómo Dios viene a redimir a su pueblo.

 

         Desde que el lienzo enmudeció las palabras de óleo de Mañasco y Gallego, fue la fotografía, la que se encargó de predicar con voz profética, el anuncio y la llegada de la Semana Mayor.

 

         Contamos en esta ocasión, con un más que conocido, “Evangelista de la fotografía”, Jesús Asencio Pérez.

 

         Jesús, “el incansable paparazi de Dios”, es nativo de nuestra tierra y no pudo venir al mundo otro día, que ese en el que la Iglesia, conmemora al “testigo de la luz” San Juan, allá por el mes de Junio, de 1973.

 

         Hijo de Juan y la reciente desaparecida Luisa, se encuentra por vez primera con la fotografía, en los años noventa, pero no siendo tomada con seriedad, hasta que no comienza a formar parte de la familia de La Línea Cofrade.

         Es en este medio de comunicación, donde se queda prendado de la belleza que encuentra tras el objetivo y es en el, donde colabora actualmente, como fotógrafo e informador.

 

         Siendo un chiquillo, era de esos críos que gusta acercarse al faldón del paso del Ntro. Padre Jesús en la Sagrada Flagelación y sentirse como si fuese un costalero más, aunque por la edad, solo pudiese ser por entonces, el “aguaó”.

 

         No se quedó el deseo en las ganas, ya que pudo cargar sobre su cuello al que es el Señor de su hermandad, durante más de 15 años.

 

         Más que la imagen perfecta, lo que busca es poder emocionar, transmitir en cada disparo de su cámara.

 

         Pocas o ninguna, habrán sido las hermandades, que no hemos contado en alguna ocasión con una instantánea de Jesús, para nuestra cartelería, o para la edición de boletines y estampas…

        

         Mucho debemos de agradecerte siempre Jesús, tanto a ti como a todos tus compañeros fotógrafos, por el gran trabajo que realizáis sin ser remunerado, tomemos nota hermanos cofrades, que por “amor al arte” difícil es existir.

 

         Muchas gracias Jesús una vez más, por ser capaz de robar a través de tú cámara, el instante justo, donde Jesús nos quiere hablar.

 

         En los 31 años de historia de esta Hermandad de San Pedro, es la segunda ocasión, en la cual protagoniza el cartel oficial. La primera, fue hace veinte años, siendo en aquella ocasión un hermoso óleo, obra de D. Pepe Gallego, en el cual veíamos a los dos titulares, sobre el templo parroquial y perfumados de claveles blancos y rojos.

 

         Han pasado veinte años de esa primera ocasión y no me atrevo a adelantar, cuando será la próxima vez, quizás en el 2028…dentro de 14 años…ya se verá…

 

         Miramos el cartel, y lo primero que vemos es la imagen, la fotografía…Perfil de Ntro. Padre Jesús del Perdón en su Tres Caídas.

         Ante El, la imagen de la Santa Mujer Verónica, por cierto, patrona de los fotógrafos.

         La escena pone sus pies, sobre un monte de claveles rojos e iris morados, elevándose a la vez, sobre la bella y rica talla del cedro vivo, que alzan sus hojas de acanto, para convertirse en luminaria de la noche, de esa noche que entre oscuridades y nubes, parece jugar al escondite con la Luna de Nissán.

 

         Hasta aquí…la imagen, la foto, a partir de ahora el cartel, el mensaje…el Evangelio de mi pueblo…

 

         No podemos quedarnos solo en la imagen, no podemos quedarnos solo en el papel, en lo estético, lo visual, en la flor impecable y en la cera impoluta, en la chicotá desafiante y en el perfecto encaje…queridos hermanos, estamos haciendo el “tonto”, perdiendo el tiempo, si nuestra fe, se queda anclada, en algo que solo dura un día, o que el fuego pueda destruir…

 

 

         Cristo cae, se derrumba, la cruz le aplasta en el suelo por tercera vez, una cruz que a través del arte, siempre hemos buscado embellecer con metales nobles, carey o piedras preciosas…una cruz que en tantas ocasiones, hemos querido disfrazar o incluso anular de nuestras vidas.

 

         Para los que procesamos esta fe, la cruz de Cristo, es signo y máxima muestra, del Amor de Dios hacia la creación.

         Para los que no compartan nuestra forma de vida, esta al menos, debería de ser respetada, como parte de la cultura de esta tierra, donde al menos, en lo que hoy es Costa del Sol, se tiene constancia de nuestra presencia, desde el siglo IV.

 

         No me cansaré de gritar y a la vez, pedir, que no debemos ni podemos permitir que la cruz, que Cristo, que nuestra fe, sea utilizada como instrumento político…nuestra fe, es un instrumento de salvación, que no has de acercar a Dios, no acercarnos ni alejarnos, del poder terrenal de los que gobiernan nuestra tierra, utilizándonos unos, para su beneficio y otros, para mofa…”Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios, lo que es de Dios”

 

         Vemos como a día de hoy, Cristo sigue siendo derrumbado y caído a tierra, en la carne de los que mueren por creer en el…

        

         Día a día, nos escandalizamos y denunciamos tantas ofensas que nuestra fe recibe alrededor del mundo, siendo el cristianismo actualmente, la religión más perseguida, en países como Pakistán, Irán, Irak, Siria, Nigeria, Corea del Norte…y así, hasta enumerar 60 naciones, donde creer en Jesús de Nazaret, te puede costar la propia vida.

 

         De manera más cercana, vivimos en una sociedad libre, democrática, donde si, podemos decir lo que queremos, podemos manifestar nuestra defensa de los derechos primordiales de la creación, pero donde también somos ofendidos con procesiones que de laicas no tienen nada, ya que insultan y ridiculizan nuestra fe, donde asaltan nuestros templos, con gritos, pintadas, con fuego y artefactos explosivos.

         Insultan y violentan a nuestros pastores, por pensar y defender lo que por simple lógica, ha de defender la Iglesia, la vida…

 

         Todo esto ofende, derrumba, aplasta a un Dios, que después de veinte siglos, ha de seguir cayendo, ha de seguir muriendo..,

 

         Pero por mi parte, sería actuar como un hipócrita, si solo acusase de tus caídas, a tanta alma que no te conoce y te persigue…

 

         Nuevos aires soplan en la Iglesia, aires que a duras penas, pasan los Pirineos.

          El Papa Francisco, emprendió su pontificado, abriendo puertas y ventanas a la acción del Espíritu Santo.

          De el debemos de aprender, a que en vez de quedarnos en el juicio externo, debemos mirarnos de puertas a dentro y reconocer nuestros errores y culpas, para dar cuentas de ellos ante la justicia del mundo y nuestros pecados, para dar cuentas de ellos, ante la Justicia de Dios.

 

         Esta Semana Santa, está anunciada por la imagen de Jesús que cae tierra, ¿cuánto tenemos que suplicar tú Perdón, mi Dios caído?

 

         Perdón Señor, porque nos rasgamos las vestiduras cuando desde fuera se mofan de nuestras imágenes, y estamos insultándote cada vez que rivalizamos entre una cofradía y otra, o nos creemos superiores a los demás.

 

         Perdón Señor, porque nos sublevamos y escandalizamos, por la laicidad de un estado, y somos incapaces de ser practicante de palabra, acudiendo a los Sacramentos y cultos y de obras atendiendo al necesitado…

 

         Cada vez que te alejamos con nuestra soberbia.

         Cada vez que no somos capaces de verte, más allá de un antifaz de nazareno y de año en año.

                  Cada vez que solo soy capaz de oírte acompañado de bandas de músicas.

         Cada vez que mi devoción, está condicionada por la pobreza o riqueza de un altar de cultos.

 

         Perdón Señor caído, necesitamos ser constante en la súplica y elevar ante ti, este nuevo Miserere, demandando tú Perdón…

 

         Por la ceguera que es capaz de producir, una vara de mando, el palo de una trabajadera, el golpe de un martillo, o el protagonismo de un atril.

 

         Perdón Señor caído, por la búsqueda del poder, por el chisme propagado, por tú Sagrario abandonado, por el Sacramento ignorado, por cada vez que escondemos el hedor de nuestras miserias, tras perfumes, antifaces, costales y corbatas, convertidos en meros disfraces, que cambian el aspecto, pero jamás el alma de la persona.

 

         Perdón Cristo derrumbado, por cada vez que queriendo defender tú nombre, nos convertimos en fundamentalistas que niegan ver al prójimo, en los que piensan manera diferente.

         Por las veces, que nosotros mismos, levantamos fronteras que no hacen más que separar y condenar siempre al más débil

 

         Desde la más nívea alba del acólito, hasta la más negra sotana sacerdotal, todos estamos llamados a hacer un ejercicio de conciencia y corregir todo aquello que nos aparta de Dios y de los hermanos.

 

         Ojalá, esta conciencia de arrepentimiento y corrección para nosotros, que somos Iglesia, sea contagiada a todo los estamentos públicos o civiles, que tienen bajo su mando, el gobierno de pueblos y naciones.

 

         El Cristo que cae y sufre en la fotografía, requiere alivio y a la vez es dulce bálsamo…

         Su dolor, encuentra gentil respuesta, en quien de manera valiente, se adelanta y busca ser consuelo, ante tan duro tormento…

 

         La Santa Mujer Verónica, es “verdadera imagen”, a lo que estamos todos llamados…quizás por ese motivo, en la fotografía que nos anuncia la Semana Santa, está su presencia, pero no su rostro…para que de ese modo, podamos identificarnos cada uno y podamos identificar, a nuestras cofradías.

 

         No podemos ser imagen de Cristo, si no nos convertimos antes en sus testigos. No podemos querer ser consuelo, si antes no nos hemos dejado perdonar y consolar por El. No podemos gritar que lo amamos, si jamás hemos permitido, que actúe en nuestras vidas y nuestra relación con el, se basa en sentirlo durante una semana y el resto del año guardarlo en la cartera.

 

         Es por ello, que desde las cofradías linenses, se trabaja, se trabaja muchísimo, para poder llegar a esa meta, de ser testigos y mensajeros.

 

         El rostro oculto de de la Mujer Verónica, es el rostro de los cofrades linenses, que buscan durante todo el año, rendirse ante Cristo vivo y su Santísima Madre, en todos su cultos: triduos, Misas de Hermandad, meditaciones, exposiciones del Santísimo, Rosarios, Vía Crucis…

 

         El sudario de la Mujer Verónica, es ofrecido por cada una de las cofradías, que se lanzan a aliviar, el dolor que Cristo sufre en la carne de los pobres: Ayudando a casas de acogida, recogidas de alimentos, de mantas, de juguetes, donaciones de sangre…

 

         Las hermandades de mi pueblo, son Iglesia, que luchan y trabajan, para poder ser Verónica en este mundo rodeado de centuriones, que intentan señalarnos y apartarnos de la presencia del Dios que cae y que con sus caídas, es dador de vida.

 

         Hermanos cofrades, no se dejen ahogar por ese complejo del pasado…Los cofrades linenses, somos Iglesia Viva y al igual que la Santa Mujer Verónica, portadores de la Imagen Verdadera de Dios.

 

         Un Cristo, que de forma desapercibida quizás para algunos, o ignorada para otros, está abriendo las puertas del Reino de los Cielos a la salvación de todos, sin exclusiones ni remiendos.

         Como narra el Evangelio de Marcos: “Hasta los perros de debajo de la mesa, tienen derecho de comer las migajas que sobran al amo” Mc 7,24-30

 

         Escondida en la imagen del cartel, una mujer llora agradecida, al verse a salvo de ser lapidada. Su mentira la condenaba, su engaño llamado adulterio, la enviaba a la muerte, por la ley de Moisés.

         En la cartela del Paso, Cristo derrama su Perdón, ante la que se postra arrepentida porque sabe que ha engañado al que prometió su amor. Es la cartela en la fotografía, un simple susurro, desde el que Cristo grita, “El que esté libre de pecados, que tire la primera piedra” Jn.8, 1-11

 

         Dios es mucho más que un cielo cerrado entre buenos y malos.

         Dios es Amor, Amor en una dimensión quizás incomprensible para muchos…en una dimensión capaz, de entregar a su propio hijo, por Amor a los mismos que le estaban golpeando y escupiendo en la cara, porque su muerte y resurrección, han sido por Amor, incluso, a esos que hoy día lo persigue.

 

         Perdonad, porque sé que me he extendido en mis palabras, pero como os dije al principio: “no nos podemos quedar en la imagen, en lo estético”. Para la pesca, no nos podemos quedar contemplando el mar desde la orilla…hay que adentrarse en el.

 

         Queridos hermanos y hermanas: “no conformaros con contemplar a Cristo caer, orar, morir y amar…” No es suficiente, con solo mirar la imagen, es necesario que escrutemos cada pasaje, cada “misterio” para que de este modo, nuestras vidas, poco a poco, tenga algo más que ver, con “El que va arriba de los pasos”

 

         Así de este modo, queda proclamada y presentada, esta página del Evangelio según La Línea.

 

         Gracias Jesús Asencio, por permitir que el objetivo de tú cámara, haya servido para extraer todo este jugo.

         Jesús, como cada Primavera, tu lente será iluminada y besada, por la Luna llena.

         No por casualidad la luna se engalana y rebosa de luz, cada Semana Santa…

         Es en esta fecha, en la que todos nuestros seres queridos que ya marcharon, desde el cielo, miran el reflejo de su esférico espejo, para contemplar, como Cristo, muere por La Línea.

 

         En esta ocasión, tímido se asoma, su resplandor en el cartel, pero ten en cuenta una cosa, que este año, derretirá su fina nácar de una manera especial, ya que desde el pasado mes de Noviembre, a ella se asoma un nuevo astro, una nueva centinela…

         Ella, tú madre, escondida entre las nubes, o a cielo raso descubierto, te seguirá acompañando en cada paso que des en la vida, y en cada posar de tú objetivo, sigue adelante Jesús…

 

Cae la noche y se desgarra,

enlutando la cal y la reja,

cae la noche entre sollozos,

de un cielo de Primavera.

 

¿A dónde vas, mi Nazareno?

Dios andaluz, de sal y arena.

despojo del mundo cuando abrazas,

hijo de la más dulce Doncella,

 

Tronchado se muere un rosal,

envuelto entre fatigas y espinos.

La Línea no mira sus penas,

se hace sudario de seda,

y se postra delante de un Dios,

al que siendo justo condenan.

 

Ni de inciensos ni de hazahares,

tiene el aroma tú imagen,

solo de sangre y dolor,

destilas mi Cristo si caes.

 

Del cedro que pisan tus pies,

florecen de pena claveles,

con mejillas encarnadas,

del suplicio que te hieren.

 

Llora en dramático duelo,

la Dolorosa linense.

La Fuente de la que el agua brotó,

presa es de llanto y dolor,

al verte caer por La Línea,

rendida a tu entrega y Perdón.

 

                                                                                     

José David Muñoz Oliva

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Visitas: 2516

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Cofrades para añadir comentarios!

Participar en Cofrades

Sobre


Publicidad

 




 

Pasión en Sevilla

Eventos

Música

Paused...
  • 1.
    adaptacion de marcha

© 2021   Creado por Pasionensevilla.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio