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Palabras que salen del corazón II - Recopilación de letras dedicadas a Nuestro Padre Jesús Nazareno "El Abuelo" y a María Santísima de los Dolores de Jaén.

1) Itinerario Lírico Sentimental a Nuestro Padre Jesús - Jacinto García del Rincón.




Cuan belleza a esta tierra
hallo alfombra de olivares,
en ella blancos cortijos
dando sombra a los pinares.

En un caserío cercano
pidió aposento un peregrino,
sediento y cansado estaba
tras largo y duro camino.
Ofreciéndole un lecho
donde poder descansar
y comida en abundancia
para su hambre saciar.

Se fijó en un madero
que abandonado allí estaba
la vista puso en el cielo
para pensar lo que haría.
Escasas las dimensiones
donde el trabajo emprendió,
todo se hallaba en silencio
nunca un andar se sintió.
El casero aquella noche
pensativo no dormía,
¿Cómo modela el madreo
si ni petate traía?

A la mañana siguiente
los caseros descubrieron
y atónitos se quedaron
de la belleza que vieron.
Nunca se supo quién fue
aquel tran gran escultor
que la imagen tallaría
con sulzura y con amor.

Benditas aquellas manos,
bendito sea el madero,
bendita toda la herramienta
que forma le dió al "Abuelo".

Viernes Santo de madrugada
horas puntas de Jaén,
aguardándote está el pueblo
para mostrarte su fé.

A todos los penitentes
con trompetas van llamando,
despertaos nazarenos
el "Abuelo" se halla esperando.

En torno a la Catedral
todo el pueblo se ha reunido,
y de lejanos lugares
los jiennenses han venido.

La plaza de Santa María
de gente es un hervidero,
esperando la salida
de la imagen del "Abuelo".

En las naves del templo
le están meciendo,
penitentes descalzos
le irán siguiendo.

Por la puerta del Perdón
al "Abuelo" han de sacar,
promitentes en sus hombros
de penitencia llevar.

Las luces se han apagado,
las puertas se están abriendo,
el "Abuelo" con su cruz
a la calle está saliendo.

Le acompaña el Cirineo
para aliviarle el peso,
de ese enorme madero
al que fué crucificado
por aquel maldito beso.

La multitud en la plaza
con vivas le está aclamando,
unos bien canta saetas
otros en silencio rezando.

Formada la procesión
con orden va caminando
largas filas de cofrade
con velas van alumbrando.
La calle Obispo González
el "Abuelo" está subiendo,
de balcones y ventanas
piropos le van diciendo.

Angeles han de llevar
los clavos para clavarte,
tenazas yo llevaría
para los clavos sacarte.

Por la plaza del Conde
pasa el "Abuelo",
con su cuerpo encorvado
porque pesa el madero.

La cruz te pesa ¡Señor!
largo ha de ser el camino,
no desfallezcas jamás
Tu que sabes demostrar
lo que anda un peregrino.

Con sus galas un monaguillo
mueve y mueve el incensario,
para que huela el incienso
en el largo itinerario.


Por la calle del Conde
solo se ven penitentes,
de la luz que dan las velas
sus ojos muy relucientes.

Heraldos de Semana Santa
son los soldados romanos,
con sus cascos, sus pecheras
y sus lanzas en las manos.

Lanzas que miran al cielo
formadas en procesión,
esconta dan al "Abuelo"
por ese viejo cantón.

El cantón se halla invadido
de un incesante gentío,
aguantando la inclemencia
de la madrugada el frío.

De Jesús asi se llama
ese lugar legendario,
por el que pasa el "Abuelo"
en su largo itinerario.

A la luz de un reflector
el "Abuelo" está bajando,
entre caperuces negros
su sombra va reflejando.

Por la pronunciada cuesta
con cuidado le sujetan:
¡Por favor parad hermanos!
que se escucha una saeta.

Costalero que al "Abuelo"
en tus hombros vas cargando,
por mi edad y mi salud
nunca yo le iré llevando.
Presto a la cita acudía
aquel que también cantara,
no importaba la distancia
ni el mal tiempo que reinara.

Aquel espigado gitano
que al "Abuelo" le cantaba,
la muerte se lo llevó
su saeta está callada.

Guardad silencio jiennenses
que el "Abuelo" está pasando,
lo que fue su camarín
en olivo y ruinas
atrás se lo va dejando.
La calle está silenciosa
a consecuencias del frio,
el suelo se halla mojado
por la escarcha del rocío.

En la Calle Juan Montilla
entre rejas del Convento,
monjitas están mirando
al "Abuelo" desde dentro.

En esta remozada calle
hay un viejo torreón,
de lo mas alto le miran
jóvenes con emoción.

La Virgen con su amargura
a su Hijo está esperando,
del aire de este jaén
la muchedumbre arropando.


Ya se ve le cruz de guía
dando escolta a dos faroles
la Verónica se acerca
en sus plantas bellas flores.

Con fervor apasionado
al "Abuelo" traen meciendo,
del encuentro con su madre
lágrimas irán surgiendo.

Qué bonito es contemplar
a la Madre mirando al hijo
cada vez se acerca más
queriendole aliviar
del peso del crucifijo.

Cuando está frente a la Madre
mostrándole su amargura,
ella le ofrece su amor,
sus lágrimas, su ternura.

Lágrimas para saciar
la sed que está padeciendo,
lágrimas para limpiar
la sangre que está vertiendo.

La Virgen de los Dolores
al Hijo está despidiendo
¡Por favor no le aparteis!
¿No lo veis padeciendo?


El hijo lento se aleja
de esa su bendita Madre.
San Juan se queda con ella
para poder consolarle.

Por la calle Campanas
deprisa está bajando,
para quitarse del viento
que en la espalda le va dando.

En las rejas de la lonja
de esta nuestra Catedral,
un gitano se ha subido
y al "Abuelo" va a cantar.

Que se callen los tambores
y silencie la trompeta,
para escuchar como dice
el gitano la saeta.

Escucha Señor, escucha,
atiende y dadnos Tu mano,
para que junto camine
y nunca mas descrimine
al calé, el castellano.
Ya se calmó el fuerte viento
el trono se va adentrar,
en esa pequeña calle
de Don Santiago Ramón y Cajal.

Ancha se llama la calle
por la que pasa el "Abuelo",
parece que va en volandas
llevándole el costalero.

Cuarenta promesas van
bajo el trono caminando,
cuarenta toallas van
los sudores empapando.

Barrio de San Idelfonso
de curtidos campesinos,
desgarradores de surcos
polvorientos de caminos.

Morenas son las mujeres,
labriegas de profesión,
cosecheras de ilusiones
que guarda su corazón.

La Virgen en su descenso
en este barrio dejó,
rosarios a sus mujeres
y a los hombres devoción.

De gala está la campana,
de gala su campanero,
de gala se halla la plaza
por la que pasa el "Abuelo".

Por la calle del Arroyo
el "Abuelo" está pasando,
lírios, claveles y rosas
a sus pies le van echando.

Subida en un escalón
una gitana cantaba,
más que cantar le pedía
más que pedir le rezaba.

La gitana con sus brazos
a un niño sujetaba,
su pecho al descubierto
al pequeño amamantaba.

Bañados están los ojos
con lágrimas de emoción,
al ver pasar al "Abuelo"
por la calle Tablerón.

Belleza tiene su trono
con pan de oro chapado
hecho con noble madera,
limpio su plocormado.

Angelitos en las esquinas
llorando desconsolados,
sujetan los medallones
que el trono lleva tallados.

Virgen de la Capilla
es el nombre de la calle,
por la que pasa el ""Abuelo"
con flores del verde valle.

En un silencio de fé
el cortejo va pasando,
solo se siente el murmullo
de todo el que va rezando.

Con la mirada hacia abajo
por miedo a tropezar,
caminando va despacio
sin poderse incorporar.

Por la calle del Rastro
el "Abuelo" va cansado,
sus manos muy doloridas
su hombro amoratado.

Malditas sean las espinas
que en la frente le pusieron,
malditos sean los azotes
que en los costados le dieron.

Lleva túnica morada,
en el pecho un medallón,
que este pueblo le puso
con toda su devoción.

¡Padre mío escuchame!
si yo fuera delincuente
te robaría con amor
las espinas de tu frente.

En la Calle Roldán y Marín
desde el piso que habitaba,
Canalejas la saeta
al "Abuelo" le cantaba.
Ya no canta mas saetas
porque cantando se fue,
solo nos queda el recuero
de quién bien quiso a Jaén.

Los Angeles le llevaron
para cantar en el cielo,
también cantaba aquel hombre
que nunca nos devolvieron.

En la plaza de las Palmeras
todos se hallan mirando,

la Verónica se acerca
su pañuelo va enseñando.

En él se halla la imagen
de Cristo nuestro Señor,
plasmada quedó la cara
con la sangre y el sudor.

Prepara madre el pañuelo
que lágrimas has de secar,
cuando veas al "Abuelo"
la emoción te hará llorar.

Mirad como se avecina,
mirar lo triste que viene,
mirar que amargura trae,
mirad las heridas que tiene.

Si mucho pequé Señor
egoísta he de ser,
mi sangre yo te daría
cambiandola por la hiel.

Que bonito es el paso
cuando va por la Carrera,
oliendo a clavel y rosa
de jardín en primavera.
Por temor a hacerle daño
no le arrojé un clavel,
temiendo diera en las heridas
que llevaba en los pies.
Aquel temor se me fue
al ver a una joven besando,
a los claveles y las rosas
que al "Abuelo" iba tirando.

Una nube de claveles
le arrojan al pasar,
el "Abuelo" no se mueve
por no quererlos pisar.

La música se ha callado,
el trono se va a parar,
una joven en la tribuna
al "Abuelo" va a cantar.

Bonita es la saeta,
bonita es quien la canta,
bonita es esa voz,
que sale de su graganta.

La plaza de San Francisco
se halla poblada de gente,
viendo pasar al "Abuelo"
y a todos los penitentes.

Sólo se ven nazarenos
con sus largos caperuces,
de penitencia descalzos
otros con pesadas cruces.
De rodillas, con cadenas,
tras el trono caminando,
promesas duras promesas
cumplidas se van quedando.

Los Álamos es la calle
que da sombra al redentor,
mi pañuelo le daría
para secarse el sudor.

El peso de ese madero
que bien lo sabes llevar,
por librarnos del pecado
todo puedes aguantar.

Desfalleciendo camina
por el largo recorrido:
Dejad que descanse un poco
que bién lo tiene merecido.

Por la calle de Colón
el "Abuelo" está subiendo,
este pueblo en oración
siente cuanto va sufriendo.

Heridas lleva sus manos,
herida lleva la espalda,
heridos lleva los pies,
herida toda su alma.

Del Castillo, su cerro
bajan olores,
de la jara, tomillo
y de otras flores.

En la plaza de la Audiencia
hay dos chiquillos,
apagando las velas
los muy diablillos.
Por la ledendaria calle
cuyo nombre es Maestra,

el "Abuelo" está pasando
con honores de grandeza.
Insigne fue la batuta
que a la banda dirigió,
y una marcha compusiera
con enorme devoción.

Con las notas musicales
de la marcha al "Abuelo",
sientes latir corazones
de todo el pueblo jaenero.
Cuan bonita es la marcha
que escribiera con afán,
y al "Abuelo" dedicara
Don Emilio Cebrián.

Bella ciudad de luz
que tiene cuando mira,
al "Abuelo" con la cruz
y el fervor que nos domina.

Completamente aflijida
la Virgen viene llorando,
a no encontrar a su Hijo
después de mucho buscarlo.
¡Insiste Madre amorosa!
pronto les vas a encontrar,
delante de ti lo llevan
preso lo van a encerrar.

Como la blanca paloma
que vuela sin rumbo fijo,
asi va la Dolorosa
al encuentro de su Hijo.

Bulliciosa está la plaza
por poderle contemplar,
decirle un adios profundo
antes que vaya a entrar.

San juan desde el trono
al "Abuelo" le pide,
bendice a este pueblo
para que nunca te olvide.

Con redoble de tambores
y repique de trompetas,
al "Abuelo" van entrando
entre vivas y saetas.

Emocionante es ver
como se adentra el "Abuelo",
con lágrimas de emoción
de todo el pueblo jaenero.

Ya las saetas callaron,
ya descansa el costalero,
ya se cerraron las puertas,
dentro se halla el "Abuelo".

Nos queda un año de espera
en el tu dulce consuelo,
dadme fuerzas ¡oh Señor!
para mostrarte el fervor
y decirte ¡Viva el Abuelo!

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2) A Nuestra Señora de los Dolores - D. José Sequera Sánchez



Si las dulces palabras del ángel
Inundaron de gozo tu alma
de un profeta la fúnebre calma
la llenó de amargura y dolor.

Te predijo que Aquel que en tus brazos
presentabas al templo piadosa
en la cima del Gólgota umbrosa
la verías morir por tu amor.

Por Tus Dolores, ten compasión,
Pide y alcanza nuestro perdón.

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Comentado por Alberto en noviembre 26, 2010 a 6:23pm
Muchas gracias por tu comentario, ¡un abrazo!
Comentado por tianera en noviembre 26, 2010 a 6:13pm
conoci al abuelo a traves de cofrades la semana santa pasada y es precioso como tu poesia
un abrazo

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