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DEFENDAMOS LA HISTORIA DE NUESTRA MADRE LA IGLESIA CATÓLICA

Para quienes deseen llenarse de argumentos con los que contraatacar a los que siempre están bombardeando a la Iglesia y desconocen fehacientemente su historia, os he sacado este artículo extraído de mis incursiones en la red y que está al alcance de todos. (Yo le he dado mi toque personal para hacerlo más fluido y ameno, aunque no he modificado ningún dato reseñable)
“¿Cuál fue el error en el caso Galileo?”
«Tengo dos fuentes de consuelo perpetuo. Primero, que en mis escritos no se puede encontrar la más ligera sombra de irreverencia hacia la Santa Iglesia; y segundo, el testimonio de mi propia conciencia, que sólo yo en la tierra y Dios en los cielos conocemos a fondo» GALILEO GALILEI.


—¿Qué pasó realmente con el famoso “caso Galileo”, ya que tengo entendido que fue quemado en la hoguera por defender una teoría científica hoy comúnmente aceptada?

Hay mucha leyenda en todo eso. Lo cierto es que Galileo falleció el 8 de enero de 1642, de muerte natural, a los 78 años de edad, en su casa de Arcetri, cerca de Florencia. No pasó ni un solo día en la cárcel ni sufrió ninguna violencia.
También se ha hecho muy popular la célebre frase (que todo el mundo toma como históricamente cierta): “Epur si muove!” “Y, sin embargo se mueve”, enérgicamente pronunciada por el indignado científico ante la intransigencia de los oscuros y maléficos inquisidores que le juzgaban. Por suerte, tenemos la posibilidad de tirar por tierra este dato, pues está absolutamente demostrado que tal expresión no fue real, que el condenado, como buen católico, se limitó a dar las gracias al tribunal por la paciencia y benevolencia de su sentencia y que la “frase histórica” fue inventada por el periodista Giuseppe Baretti en Londres, en el año 1757.

—Bien, pero es evidente que el proceso fue todo un error…

Efectivamente –te contesto glosando ideas de Mariano Artigas–, nueve años antes de su muerte había tenido lugar en Roma el famoso proceso, y es cierto que desde entonces tuvo que vivir en arresto domiciliario (aunque pudo seguir adelante con sus trabajos, y precisamente en esa época publicó su obra más importante).

Hay que decir que tres de los diez dignatarios del tribunal se negaron a firmar la sentencia, y que el Papa nada tuvo que ver oficialmente con aquel proceso, que ciertamente fue lamentable y no debió producirse.

Pero el error de aquel tribunal –reconocido oficialmente ya en 1741– no compromete la autoridad de la Iglesia como tal, entre otras cosas porque sus decisiones no gozaban de infalibilidad ni iban asociadas a ninguna definición “ex cathedra” del Papa.

Pese a ello, este caso, convenientemente manipulado, ha sido la bandera que muchos han tomado para alimentar el mito de que ciencia y fe son incompatibles. Y suelen hacerlo con una notable falta de ecuanimidad a la hora de mirar hacia la verdad de la historia. Por poner un ejemplo que sirva de comparación, creo que ningún buen francés dejaría de amar a su patria por el hecho, trágicamente real, de que el 8 de mayo de 1794 un tribunal civil guillotinase al gran protagonista de la revolución científica de la química de su tiempo, Lavoisier, a los 51 años de edad. Y supongo que nadie reniega hoy de la autoridad de la República Francesa porque, al pedir el indulto, el presidente de aquel tribunal dijera solemnemente que "la República no necesita sabios". Con esto no quiero atacar a Francia, ni a la Revolución Francesa, ni a la república, ni pretendo hacer comparaciones demagógicas, solo quisiera llamar la atención sobre las tan diferentes conclusiones que algunos sacan de uno y otro caso.

Una vieja controversia

El caso Galileo ha sido durante más de tres siglos una incesante fuente de malentendidos y polémicas. Los errores del proceso fueron intencionadamente exagerados y sacados de contexto por el pensamiento ilustrado, que quiso hacer de aquel asunto el paradigma del comportamiento de la Iglesia frente a la ciencia. Desde entonces hasta nuestros días, se ha propuesto como símbolo de la supuesta oposición de la Iglesia al progreso científico.

Esa idea fue creciendo y consolidándose con el tiempo, hasta que se hizo patente la necesidad de que la Iglesia lo abordara de nuevo para clarificarlo a fondo. Juan Pablo II constituyó una comisión que se ocupó de estudiar el caso durante once años, en todos sus aspectos teológicos, históricos y culturales. Esa comisión investigó exhaustivamente lo que ocurrió, cómo se produjo el conflicto y cómo se desarrollaron los hechos.

Después de más de tres siglos y medio, las circunstancias han cambiado mucho y a nosotros nos parece evidente el error que cometieron la mayoría de los jueces de aquel tribunal. Pero en aquel momento el horizonte cultural era muy distinto al nuestro. Había una situación de transición en el campo de los conocimientos astronómicos. Galileo defendía la teoría heliocéntrica de Copérnico (quien además de eminente científico era canónigo del Observatorio Vaticano y que situaba el Sol, no la Tierra, en el centro del Universo) – idea a la que nunca se opuso la Iglesia mientras Copérnico la presentara como una teoría y no como verdad incuestionable-, una hipótesis que aún no había sido oficialmente reconocida por la comunidad científica de la época, por lo que Galileo no solo se enfrentó a la Iglesia, sino también a la ciencia de su tiempo.

La verdad sobre la condena

—¿Y se ha reconocido el gran sufrimiento que padeció Galileo por parte de hombres e instituciones de Iglesia?

Juan Pablo II reconoció la grandeza de Galileo, y lamentó profundamente los errores de aquellos teólogos. Aunque, siendo objetivos, hay que decir que en torno a estos sufrimientos se ha creado un gran mito. Según una amplia encuesta realizada por el Consejo de Europa entre estudiantes de ciencias de todo el continente, casi el 30 % tienen el convencimiento de que Galileo fue quemado vivo en la hoguera por la Iglesia; y el 97 % están seguros de que fue sometido a torturas. Durante tres siglos, pintores, escritores y científicos han descrito con todo lujo de detalles las mazmorras y torturas sufridas por Galileo a causa de la cerrazón de la Iglesia. Y en eso no hay nada de verdad.

Es indudable que Galileo sufrió mucho, pero la verdad histórica es que fue condenado solo a “formalem carcerem”, una especie de reclusión domiciliaria. No pasó ni un día en la cárcel, ni sufrió ningún tipo de maltrato físico. No hubo por tanto mazmorras, ni torturas, ni hoguera. Fue condenado además, a rezar los siete Salmos Penitenciales, pero cuando le fue levantado el “castigo”, Galileo siguió haciéndolo todos los días hasta que murió, pues, como hemos dicho, era un ferviente católico –lo cual no es ninguna novedad, pues la inmensa mayoría de los científicos más importantes y relevantes de la historia también lo fueron- Asimismo, es incuestionable que varios jueces se negaron a suscribir la sentencia, y que el Papa tampoco la firmó.

Galileo pudo seguir trabajando en su ciencia, siguió recibiendo visitas y publicando sus obras, hasta que murió pacíficamente nueve años después en su domicilio, en Arcetri, cerca de Florencia, hospedado por cuenta de la Santa Sede y con servicio doméstico propio. Viviani, que le acompañó durante su enfermedad, testimonia que murió con firmeza filosófica y cristiana, a los setenta y ocho años de edad, en su cama, con indulgencia plenaria y la bendición del Papa. Galileo vivió y murió como un buen creyente.

Es cierto que se ha tardado quizá demasiado tiempo en abordar a fondo este asunto. De todos modos, hay que recordar que Galileo Galilei, como científico y como persona, ya estaba rehabilitado desde hacía mucho tiempo. De hecho, cuando en 1741 se alcanzó la prueba óptica del giro de la Tierra alrededor del Sol, Benedicto XIV mandó que el Santo Oficio concediera el “imprimatur” a la primera edición de las obras completas de Galileo. Y en 1822 hubo una reforma de la sentencia errónea de 1633, por decisión de Pío VII.

Fuentes: -“Leyendas negras de la Iglesia” Vittorio Messori. Ed. Planeta Testimonio.1992
- “apologética.org” y enlaces.
BRUNO CASTILLO FERNÁNDEZ.

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Comentado por Bruno Castillo Fernández en abril 22, 2009 a 1:12pm
Por cierto, me gustaría que los foreros propusieran en esta palestra otros temas relacionados con la Iglesia, la religión, las cofradías, la política o lo que sea para que podamos abrir debates y espacios de diálogo desde el respeto y la liberdad. Gracias
Comentado por Bruno Castillo Fernández en abril 22, 2009 a 1:09pm
CITA DE ANDRÉ FROSSARD

“¿Cómo hubiera podido yo aprender algo útil y verdadero sobre la Iglesia? Mis libros solamente me habían hablado de ella en términos difamatorios: se agarraban a sus pequeñeces y acentuaban sus faltas, olvidaban sus buenas obras e ignoraban sus grandezas. Mis libros reconocían el antiguo poder de la Iglesia, pero lo hacían para mejor censurar el uso que había hecho de él. Su historia era la de una larga y fructuosa empresa dominadora con máscara filantrópica, pues sólo predicaba la humildad para obtener resignación, y la esperanza para no oír hablar de justicia. Esos libros míos citaban gustosamente a los inquisidores y a los papas pendencieros, pero nunca hablaban de los mártires ni de los santos. Se mostraban prolijos al hablar de la cabeza política de la Iglesia terrestre, ,pero mudos en cuanto a su corazón evangélico. Yo conocía todo sobre el comportamiento despótico de Julio II, e ignoraba absolutamente los encendimientos poéticos de Francisco de Asís. No me habían dicho que, si la Iglesia no siempre había arrostrado en este mundo el buen combate, por lo menos había guardado la fe, y que únicamente la fe nos había hecho amistosa esta tierra. No me habían dicho que la Iglesia nos había dado un rostro a quienes no sabemos con exactitud si somos dioses o gusanos cenagosos, si somos el adorno supremo del universo o un débil retorcimiento de moléculas en una parcela de fango . La Iglesia sabía -y constatamos que era la única en saberlo en este siglo de terror- lo que es la deportación y la muerte; sabía que el hombre es un ser que no cuenta finalmente más que para Dios. Mis libros no me habían dicho que la Iglesia nos había salvado de todas las desmesuras a las que -indefensos- somos entregados desde que no se la escucha, o cuando ella se calla. No me decían que la Iglesia, por sus promesas de eternidad, había hecho de cada uno de nosotros una persona insustituible, antes que nuestra renuncia al infinito hiciera de nosotros un átomo efímero. No me decían mis libros que sus dogmas eran las únicas ventanas horadadas en el muro de la noche que nos envuelve, y que el único camino abierto hacia la alegría era el pavimento de sus catedrales gastado por las lágrimas.”
(André Frossard)
Comentado por Bruno Castillo Fernández en abril 22, 2009 a 1:05pm
No hables de revisionismo. Lo único que trato de hacer es dejar claro a quien le pueda interesar y desconozca la verdad histórica, que la inquisición fue un error lamentable que hay que observar desde una perspectiva histórica y no a la luz del siglo XXI, y sobre el que se han vertido una extrema cantidad de falsedades, mitos, leyentas, mentiras y exageraciones que hace que el juicio de los no iniciados sobre el tema sea del todo injusto, como es injusto que se siga arrojando a los pies de la Iglesia acusaciones con respecto a un capítulo (oscuro y triste sí) pero pasado ya hace muchísimos años -por fortuna- cuando no tan lejos de aquí se siguen viendo prácticas mucho más severas e injustas con los homosexuales, las mujeres o los infieles; mientras por aquí seguimos mirando el pasado y olvidandonos del presente y el futuro esperanzador de la Iglesia de Cristo. Por lo que a mi respecta, mi condición de católico convencido no me acompleja por los errores de otros católicos hace siglos y sí que me enorgullece por todo lo maravilloso que muchos católicos han hecho a lo largo de 2000 años; como tampoco mi condición de demócrata me hace sentirme culpable por los errores cometidos por quienes trajeron la democracia (no siempre democráticamente) a nuestro primer mundo.

Sí me gusta que se traigan al debate datos y referencias históricas, eso lo hace más ameno e interesante por lo que te doy las gracias costal blanco. Siempre es un placer dialogar con quien se abandera en el respeto y sabe de lo que habla (ya imaginaran que no todos los interlocutores a los que me enfrento día a día reunen estas condiciones) Saludos de nuevo a todos y un abrazo en Cristo.
Comentado por Bruno Castillo Fernández en abril 22, 2009 a 12:31pm
Es un placer para este humilde cristiano y cofrade que a través de los temas que le interesan se abra un debate tan ameno y respetuoso, Muchas Gracias a todos
Comentado por Bruno Castillo Fernández en abril 22, 2009 a 12:27pm
Cita de Léo Moulin

Léo MOULIN, ex-profesor de Historia y Sociología de la Universidad de Bruselas, profundo conocedor de la Edad Media y uno de los intelectuales más prestigiosos de Europa. Masón en su juventud y con más de 80 años -si no se ha muerto en estos meses-, siempre se mantuvo laico, racionalista y agnóstico. Declaraciones al periodista italiano Vittorio Messori (converso al catolicismo desde el comunismo):

«Haced caso a este viejo incrédulo que sabe lo que se dice: la obra
maestra de la propaganda anticristiana es haber logrado crear en los
cristianos, sobre todo en los católicos, una mala conciencia,
infundiéndoles la inquietud, cuando no la vergüenza, por su propia
historia. A fuerza de insistir, desde la Reforma hasta nuestros días han
conseguido convenceros de que sois los responsables de todos o casi
todos los males del mundo. Os han paralizado en la autocrítica
masoquista para neutralizar la crítica de lo que ha ocupado vuestro
lugar. Habéis permitido que todos os pasaran cuentas, a menudo falseadas
casi sin discutir. No ha habido problema, error o sufrimiento histórico
que no se os haya imputado. Y vosotros, casi siempre ignorantes de
vuestro pasado, habéis acabado por creerlo, hasta el punto de
respaldarlos. En cambio, yo (agnóstico, pero también un historiador que
trata de ser objetivo) os digo que debéis reaccionar en nombre de la
verdad. De hecho, a menudo no es cierto. Pero si en algún caso lo es,
también es cierto que, tras un balance de veinte siglos de cristianismo,
las luces prevalecen ampliamente sobre las tinieblas. Luego ¿por qué no
pedís cuentas a quienes os las piden a vosotros? ¿Acaso han sido mejores
los resultados de lo que ha venido después? ¿Desde qué púlpitos
escucháis, contritos, ciertos sermones? ¡Aquella vergonzosa mentira de
los "siglos oscuros", por estar inspirados en la fe del Evangelio! ¿Por
qué entonces todo lo que nos queda de aquellos tiempos es de una belleza
y sabiduría tan fascinantes? También en la historia sirve la ley de
causa y efecto...».
Comentado por Luis Miguel G. en abril 22, 2009 a 11:41am
hola costal_blanco:

Estoy muy de acuerdo en todo lo que has dicho. El órgano que es heredero del Santo Oficio, presidido por Joseph Ratzinger es la Congregación para la Doctrina de la Fe, ahora presidida por el Cardenal WILLIAM JOSEPH LEVADA.

En cuanto a la Teología de la Liberación tengo mis reservas, igual que la tengo de muchos de los movimientos de Laicos muy conocidos y algunos con gran influencia en obispos y Cardenales españoles. Cristo mandó a los laicos unirse en comunidades no en entes y entramados con poder económico y político.

En cuanto a la historiografía de la Inquisición hacerte sólo un apunte, que supongo sabrás pues veo que estás informado. Ciertamente, se ha escrito muchísimo sobre ella, pero siempre desde fuera de España, igual que de la figura de Felipe II. Se ha escrito desde la rabia y el desencanto que se tenía hacia España (espero que no se me tome por palabras demagógicas, era una realidad en Europa entonces, que ahora gracias a Dios se ha rebajado ese desencanto y somos tan europeos como los que más). Se escribía consultando hasta archivos extranjeros y documentos que en verdad no daban fe de lo que realmente ocurrió. Se escribieron auténticas barbaridades.

Por otro lado también te diré, que gracias a Dios, la historiografía española moderna lleva solucionando esto desde la década de los 80, hasta el punto que hoy día los temas más "tocados" en la historia del derecho son precisamente la Inquisición y el Franquismo (que está muy de moda). Y gracias a toda esta labor se ha conseguido limpiar la imagen de Felipe II que ha resultado que no era tan malo ni tan perverso como lo habían pintado los europeos, sino un monarca culto, interesado por las artes, muy religioso (eso sí) y que su sensibilidad le llevó a quedarse con muchos de los libros que la Inquisición secuestraba e incluía en sus famosos directorios o índices de libros prohibidos, y que gracias a ello hoy día se conservan. Total se ha descubierto que junto a Su padre, su bisabuela y bisabuelo (los RR. CC.) y Carlos III ha sido uno de los mejores monarcas de España (para mi el mejor junto a Isabel I, cada uno en su contexto).

Sobre la inquisición queda mucho por saber. Desde luego, coincido contigo en que no fue el mejor de los inventos de la Iglesia. Incluso te diré más, hoy día hay muchas instituciones de la Iglesia que siguen necesitando una revisión, porque 2000 años después de que Cristo viniera al mundo, la Iglesia aún no ha conseguido ni un poquito lo que Cristo mandó pero la Iglesia (en este caso me refiero a jerarquía eclesiástica) sí ha creado instituciones de poder temporal y terrenal que dudo que Cristo aprobara. Entre ellas la Inquisición, los cruzados, los Estados Pontificios, etc. etc. El Concilio Vaticano II (tal vez uno de los mejores de la historia) empezó a poner remedio, pero fallecidos Juan XXIII y Pablo VI todo se fue al traste.

Un abrazo.
Comentado por Bruno Castillo Fernández en abril 22, 2009 a 11:04am
Diario "EL PAÍS" de Madrid. Artículo aparecido el día 7 de noviembre de 1994:

LA FALSA HISTORIA DE LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA.
Un programa de la BBC refuta el mito del Santo Oficio como paradigma del terror
LOLA GALÁN. Londres.
Las siniestras salas de tortura dotadas de ruedas dentadas, artilugios
quebrantahuesos, grilletes y demás mecanismos aterradores sólo
existieron en la imaginación de sus detractores. Sin embargo, todavía
hoy su nombre se invoca como sinónimo de represión, oscurantismo y
crueldad. ¿Qué mecanismos del destino convirtieron a la Inquisición
española en el más duradero ejemplo de terror? La respuesta, de acuerdo
con los exhaustivos datos recabados por una nueva generación de
historiadores internacionales es sencilla: el Santo Oficio se enfrentó a
una gigantesca maquinaria propagandística. Los efectos de la
tergiversación, promovidos por el mundo protestante gracias a la
imprenta, han sido tan duraderos que todavía hoy el término inquisición
o inquisidor se identifican con horror, tortura y asesinato en todos los
idiomas.
Resulta paradójico que haya sido la BBC -la televisión pública
británica- la encargada de reconstruir la imagen de una institución tan
española. El domingo, un programa nocturno de máxima audiencia -Time
Watch- mostró el verdadero rostro de un tribunal creado por los Reyes
Católicos para luchar contra la herejía. Expertos de la talla de Henry
Kamen, Stephen Haliczer o los profesores españoles José Álvarez-Junco y
Jaime Contreras reconstruyen en el reportaje El mito de la Inquisición
española el verdadero paisaje de una institución, aunque no defendible
a los ojos del siglo XX, sí intencionadamente desvirtuada.Una
institución controlada por abogados reacios a aplicar la tortura y
mucho menos inquisidores que sus homólogos de Francia, Alemania o
Inglaterra, donde sin necesidad de un tribunal específico se asesinó
tres veces más herejes, brujas o personajes más o menos excéntricos.
Para el profesor de la Universidad de Illinois, Stephen Haliczer, los
propios archivos de la Inquisición son elocuentes: En cerca de 7.000
casos, apenas se aplica algo parecido a la tortura en un 2%. En
350 años de historia represiva, y mientras la leyenda habla de millones
de asesinatos, la cifra real de víctimas se sitúa entre 5.000 y 7.000
personas. A lo largo de cincuenta minutos, el programa de la BBC,
coproducido por el historiador e hispanista Nigel Townson, lleva su afán
de reconstrucción de la verdad histórica hasta la figura de Felipe II,
auténtica bestia negra de la imaginería internacional. La política de
Felipe II es perfectamente discutible. A mí no me resulta
particularmente simpático -explica en el programa el profesor
Álvarez-Junco-, pero su hijo Carlos era simplemente un adolescente
de mala salud que murió en un accidente. Convertirle en el paladín de
la libertad como ha hecho la historia, en el joven libertador de los Países
Bajos, que cae asesinado por su padre, como cuenta la ópera de Giuseppe
Verdi, Don Carlos, resulta uno de los casos de injusticia histórica más
sangrantes.

Texto sacado de la misma página antes citada (Non Praevalebunt)
Comentado por Bruno Castillo Fernández en abril 22, 2009 a 11:00am
Léo MOULIN, ex-profesor de Historia y Sociología de la Universidad de Bruselas, profundo conocedor de la Edad Media y uno de los intelectuales más prestigiosos de Europa. Masón en su juventud y con más de 80 años -si no se ha muerto en estos meses-, siempre se mantuvo laico, racionalista y agnóstico. Declaraciones al periodista italiano Vittorio Messori (converso al catolicismo desde el comunismo):


«Haced caso a este viejo incrédulo que sabe lo que se dice: la obra
maestra de la propaganda anticristiana es haber logrado crear en los
cristianos, sobre todo en los católicos, una mala conciencia,
infundiéndoles la inquietud, cuando no la vergüenza, por su propia
historia. A fuerza de insistir, desde la Reforma hasta nuestros días han
conseguido convenceros de que sois los responsables de todos o casi
todos los males del mundo. Os han paralizado en la autocrítica
masoquista para neutralizar la crítica de lo que ha ocupado vuestro
lugar. Habéis permitido que todos os pasaran cuentas, a menudo falseadas
casi sin discutir. No ha habido problema, error o sufrimiento histórico
que no se os haya imputado. Y vosotros, casi siempre ignorantes de
vuestro pasado, habéis acabado por creerlo, hasta el punto de
respaldarlos. En cambio, yo (agnóstico, pero también un historiador que
trata de ser objetivo) os digo que debéis reaccionar en nombre de la
verdad. De hecho, a menudo no es cierto. Pero si en algún caso lo es,
también es cierto que, tras un balance de veinte siglos de cristianismo,
las luces prevalecen ampliamente sobre las tinieblas. Luego ¿por qué no
pedís cuentas a quienes os las piden a vosotros? ¿Acaso han sido mejores
los resultados de lo que ha venido después? ¿Desde qué púlpitos
escucháis, contritos, ciertos sermones? ¡Aquella vergonzosa mentira de
los "siglos oscuros", por estar inspirados en la fe del Evangelio! ¿Por
qué entonces todo lo que nos queda de aquellos tiempos es de una belleza
y sabiduría tan fascinantes? También en la historia sirve la ley de
causa y efecto...».
Texto sacado de la web sobre la Iglesia de Miguel A. García Olmo (Non Praevalebunt)
Comentado por Bruno Castillo Fernández en abril 22, 2009 a 10:51am
Saludos:

Lo de la teología de la Liberación merece un capitulo aparte. Para mi no es justo mezclar la religión con la política y ese era el objetivo de la teología de la Liberación: convertir la religión católica a la dictadura del pensamiento "progre" comunista y de izquierdas (valga la redundancia). Precisamente por ser católico creo en la libertad y en los individuos por encima de las comunidades y los estados y creo sinceramente (aunque en esto tambiém hay quien no puede estar de acuerdo, faltaría más) que la libre interactuación entre las personas es lo que nos ha llevado a vivir en una sociedad más justa, próspera, libre y democrática y que, con las ventajas de un mundo globalizado y siempre que los Estados velen para que las reglas del juego se sigan por todos, nos llevará a un futuro de menos diferencias y más igualdad y justicia para todos; por eso discrepo de la teoría defendida por los teólogos de la liberación. Ten en cuenta que si a Ratzinger le han elegido Papa será porque la mayoría de los que conforman el Cabildo Cardenalicio (la Jerarquía de la Iglesia -en la que de todo hay como en todas partes- que representa a las distintas sensibilidades y pareceres dentro de la Iglesia) pensaban (a la luz del Espíritu Santo -no conviene olvidarlo-) que era la persona indicada para llevar las "sandalias del pescador" y que, posiblemente, tendría razón en su "lucha" (no literal) contra la Teología de la Liberación.
Un abrazo en Cristo Jesús
Comentado por Luis Miguel G. en abril 22, 2009 a 9:47am
Costal blanco. La inquisición fue un instrumento polítco más que de la Iglesia. Lo que ocurría es que había conformidad en la excusa. Tu mantienes la pureza de la fe y yo el orden público de forma gratuita. De todos modos, en la época feroz de la Inquisición que fue durante la Contrarreforma en todo el Imperio Espñaol (que era más de tres cuartas partes del mundo decubierto, y casi la mitad del mundo, sólo ardieron tres personas acusadas por brujería (te remito al libro de Geoffry Parker sobre Felipe II). La inquisición es un gran error de la Iglesia Católica, pero manipulñada por el poder político. Si lo quieres ver más claro, tepondré un ejemplo. Lo primero que hizo Fernando VII al llegar a España fue reponer los mayorazgos y manos muertas y después volver a reponer la Inquisición con garrote vil incluido que únicamente se utilizaba contra afrancesdos y liberales. L a inquisición se equivocó. Hay casos muys sonados. No sólo Galileo, sino el gran Bartolomé de Carranza que murió apartado injustamente de su silla primaticia y los dominicos están intentando restaurar su figura porque se ha visto que de hereje nada, pero ¿por qué se apartó a Carranza de la primatura de Toledo? por intereses políticos. Las incurrsiones de la Inquisición muchas veces eran del tipo de las que afectaron a Santa teresa, preguntas por escritos y hechos que no conllevaban mayor trascendencia que las detenciones de hoy día. Es innegable que se cometieron errores, y con toda seguridad habrá habido muertes inocentes (como en los paises que hay pena de muerte). Por eso la Iglesia se dió cuenta de que no debía juzgar hechos terrenales que eso lo juzgará Dios el día de la Parusía, además de cumplir el mandato divino de no juzgueis y no seréis juzgados. Hasta tal punto se lo ha tomado en serio que una vez le preguntaron al papa Juan pablo II si Hitler estaría en el infierno y dijo que la Iglesia no condena a nadie que es Dios quien envía a un sitio u otro.

Es obvio que la Inquisición fue un error histórico, igual que las cruzadas, pero juzgar aquel momento histórico con una perspectiva actual es también un error. Hay que comprender que además de Intereses religiosos, los había políticos y muy grandes, y que la sabiduría de ahora no es la de antes, sino ahí está Fray Bartolomé de las Casas O.P., indiscutido filósofo y defensor de los derechos de los (mal llamados) Indios, indígenas de América, que llegó a proponer que si había que exclavizar, no se exclavizase a los Indios, que tenían dignidad y Alma, pues tenían religión, que se exclavizase a los negros que no tenían alma ni religión alguna. Sin lugar a dudas un gran error nacido del desconocimiento de entonces, pero estamos hablando de hace casi 5 siglos (el libro lo escribió en 1540, creo recordar). La Iglesia es santa porque la Cabeza es Cristo Rey, segunda persona de la Trinidad Santísima, pero la Iglesia es pecadora porque la componen hombres que no se inspiran de la santidad de Dios a la hora de obrar, sino de los consejos mundanos (lo que platón llamaba "las pasiones internas").

un saludo y enhorabuena, me parece un interesante debate.

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